Manifiesto de Manzanares · Comentario de Texto

1/29/2016 06:21:00 p. m.
manifiesto del manzanares
Manifiesto de Manzanares (1854) Leopoldo O'Donnell. Conde de Lucena

"Españoles: la entusiasta acogida que va encontrando en los pueblos el ejército liberal; el esfuerzo de los soldados que le componen, tan heroicamente mostrado en los campos de Vicálvaro, el aplauso con que en todas partes ha sido recibida la noticia de nuestro patriótico alzamiento, aseguran desde ahora el triunfo de la libertad y de las las leyes que hemos de defender.

Dentro de unos pocos días la mayor parte de las provincias habrán sacudido el yugo de los tiranos; el ejército entero habrá venido a ponerse bajo nuestras banderas, que son las leales; la nación disfrutará los beneficios del régimen representativo, por el cual ha derramado hasta ahora tanta sangre inútil y ha soportado tantos sacrificios. Día es, pues de decir lo que estamos resueltos a hacer en el de la victoria. Nosotros queremos la conservación del trono, pero sin camarilla que lo deshonre; queremos la práctica rigurosa de las leyes fundamentales mejorándolas, sobre todo la electoral y la de imprenta; queremos la rebaja de los impuestos, fundada en una estricta economía; queremos que se respeten en en los empleos militares y civiles al antigüedad y los merecimientos; queremos arrancar los pueblos a la centralización que los devora, dándoles la independencia local necesaria para que conserven y aumenten sus intereses propios; y como garantía de todo esto, queremos y plantearemos bajo sólidas bases la milicia nacional.

Tales son nuestros intentos que expresamos francamente, sin imponerlos por eso a la nación. Las juntas de gobierno que deben irse constituyendo en las provincias libres; las Cortes que luego se reúnan; la misma nación, en fin, fijará las bases definitivas de la regeneración liberal a que aspiramos. Nosotros tenemos consagradas a la voluntad nacional nuestras espadas, y no las envainaremos hasta que ella esté cumplida."

Leopoldo O'Donnell, Conde de Lucena. Cuartel General de Manzanares. 7 de Julio de 1854.

CLASIFICACIÓN: El texto que nos encontramos es el conocido como Manifiesto de Manzanares, por redactarse en el cuartel del mismo nombre. Se trata de una fuente directa de naturaleza histórico-circunstancial y su temática política. Fue redactado en 1854. Fue redactado por un joven Antonio Cánovas del Castillo y firmado por el general O'Donnel, perteneciente al Partido Conservador, y dirigente del pronunciamiento militar. Fue redactado en 1854 durante el reinado de Isabel II, después de una crisis parlamentaria provocada por la suspensión de las Cortes vulnerando la Constitución de 1845.

ANÁLISIS: La idea fundamental del texto es comunicar el éxito de el alzamiento de Vicálvaro, conocido como la Vicalvarada y la proclamación de los ideales que con la revolución de 1854 pretenden una regeneración política en España.

Destacan asímismo otras ideas secundarias, entre ellas, la de volver a un régimen representativo, donde el poder legislativo esté representado por las Cortes, que se haga una reforma electoral y se garantice la libertad de imprenta.

También se esgrimen unas aspiraciones económicas como la suspensión y reducción de algunos impuestos.

También se hace mención a una reforma de la administración territorial que de más autonomía a los poderes locales, lo que está ligado a la disputa entre progresistas y moderados por la ley de ayuntamientos.

Por último defiende el reconocimiento de algunos derechos laborales, entre otros de la antigüedad y el mérito tanto en el estamento militar como civil.

Como podemos observar, O`Donnell y Cánovas del Castillo, a pesar de ser moderados, defienden en el Manifiesto del Manzanares los ideales políticos del Partido Progresista.

COMENTARIO: Desde 1845 bajo el reinado de Isabel II, gobierna el Partido Moderado, durante su gobierno, que se prolongará durante diez años, por lo que es conocido como "Década Moderada", se proclamará la Constitución de 1845, se llevará a cabo un Concordato con la Santa Sede, se establecerá la Guardia Civil sustituyendo a la Milicia Nacional y se realizará una Ley de Ayuntamientos centralizada. El gran problema vendrá en los últimos años de gobierno, sobre todo a partir de 1852 con la suspensión de las Cortes y el gobierno a golpe de decreto que disgustará a los mismos miembros del partido como Narváez, debido al incumplimiento de la Constitución de 1845.

Es en este contexto cuando se lleva a cabo el alzamiento de Vicálvaro o Vicalvarada, dirigida por O'Donnell. Tras el pronunciamiento se inicia la Revolución de 1854, finalmente la Reina Isabel II, llama al General Espartero, del Partido Progresista, para formar gobierno siguiendo las proclamas del Manifiesto del Manzanares.

Se inicia así, el periodo conocido como Bienio Progresista, que con Espartero comenzará una etapa reformista. Entre las principales reformas se encuentran la Desamortización Civil de Madoz o la Ley de Ferrocarriles, ambas de 1855, sin embargo, el proyecto más ambicioso fue la de promulgar una nueva constitución de carácter progresista, la conocida como "Constitución non nata de 1856".

Sin embargo, el gobierno progresista, tuvo que enfrentar varios y complejos problemas. En primer lugar se encuentra la revuelta obrera de Cataluña debido a la implantación de las máquinas selfactinas que dan lugar a numerosos despidos y enfrentamientos entre el movimiento obrero y la patronal, con la suspensión de los convenios colectivos, se da una huelga general en 1855. También se da una crisis de desabastecimiento, debido a que el gobierno permitió la exportación de trigo a Europa, debido a la dificultad de comprar trigo de Rusia debido a la Guerra de Crimea. 

A esto hay que sumar la oposición de los moderados y la oposición de la Iglesia que se opone a algunos artículos de la Constitución, como la de tolerancia religiosa y contra la Desamortización de Madoz que también afecta a algunos bienes del Clero.

La suma de estos factores, y la oposición de O'Donnell que se sentía apoyado por la reina Isabel II, provocó la dimisión de Espartero. Isabel II nombra entonces presidente del consejo de ministros a O`Donnell, poco después sustituido por Narváez. Comienza así el periodo del Bieno Moderado, que entre sus primeras tareas legislativas, se encontrará, con un Real Decreto, el cierre de la Asamblea Constituyente, quedando sin aprobar la Constitución de 1856, con otro Real Decreto, se aprueba la Constitución de 1845 con un Acta Adicional, que trata de satisfacer algunas de las reivindicaciones progresistas.

CONCLUSIONES: El Manifiesto de Manzanares, además de dar inicio a una nuevo periodo político en el reinado de Isabel II, como el Bienio Progresista, deja al descubierto una de las realidades políticas de la España del siglo XIX, que es la influencia del ejército en la vida política. Como diría Josep Fontana, "los ministros iban a tener una escasa influencia en la vida política dominada por los dos espadones". Refiriéndose con espadones a Espartero, que representará al partido socialista, y Narváez, más tarde O'Donnell como representantes del partido moderado. La irrupción del ejército en la vida política, se dará durante todo el siglo XIX desde el pronunciamiento de Riego en 1820 a los pronunciamientos de Topete en 1868 o Martínez Campos en 1874, durante el siglo XX se sucederán los de Miguel Primo de Rivera en 1923 o al alzamiento del 18 de Julio con Franco como protagonista, estás irrupciones provocarán que los cambios de gobierno vengan dictados por la fuerza en lugar de la voluntad popular a través de la urnas.

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