Tema 10. El proceso de urbanización en el planeta. Repercusiones ambientales y Socioeconómicas. Temario Geografía e Historia.



EL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN EL PLANETA. REPERCUSIONES AMBIENTALES Y SOCIOECONÓMICAS

Es muy difícil definir lo que es una ciudad. Las definiciones habituales se basan en criterios cuantitativos y cualitativos. Los criterios cuantitativos se basan en la consideración de que una ciudad es un agrupamiento de población que cuenta con un número determinado de habitantes. En cada país la cifra es distinta en España se considera 10.000 habitantes, mientras en Suecia son 200 y Japón 30.000. Por otro lado los criterios cualitativos  tienen en cuenta que la ciudad tiene unos componentes como estilo de vida, comportamiento de la sociedad, actividades productivas, legislación, etc. Hay que fijarse en otros tres aspectos para identificar una ciudad:
-          Genéticos. Formación del núcleo urbano.
-          Morfológicos. Elementos del paisaje urbano, densidad del poblamiento.
-          Funcionales. Actividades de la ciudad, ausencia de sector primario.

ORIGEN DE LAS CIUDADES

Los primeros asentamientos aparecen en el Paleolítico. Se trata de asentamientos estacionales. Con la domesticación de plantas y animales en el Mesolítico, encontramos asentamientos más estables. Ciertos poblados se transforman en ciudades debido al desarrollo tecnológico, la cristalización de ideas políticas y razones religiosas. La concentración de poder conduce al centralismo y a la jerarquización de los núcleos.

Tradicionalmente se ha pensado en el Próximo Oriente como el origen de las ciudades, por sus buenas condiciones ambientales. Es necesario que haya un entorno favorable donde se pueda dar la subsistencia del grupo humano, generando un excedente para mantener a las personas que se dedicarán a otras tareas distintas a la producción de alimentos, como la defensa de los intereses del grupo, las actividades de intercambio y la fabricación de utensilios. De aquí parten otros cambios, como el perfeccionamiento de los trabajos agrícolas y la organización social. Partiendo de este principio, las ciudades se originan por diversas razones:
- Económicas. Lugares donde se intercambian las mercancías y sirve de dinamizador de la actividad comercial de un área extensa. La demanda urbana sería la encargada de suscitar el progreso en la producción de alimentos.


- Defensivas. En cuanto hay que defender la supervivencia del grupo, la agricultura y sus canales, aparecen personas dedicadas solo a la protección frente a otros grupos. La necesidad de preservarse del enemigo obliga a la construcción de murallas y a un hábitat concentrado que facilite la defensa en común. El crecimiento urbano supone también el aumento de los efectivos necesarios para la defensa.
- Religiosas. Creación de la ciudad como santuario. Esto se observa claramente en el paso de la población árabe nómada, a una sociedad musulmana urbana. El clero es el primer grupo social que se convierte en elite y requiere los excedentes alimentarios.



PROCESO DE URBANIZACIÓN A TRAVÉS DE LA HISTORIA

La ciudad preindustrial

En la Antigüedad la sociedad se halla estructurada en clases. La mayoría de sus miembros se dedican a la obtención de alimentos y solo algunos se ocupan  de la fabricación de instrumentos útiles para todos los demás. La cúspide jerárquica de esta estructura corresponde a una minoría rectora, política y religiosa, cuyo abastecimiento se canaliza por el cobro de impuestos. Esta minoría política está muy relacionada con las funciones militares.

El ejercicio del poder por parte de las minorías da lugar a la aparición del templo y el palacio, que en muchas ocasiones suponen el centro y la referencia de las ciudades. El dinamismo de las ciudades está íntimamente ligado al incremento en la producción de alimentos. La eficacia del sistema productivo, con la aparición de medidas que fomentan la productividad, van liberando mano de obra que pasa a la ciudad para dedicarse a actividades transformadoras. El reto de las civilizaciones antiguas está en formar una red jerarquizada de establecimientos urbanos. Cada ciudad depende de la producción de un área extensa. La red urbana se articulaba según el grado de organización de cada estado.

En Mesopotamia ya podemos ver como existe una red de ciudades, que van a alternarse en el dominio político. La función urbana va a ser múltiple, comercial, religiosas y centro de administrativo y de poder. En Egipto las ciudades están muy vinculadas con funciones religiosas o con la actividad de los funcionarios del Estado. En Grecia la ciudad es una entidad política, y las ciudades compiten unas con otras por tener la hegemonía. Aparece aquí el planeamiento urbano, como el de Hipódamos de Mileto en cuadrícula. Como novedad la ciudad adquiere la función de centro de ocio.

