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Manifiesto a la Nación de María Cristina. 1833. Comentario

2/09/2016 05:58:00 p. m. 0
manifiesto a la nación de m cristina comentario
María Cristina de Borbón y Dos-Sicilias
por Vicente López Portaña (Museo del Prado)
"Sumergida en el más profundo dolor por la súbita pérdida de mi augusto esposo y soberano, sólo una obligación sagrada, a que deben ceder todos los sentimientos del corazón, pudiera hacerme interrumpir el silencio que exigen la sorpresa cruel y la intensidad de mi pesar. La expectación que excita siempre un nuevo reinado, crece más con la incertidumbre sobre la administración pública en la menor edad del monarca: para disipar esta incertidumbre y precaver la inquietud y extravío que produce en los ánimos, he creído de mi deber anticipar a conjeturas y adivinaciones infundadas la firme y franca manifestación de los principios que he de seguir constantemente en el gobierno de que estoy encargada por la última voluntad del Rey, mi augusto esposo, durante la minoría de la reina mi muy cara hija doña Isabel..."

Manifiesto a la Nación de María Cristina de Borbón. 4 de Octubre de 1833


CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante una fuente primaria de naturaleza histórico-circunstancial y de contenido político. El texto fue escrito en 1833 por la esposa de Fernando VII tras su muerte. Su carácter es público y su destinatario es la nación española.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la asunción de la Regencia del trono de España por parte de María Cristina, hasta la mayoría de edad su hija Isabel II, como última voluntad del fallecido Fernando VII. 

En el texto, María Cristina habla de la incertidumbre que provoca la minoría de edad de la futura Isabel II. Pero la cuestión va mucho más allá, cuando en 1830 Fernando VII firma la Pragmática Sanción, derogando la Ley Sálica que impedía gobernar a las mujeres. Ante esta decisión, se forma una oposición en torno a la figura de Carlos María Isidro, que reclama sus derechos al trono, que serían legítimos antes de la comentada derogación. 

El texto no viene sino a despejar los interrogantes sobre el trono de España, afirmando que la futura reina será Isabel y que hasta su mayoría de edad María Cristina actuará como regente de España.

COMENTARIO: Es precisamente este conflicto dinástico, entre Isabel y Carlos María Isidro, lo que permitirá la instauración del régimen liberal en España. Ambos pretendientes al trono tratan de buscar adeptos, Carlos María Isidro los encuentra en los sectores más conservadores bajo el lema "alianza entre el trono y el altar", María Cristina no tiene más opción que buscar el apoyo de los liberales, lo que supondrá la concesión de ciertas contrapartidas y en definitiva, instaurar un Régimen Liberal en España. 

Desde el momento en que María Cristina asume la regencia comienza la construcción del Estado Liberal, uno de los hecho más destacados será la promulgación en 1834 del Estatuto Real, una especie de carta otorgada que refleja mucha de las aspiraciones de los liberales. Sin embargo, el estatuto real no terminó de satisfacer ni a progresistas ni a moderados. Se crean unas cortes constituyentes y se inicia la Desmortización de Mendizábal en 1836, en 1837 se promulga una Constitución de corte liberal.

Por su parte, los carlistas se alzan en armas iniciando una guerra civil, conocida como Primera Guerra Carlista, se harán fuertes en plazas como País Vasco y Navarra y aglutinarán en su seno a las mentalidades más conservadores y al clero, escandalizado con la desamortización y la nueva Constitución. Su lema será "alianza entre el trono y el altar" lo que denota su clara defensa del absolutismo y el Antiguo Régimen. La guerra no será continua y tras varios fracasos como el Sitio de Bilbao y la Expedición Real, terminarán por aceptar los términos del Convenio de Vergara, firmado por el general Espartero y el General Maroto, en unos términos de conciliación hacia los generales carlistas con el fin de atraerlos hacia el nuevo régimen. 

María Cristina asumiría la Regencia hasta 1840, donde será sustituida por el General Espartero, debido al desencuentro de la regente con los progresistas. En 1843, con la llegada al Gobierno de la nación del Partido Conservador, se declarará la mayoría de edad de Isabel II con tan sólo 13 años.

