Loba Capitolina. Comentario y análisis.

Loba Capitolina (h. 470 a. C.) Museos Capitolinos - Roma

La Loba Capitolina, también conocida como Luperca, fue durante años considerada la mítica loba que alimentó a los fundadores de Roma. Hoy las investigaciones ponen en entredicho su origen y significado, pudiendo tratarse de una pieza medieval.



IDENTIFICACIÓN: Nos encontramos ante una imagen de la Loba Capitolina, también conocida como Luperca. En cuanto a su datación existe controversia, originalmente se fechaba hacia el 470 a. C. y se atribuía al escultor Vulca, enmarcándose dentro del Arte Etrusco, sin embargo, investigaciones recientes sitúan su origen cerca del siglo XII d. C., por lo que correspondería al Románico, otras teorías indican que se trataría de una copia medieval de un original etrusco. 

DESCRIPCIÓN: Se trata de una escultura figurativa, de carácter naturalista y de bulto redondo de una altura de 75 cm. Estaría fundida en bronce utilizando la técnica de la cera perdida y representa a una loba, si se trata de la mítica loba Luperca, que amamantó a los gemelos Rómulo y Remo, es algo que desconocemos, ya que las figuras de los niños que representan a los fundadores de Roma, son un añadido del siglo XV.

ANÁLISIS FORMAL: La composición de la escultura, es equilibrada y armónica, el animal se dispone en pie sobre sus cuatro patas con la cabeza girada hacia un lado. Se establece una diagonal entre una de las patas traseras y la cabeza, que contribuyen a dar cierto movimiento a la escultura, junto con el movimiento de la cabeza, no obstante su carácter es más bien estático. Su disposición, donde predominan los volúmenes finos y estrechos, como observamos en el cuerpo y en las patas transmiten cierta sensación de ligereza y esbeltez. Existe un estudio anatómico del animal como se aprecia en la disposición de las patas y el lomo, donde se aprecian rasgos de la musculatura y los tendones, aunque aún muy planos y con tendencia a la geometría. El rostro y el pelaje del animal quizá sea la faceta menos lograda de la escultura, con una tendencia a la repetición de formas geométricas puras en el pelaje (una característica típica de la escultura etrusca, como también observamos en la Quimera de Arezzo), el rostro queda lejos de asemejarse a un lobo, pareciéndose mucho más a un perro, debido seguramente a la falta de modelos previos en la escultura de animales. Por último, decir que la escultura tiene un carácter naturalista, de una factura bella, ligera y elegante.




FUNCIÓN Y SIGNIFICADO: En su estado actual representa a Luperca, la loba romana que amamanto a los gemelos Rómulo y Remo, que según el mito, hijos de Marte fueron abandonados en el Tíber. Luperca los amamantó y los crío y años después fundaron la ciudad de Roma. En este sentido, su función y significado sería conmemorativo. Pero las dudas sobre su atribución dan lugar a multiples significados.

COMENTARIO: La cultura etrusca predominó en el centro de Italia, en las actuales regiones de Laccio y Umbría, a través de sus restos culturales sabemos que sus contactos con la cultura griega asentada en la Magna Grecia eran frecuentes, lo que permitió asimilar muchos de sus rasgos artísticos y culturales. No obstante, la cultura etrusca mantuvo sus propios rasgos estilísticos. Influida por modelos orientalizantes, canalizó estas influencias hacia un arte profundamente religioso, vinculado a los ritos funerarios y a un estilo mucho más naturalista que incluiría el cultivo del retrato. Sobre todo será el retrato una de las mayores influencias del arte Etrusco en el arte Romano donde alcanzará una calidad técnica nunca vista antes en la Historia del Arte, dejando ejemplos como el Togado Barberini o el Augusto Prima Porta.

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2 comentarios

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Cinta Cano
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23 de mayo de 2017, 21:50 delete

Interesantísimo! Qué bueno tener docentes así!

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Víctor Ramos
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24 de mayo de 2017, 0:10 delete

También es buenísimo tener docentes como tú. Un saludo guapa.

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