En el Imperio Romano encontramos ya una red urbana completa, con una ciudad central, Roma, una distribución de capitales por todo el imperio y a su vez ciudades de menor entidad que dependen de las capitales provinciales. Las calzadas son las redes de comunicación que canalizan los flujos comerciales y militares. Existe un diseño consciente del planeamiento urbano, siguiendo el modelo griego de plano hipodámico. A partir del diseño empleado para los campamentos legionarios, surgen ciudades de nueva planta (León). También proyectan ciudades para la instalación de legionarios retirados (Mérida). Hay una completa infraestructura urbana con acueductos, cloacas y calles pavimentadas. La función recreativa queda aún más marcada con el desarrollo de todas las tipologías de edificios de ocio como termas, teatros, anfiteatros y circos. Las ciudades se rodean de murallas.

La Edad Media desde el punto de vista de evolución del urbanismo va a tener dos etapas bien diferenciadas. Desde la entrada de los pueblos germánicos en Europa hasta los siglos XII-XIII, la sociedad se ruraliza a la vez que se generaliza el feudalismo. El mismo sistema feudal se basa en el predominio de una sociedad rural. Esto cambia en la baja edad media coincidiendo con el fortalecimiento del poder real y el renacimiento comercial. El símbolo externo más importante de la sociedad urbana es la catedral. En torno a ella se configuran importantes núcleos urbanos, y se convierte en representación de la riqueza de la sociedad urbana. Hay tres tipos de plano, el concéntrico, donde la ciudad se desarrolla alrededor de la catedral o palacio, el lineal, cuando lo hace en torno a un eje de comunicación o el anárquico cuando no hay una pauta definida. Todas las plantas son irregulares y sus calles siguen una trazado sinuoso. Las murallas siguen este trazado irregular.



La Edad Moderna supone el derribo de las murallas para hacer crecer las ciudades y en lugar de nuevas murallas se eleva una cerca fiscal. Los arquitectos del Renacimiento tienen una gran preocupación por el urbanismo. Proyectan planos para ciudades ideales como la sforzinda del Filarete, formada por un doble cuadrado circunscrito en un círculo, o las propuestas que hace Alberti en su De re aedificatoria. También hay realizaciones importantes como Pienza o la ampliación de Ferrara. Destaca la importancia dada a la plaza y el empeño en hacer calles rectas. Las nuevas ciudades que se fundan en América siguen criterios racionales. Durante el Barroco se desarrolla la ciudad como espectáculo del poder. Los distintos monarcas tratan de engrandecer su capital y la dotan de monumentos y plazas. En el siglo XVIII trata de aplicarse el racionalismo. Es la época de la puertas monumentales en las entradas de las ciudades y los sistemas de alumbrado público.

La ciudad industrial

Al principio las transformaciones económicas de la revolución industrial no suponen cambios en los centros urbanos ya que los establecimientos industriales se instalan en los ríos. Luego se intentará acercar el centro productivo a los mercados de consumo, y es entonces cuando la ciudad cambia totalmente su fisonomía. Tres son los elementos desordenadores:
-          Instalación de las fábricas que provoca un uso diferente del suelo.
-          Éxodo rural que provoca que mucha población se desplace a la ciudad para vivir en ella.
-          Instalación del ferrocarril que llega a la ciudad y rompe la continuidad del espacio.