CONCLUSIONES: Con el fin de la Guerra Carlista, se da por consolidado definitivamente el Régimen Liberal en España, y ya no habrá retorno al Antiguo Régimen. Aún así el Carlismo seguirá vivo como movimiento con los sucesores de Carlos María Isidro, aunque sin el poder de convocatoria que tuvo durante la Regencia de María Cristina. Hoy en día, quedan vestigios de la Ley Sálica en la Constitución de 1978, donde si bien permite gobernar a las mujeres, siempre se sitúa al primer varón en la línea sucesoria, el debate sobre este aspecto constitucional y su reforma, está abierto.


Convenio de Vergara - Comentario

2/06/2016 06:38:00 p. m. 0
Convenio de Vergara 1839
Abrazo de Vergara (1839)
Artículo 2. Serán reconocidos los empleos, grados y condecoraciones de los generales, jefes y oficiales, y demás individuos dependientes del ejército del mando del teniente D. Rafael Maroto, quien presentará las relaciones con expresión de las armas a que pertenecen, quedando en libertad de continuar en libertad de continuar sirviendo defendiendo la Constitución de 1837, el trono de Isabel II y la Regencia de su augusta Madre, o bien de retirarse a sus casas los que no quieren seguir con las armas en la mano.

Convenio de Vergara, 1839

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante una fuente primaria, de naturaleza jurídica, entendiéndose como un documento que emana autoridad y es de obligado cumplimiento por las partes firmantes. Su carácter es político y trata de fijar las condiciones para el bando carlista tras su rendición. Se trata del conocido como Convenio de Vergara, firmado por el general Baldomero Espartero y el general Rafael Maroto, en el año 1839 y que pone fin a la Primera Guerra Carlista. Su carácter es público y su destinatario es la nación española.

ANÁLISIS: El texto original está formado por un preámbulo y varios artículos que se exponen de forma no consecutiva, la idea principal es sentar las condiciones sobre la que se construirá la futura convivencia entre las dos partes. Entre las ideas secundarias, y que vienen expuestas en el Artículo 2, que es el que aquí se presenta, es la de ofrecer el mantenimiento del empleo, el grado y las condecoraciones a los militares del bando carlista, siempre bajo la condición de jurar la Constitución y fidelidad a la reina Isabel II.

COMENTARIO: La Guerra Civil Carlista, comienza con un problema dinástico, son precisamente los Borbones lo que instauran la Ley Sálica en España que impedía gobernar a las mujeres. Puesto que Fernando VII tuvo como única heredera a Isabel II, decide derogar la Ley Sálica mediante la pragmática sanción. Sin embargo, Carlos María Isidro, hermano del rey, y por tanto heredero legítimo no lo acepta. No tardan en aparecer dos bandos enfrentados, los partidarios de Isabel II y los partidarios de Carlos María Isidro, que en adelante serán llamados "carlistas". Los partidarios de Isabel II, con el fin de ganar adeptos hacen concesiones a los liberales, que habían sido denostados durante la "Década Ominosa", y así logran que Isabel II acceda al trono en 1833, bajo la regencia de su madre María Cristina, debido a su minoría de edad. Es en este momento cuando comienza la Primera Guerra Carlista, que no sólo enfrentará a dos bandos dinásticos, sino también a dos ideologías políticas, el liberalismo y el absolutismo. Además en los territorios de País Vasco y Navarra, comienza a extenderse la idea de que el liberalismo acabará con sus fueros, ya que impondrá una igualdad jurídica y fiscal en todo el territorio español. Es por tanto, en estas zonas País Vasco y Navarra donde el movimiento carlista tendrá un mayor calado.

La Guerra Carlista se desarrolla de forma discontinua y desigual y la historiografía suele dividirla en tres etapas. En la Primera Etapa (1833-1834) el bando carlista trata de unificar sus territorios en País Vasco y Navarra, para ello era necesaria la toma de Bilbao, ciudad más importante y en manos del bando cristino. Para ello se llevó a cabo un sitio en 1834, donde murió Zumalacárregui, uno de los generales más aclamados del bando carlista, con su muerte y el fracaso del sitio de Bilbao en 1835 el movimiento carlista pierde fuerza. En 1836 bajo el mando del general Miguel Gómez se lleva a cabo la gran expedición real, con ella se pretendía hacer un acto de propaganda, y la búsqueda de voluntarios y apoyos que participaran en el movimiento carlista, la gran expedición pretendía terminar con una entrada triunfante en Madrid, sin embargo el general Gómez, a las puertas de Madrid decide retirarse. En 1839, el movimiento carlista se escinde en dos facciones, una partidaria de la negociación, debido a que ya se sentían derrotados, y una facción radicalizada que pretendía continuar con la lucha armada. Es en este contexto cuando Rafael Maroto y Baldomero Espartero firman el Convenio de Vergara. No obstante, el movimiento carlista seguirá activo, la facción radical con el general Cabrera al frente se mantendrá en guerra, haciéndose fuerte en la zona del Maestrazgo hasta que sean finalmente derrotados en 1840.

