Templo de Hera en Paestum - Comentario

Templo de Hera en Paestum
Templo de Hera en Paestum. Siglo VII a. C. - Época Arcaica

IDENTIFICACIÓN: Nos encontramos ante una imagen del Templo de Hera en Paestum o Posidonia, en la conocida como Magna Grecia, en el sur de Italia, cerca de Nápoles. Fue construido en el siglo VI a. C., cerca del 530 a. C. Corresponde estilísticamente al Periodo Arcaico Tardío o de Transición al Clásico. También es conocida como “La Basílica” porque los arqueólogos del XVIII, pensaron que se trataba de una construcción romana.



DESCRIPCIÓN: Aunque como vemos se encuentra en ruinas, podemos hablar de un templo dórico, construido en mármol travertino, su sistema de construcción es arquitrabado o adintelado. Se construye sobre una planta de 24x54 m. Se trata de un templo períptero y eneástilo, Se organiza en tres partes, una cella o naos, un pronaos que termina en pilastras y dos columnas in antis y un opistodomos.

ANÁLISIS FORMAL: El edificio en planta tiene una disposición rectangular. Su perístasis, con 9 columnas en sus lados cortos y 18 en sus lados largos, queda lejos del criterio canónico típico del siglo V a. C., en el que en los lados largos, el número de columnas será el doble de los lados cortos más una. Por tanto, este criterio nos habla también de unos rasgos arcaicos. Otro rasgo de arcaísmo lo observamos en la disposición de la naos que queda dividida por su eje axial por una línea de 8 columnas.

El templo se edifica a partir de un pódium o estereóbato, también conocido por crepidoma, formado por tres escalones, sobre el último de ellos, llamado estilóbato, se alzan las columnas, de estilo dórico, sin basa y con acanaladuras terminadas en ángulos vivos. En las columnas también encontramos rasgos típicos de arcaísmo, como por ejemplo su altura, de unos ocho módulos (relación ancho de la columna y altura), mientras que las columnas del Partenón tienen 16 módulos. También un notable éntasis o ensanchamiento de las columnas. Esto redunda en un aspecto mucho más robusto y achaparrado que los templos de la época Clásica. Además debemos nombrar el tamaño casi desproporcionado del equino y el ábaco.

En cuanto al entablamento está formado por un arquitrabe liso, un friso de triglifos y metopas y una cornisa sobre la que se alzaría un frontón triangular. Como observamos las dimensiones lo alejan de la esbeltez de templos posteriores y hacen transmitir una sensación de masa maciza y pesada. Suponemos, como en el resto de templos de Paestum, que el frontón sería también achaparrado y sin escultura.

Además de la decoración propia de los elementos, se encuentran restos de policromía, lo que nos hace suponer que el mármol travertino estaría recubierta con una capa de estuco y policromada, además es posible que hubiese otros elementos decorativos como acroteras en los vértices del frontón con decoración escultórica como grifos u otros elementos mitológicos.




FUNCIÓN Y SIGNIFICADO: El templo griego era ante todo un edificio religioso, considerado morada de Dios, es por ello que la cella o naos albergaba la estatua del Dios o Diosa al que se pretendía adorar. Otra función sería la de servir de depósito y salvaguarda de ofrendas y objetos sagrados. Sin embargo, los ritos religiosos se celebraban en el exterior para lo que se disponía un altar. Otras actividades votivas como las procesiones tenían también lugar en el exterior.   Por lo que su significado religioso concreto era el de servir como hogar del Dios.

COMENTARIO: Alrededor del siglo VII a. C. se produce un cambio en la Arquitectura Griega, comenzando el Periodo Arcaico que se caracteriza, por la aparición de la filosofía presocrática, un auge económico, aparejada por la colonización del Mediterráneo, y en el arte, particularmente en arquitectura, por la construcción, sobre todo de templos en piedra. Entre su particularidades se encuentran una concepción arquitectónica basada en el diálogo con la razón humana, ya no se pretende impresionar, deslumbrar, tampoco expresar el poder absoluto o la vida eterna. La arquitectura pretende la armonía del hombre con el mundo natural, por se diferencia del colosalismo o monumentalidad del Arte Egipcio y el hombre pasa a ser la medida de las cosas. La inteligencia y razón humana aportarán un concepto de belleza que no será abstracto ni evanescente, sino basado en la lógica del número, de la proporción, del ritmo y la armonía expresada como proporción entre las partes. La arquitectura del Periodo Arcaico, a pesar de su pesadez y tosquedad, sienta las bases estéticas y formales del Arte Griego, templo como el de Hera en Paestum, el de Hera en Olimpia, o el de Afaia en Egina, suponen la cristalización de una concepción arquitectónica que tendrá su culminación, ya en la Época Clásica con el Partenón de la Acrópolis de Atenas.


Artículos relacionados