La ampliación de la ciudad supone la pérdida de la escala humana y la necesidad de redes de transporte público que utilizan calzadas más anchas. La expansión se hizo sin control público y respondiendo a criterios económicos, creándose ambientes degradados y precarios al convertirse la vivienda en un objeto de especulación capitalista. Con la instalación de medios de transporte mecánico las clases medias y altas se trasladarán a la periferia, dejando el centro para la clase obrera, que divide y subdivide las viviendas. Todos los perjuicios solo se compensan parcialmente con las conducciones de gas y canalización de agua. Hasta finales del siglo XIX no se empieza a regular el planeamiento urbano. Ante estos acontecimientos las soluciones que se busquen serán de muchos tipos.
-          Ideológicas. Del tipo de las planteadas por François Fourier con los falansterios, comunidades autosuficientes con una planeamiento urbano donde hay plazas rectangulares con viviendas en tres lados. Servirá de modelo para el kibutz israelí.
-          Técnicas. Introducción de los nuevos materiales para la construcción como hierro y hormigón. En el último cuarto del siglo XIX por el abaratamiento del hierro se introducen las vigas metálicas que permiten construcciones más seguras y más elevadas. En este aspecto destaca la llamada Escuela de Chicago con Richardson, Le Baron Jenney y Sullivan.
-          Políticas. Los ensanches se proyectan para aumentar el espacio urbano de forma ordenada y aumentar las áreas residenciales. Al final son las áreas que ocupa la aristocracia y burguesía urbana que abandona los saturados centros urbanos. En España destaca el ensanche que realiza  Carlos de Castro en el barrio de Salamanca de Madrid con un plano en cuadrícula, alternado una calle ancha con dos estrechas y con una plaza en el centro. El ensanche de –Barcelona que proyecta Cerdá dispone las manzanas con esquinas achaflanadas y anchas diagonales que rompen el orden en damero.
-          Ambientalistas o desurbanistas. Ebenezer Howard trató de unir la mejor vida rural con los beneficios de la ciudad.  En 1898 publica sus ideas sobre la "ciudad jardín". Construyó desde 1903 una ciudad para 30.000 habitantes con un centro del que parten grandes avenidas recorridas por ferrocarril que conectan con centros de menor tamaño; en medio rodeado de campo. El éxito de estas ciudades inglesas hace que sus ideas sean tomadas en otros países desarrollados. En España hay un urbanista de primer orden, Arturo Soria que proyecta la Ciudad Lineal en 1882. Se basa en que las redes de transporte son el elemento principal de los asentamientos urbanos. Combina sus ideas de transportes con la ciudad jardín. Proyecta una gran avenida a lo largo de la cual se sitúan las viviendas y espacios verdes. Proyectó en Madrid la red de tranvías y del tren subterráneo.

La ciudad actual en el mundo desarrollado

El factor dominante que actúa en la fisonomía urbana es el económico. Continúan las diferenciaciones sociales por barrios, reflejándose en las condiciones de vida de los habitantes. Los medios de transporte son hoy los protagonistas en las ciudades. El crecimiento de los transportes ha descongestionado el centro urbano y potenciado la extensión de las ciudades hacia áreas suburbanas y a las llamadas ciudades dormitorio. La población sufre así un proceso centrífugo. La industria también abandona las ciudades, y estos vacíos son llenados por el centro de negocios, denominado CBD (Center Bussiness District), donde se asientan las actividades administrativas y financieras. Las viviendas se integran en las llamadas urbanizaciones, donde se integra campo y vida urbana, los comercios en las grandes superficies y las industrias en polígonos, saliendo las más contaminantes o costosas en mano de obra hacia países subdesarrollados. En los noventa estos polígonos ya no son solo industriales sino también comerciales y de ocio. Surgen tres nuevos conceptos:
A Área metropolitana. Extensión continua de edificios que abarca administrativamente varias ciudades. Encontramos siempre que hay una ciudad dominante, que ha ido estableciendo vínculos con los centros próximos. Se define un área metropolitana por la existencia de un núcleo urbano generador de la actividad económica, altas densidades de población y lazos económicos y sociales entre los núcleos de su unidad administrativa.
A Conurbación. Dos o más ciudades crecen independientes y acaban confundiéndose en el espacio.
A Megalópolis. Unión de varias conurbaciones y áreas metropolitanas en un espacio muy extenso. Los países más desarrollados tienden a la creación de estas gigantescas extensiones urbanas. Hall en 1973 reconocía en el mundo cinco, con más de veinte millones de habitantes cada una:
1.- Boswash. De Boston a Washington. En el 2% del territorio norteamericano reúne al 20% de su población.
2.- Chippitts. De Chicago a Pittsburgh. Corazón industrial norteamericano.
3.- Tokio-Yokohama.
4.- Megalópolis renana. De Amsterdam a Stuttgart.
5.- Londres-Liverpool.

            Las ciudad norteamericana tiene bien diferenciado el centro donde se concentran los edificios de oficinas, de las zonas residenciales. Es una ciudad muy extensa en el espacio. Los CBD son fácilmente reconocibles por los rascacielos, mientras la periferia se prolonga con viviendas unifamiliares que se disponen en calles muy largas. La ciudad europea, en cambio, mezcla en el centro los edificios con uso terciario con los residenciales, si bien cada vez desaparece más espacio residencial por culpa del aumento del precio del suelo. A las urbanizaciones que ocupaban la primera periferia y estaban situadas en el entorno inmediato del centro urbano con clases medio-altas, se añade una segunda periferia más distante donde se sitúan clases medio-bajas.

La ciudad del mundo subdesarrollado

Los países subdesarrollados conocen ahora el crecimiento urbano europeo de la revolución industrial, pero con una explosión demográfica. Hay un masivo éxodo rural a unas ciudades que se ven saturadas porque carecen de medios para proporcionar la subsistencia a una población tan grande. El trasvase de soluciones capitalistas a las ciudades del Tercer Mundo no ha conseguido los resultados deseados. Se trata de ciudades pobres en niveles socioeconómicos, físicos y sanitarios. Algunas ciudades doblan su población cada diez años. Tienen un paisaje urbano lleno de contrastes, debido a la unión de la cultura europea y la tradicional. Lo más característico es la periferia, que en ocasiones supone más de la mitad de la ciudad y está formada por barrios degradados frente a las áreas residenciales, ocupadas por las elites, que son lujosas y están debidamente separadas de los barrios pobres, ocupando otras periferias o barrios céntricos.

El emplazamiento está en función de factores físicos y socioeconómicos del pasado. Las ventajas respecto de sus comunicaciones con occidente hacen que no lleguen a formar un entramado urbano con las ciudades de su entorno. La trama urbana responde a la baja revolución tecnológica de sus transportes, continuando aún la estructura diseñada por los colonizadores. La red urbana sufre de macrocefalia, al reunir en la capital toda la administración política, el comercio y servicios. El crecimiento demográfico ha conducido a la aparición de ciudades de menos de veinte mil habitantes, con una economía tradicional y que no están afectadas por el progreso. Además no existe una política de planificación eficaz.

En el año 2000, entre las veinte ciudades más pobladas del mundo, dieciséis pertenecían al mundo subdesarrollado, destacando México con entre 30 y 40 millones y Sao Paulo con 24. En algunos países también destaca que la capital reúna a más de un 40% de la población total del país.

1.  REPERCUSIONES AMBIENTALES Y SOCIOECONÓMICAS EN CIUDADES DESARROLLADAS


1.1.   Ambientales


La ciudad fue creada para albergar y proteger al individuo. Sin embargo, la ciudad industrial une residencia y fábrica provocando un deterioro de calidad de vida para el hombre. Después se separa la residencia del centro de trabajo por la introducción de los sistemas de transporte individuales y colectivos. Los principales problemas y sus soluciones son los siguientes.
-          Crecimiento que hace perder la dimensión humana. Resulta tan grande que en lugar de favorecer la convivencia la perjudica. Provoca la insolidaridad, superficialidad en las relaciones personales, soledad, anonimato y desconfianza. Para paliar este problema la administración municipal divide la ciudad en distritos o barrios que funcionan como si fueran ciudades más pequeñas.
-          La dimensión urbana y la separación de residencia y lugar de trabajo obliga al desplazamiento a lo largo de la ciudad de una gran parte de su población, con la consiguiente saturación de las vías de comunicación. El intenso tráfico provoca que se acelere el ritmo de vida y se reduzca el tiempo del ocio y descanso a favor del tiempo dedicado al transporte. La solución es incentivar el transporte público, las obras de infraestructura que soterran las vías de circulación más congestionadas y vías férreas y la peatonalización del centro histórico.
-          Contaminación del aire por las emisiones de calefacciones, coches e industrias. Provoca enfermedades respiratorias y reduce la insolación. Como solución se sustituyen las viejas calderas de calefacción de carbón y gasoil por las de gas o eléctricas y se limita la circulación de los vehículos privados en determinadas áreas o días.
-          Contaminación acústica por el tráfico, obras, etcétera que genera estrés, problemas auditivos y en algunos casos aumenta la agresividad. Para solucionarlo se establecen ordenanzas municipales que fijan el nivel máximo de ruido en obras o vehículos y establecen el horario de los locales de ocio más ruidosos.
-          Generación de residuos líquidos y sólidos que degeneran el entorno urbano. El remedio de los residuos sólidos urbanos pasa por la recogida selectiva y posterior reciclado, si bien solo se puede solucionar cambiando los hábitos de consumo. Los residuos líquidos se expulsan por las cloacas pero antes de llegar a los cursos fluviales pasan por depuradoras donde se eliminan los productos contaminantes y se recoge la materia orgánica para abono.

Socioeconómicas

Uno de los mayores cambios sociales que supone la vida urbana es el tamaño de la familia. Debido al alto precio del suelo y a la carencia de espacio para los niños o los ancianos, la ciudad moderna ha traído un modelo de familia reducido, frente a la familia numerosa y extensa propia de la vida rural. Las guarderías y las residencias de ancianos son soluciones urbanas para los dos grupos que encuentran un encaje más difícil en la ciudad.

La especulación del suelo, que reduce el tamaño de las viviendas y el nivel de vida de quienes las habitan, dado que tienen que gastar una parte considerable de sus ingresos en la vivienda. La solución dada desde la administración es la construcción de viviendas sociales o de protección oficial, con un precio fijo o un alquiler bajo. Muchas veces acaba desvirtuándose el sistema por la presión económica.

Ante el ambiente urbano hostil, el hombre se plantea la ocupación del espacio periurbano en términos de recreo. En función de la distancia hay un espacio diario de recreo (limitado al espacio urbano), espacio semanal de recreo (hasta 200 kilómetros, generando saturación de los ejes que llevan a esos lugares), espacio de recreo estacional (mucho más alejado, a veces, a otro país).

Existe un proceso tangible de deterioro de los núcleos urbanos. Los planes urbanísticos han sido totalmente desvirtuados (casos de Madrid y Barcelona). La especulación, el doblegarse ante el turbulento tráfico rodado, la falta de legislación adecuada y la carencia de imaginación son las principales causas de deterioro. Se rompe el equilibrio urbanístico por la excesiva elevación de las construcciones, la pérdida de relación entre las alturas y los espacios que organizan. El Consejo de Europa en 1981 decide iniciar una "campaña europea para el renacimiento de la ciudad", contemplando además la protección del patrimonio arquitectónico. Las líneas fundamentales son:
-          Renacimiento urbano desde una racional ordenación del territorio.
-          La finalidad suprema es el beneficio de la comunidad.
-          Necesidad de la participación democrática de las fuerzas sociales.
-          Se debe suscitar el empuje y presión de los movimientos ciudadanos.

En los centros históricos de las ciudades el deterioro es más notorio. Después de la Segunda Guerra Mundial se asume la conservación como legítima aspiración ciudadana. Es necesario el respeto a los centros históricos como poseedores de un valor intrínseco. El sucumbir ante la "demanda solvente" y dejar actuar a la especulación supone la pérdida de identidad del centro histórico. Tampoco resultan válidos el abandono a las clases marginales que aceleran el deterioro, ni instalar a grupos sofisticados, porque pierde su carácter público. Lo más adecuado en los centros históricos es la conservación integral de ambientes y grupos sociales existentes. Se deben cuidar los expedientes de ruina a las construcciones del área y vigilar las licencias de obra que se concedan.

2.  REPERCUSIONES AMBIENTALES Y SOCIOECONÓMICAS EN CIUDADES SUBDESARROLLADAS


            Todo lo planteado antes para la ciudad desarrollada se manifiesta de forma mucho más grave, sobre todo teniendo en cuenta que generalmente no existe actualmente una administración dispuesta a poner solución a los problemas o bien carece de medios para conseguirlo.
-          Ciudad dual. Hay una fuerte dicotomía entre el espacio urbanizado de un modo formal, frente a una periferia cubierta de chabolas e infraviviendas. Suburbios que en algunas ciudades ocupan varios millones de personas como en el caso de Ciudad de Méjico, donde un barrio de chabolas reúne a tres millones de personas.
-          Inexistencia de sistema de alcantarillado en gran parte de la ciudad con el consiguiente problema de la contaminación del agua y las enfermedades derivadas como el cólera. Se calcula que mueren cada día en el mundo 25000 personas por enfermedades debidas al consumo de agua.
-          Barrios enteros donde no existe otra autoridad que las mafias vinculadas a la extorsión o el narcotráfico.
-          Presión alimenticia sobre estructuras agrarias que no pueden sostener una demanda tan grande aumentando el problema del hambre.

BIBLIOGRAFÍA

ALBAN D´ENTREMONT, Geografía Económica, Madrid, Cátedra, 1997.
VINUESA ANGULO y VIDAL DOMÍNGUEZ, Los procesos de urbanización, Madrid, Síntesis, 1991.
ZARATE MARTIN, El espacio interior de la ciudad, Madrid, Síntesis, 1991.

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