CONCLUSIÓN: Con el Convenio de Vergara se pone fin a la Guerra Carlista, y se pretende con el documento una conciliación entre los dos bandos. Además del respeto de los grados y condecoraciones de los generales vencidos y su incorporación al ejército, se hacen concesiones como el respeto de los fueros de País Vasco y Navarra. En ningún momento el documento trata de humillar o establecer duras condiciones a los vencidos, sino más bien trata de contentar a todas las partes. Parece que los términos del acuerdo o Convenio de Vergara fueron establecidos por Espartero, pretendiendo ganar adeptos al liberalismo al tiempo que Carlos María Isidro perdiera apoyos a su causa.

Aún así, el Convenio de Vergara no logró terminar definitivamente con el movimiento carlista, que se reanudará con los descendientes de Carlos María Isidro y que dará lugar a una Segunda Guerra Carlista (1846-1849) e incluso una Tercera Guerra Carlista por oposición a la monarquía extranjera de Amadeo I de Saboya (1871-1873).

A partir de la Restauración, el movimiento carlista pierde fuerza, aunque siempre existirá un reducto que se aglutinará en torno a los partidos más conservadores y que reaparecerá ocasionalmente, pero sin la capacidad que tuvo durante el siglo XIX.

Manifiesto de Manzanares · Comentario de Texto

1/29/2016 06:21:00 p. m. 0
manifiesto del manzanares
Manifiesto de Manzanares (1854) Leopoldo O'Donnell. Conde de Lucena

"Españoles: la entusiasta acogida que va encontrando en los pueblos el ejército liberal; el esfuerzo de los soldados que le componen, tan heroicamente mostrado en los campos de Vicálvaro, el aplauso con que en todas partes ha sido recibida la noticia de nuestro patriótico alzamiento, aseguran desde ahora el triunfo de la libertad y de las las leyes que hemos de defender.

Dentro de unos pocos días la mayor parte de las provincias habrán sacudido el yugo de los tiranos; el ejército entero habrá venido a ponerse bajo nuestras banderas, que son las leales; la nación disfrutará los beneficios del régimen representativo, por el cual ha derramado hasta ahora tanta sangre inútil y ha soportado tantos sacrificios. Día es, pues de decir lo que estamos resueltos a hacer en el de la victoria. Nosotros queremos la conservación del trono, pero sin camarilla que lo deshonre; queremos la práctica rigurosa de las leyes fundamentales mejorándolas, sobre todo la electoral y la de imprenta; queremos la rebaja de los impuestos, fundada en una estricta economía; queremos que se respeten en en los empleos militares y civiles al antigüedad y los merecimientos; queremos arrancar los pueblos a la centralización que los devora, dándoles la independencia local necesaria para que conserven y aumenten sus intereses propios; y como garantía de todo esto, queremos y plantearemos bajo sólidas bases la milicia nacional.

Tales son nuestros intentos que expresamos francamente, sin imponerlos por eso a la nación. Las juntas de gobierno que deben irse constituyendo en las provincias libres; las Cortes que luego se reúnan; la misma nación, en fin, fijará las bases definitivas de la regeneración liberal a que aspiramos. Nosotros tenemos consagradas a la voluntad nacional nuestras espadas, y no las envainaremos hasta que ella esté cumplida."

Leopoldo O'Donnell, Conde de Lucena. Cuartel General de Manzanares. 7 de Julio de 1854.

CLASIFICACIÓN: El texto que nos encontramos es el conocido como Manifiesto de Manzanares, por redactarse en el cuartel del mismo nombre. Se trata de una fuente directa de naturaleza histórico-circunstancial y su temática política. Fue redactado en 1854. Fue redactado por un joven Antonio Cánovas del Castillo y firmado por el general O'Donnel, perteneciente al Partido Conservador, y dirigente del pronunciamiento militar. Fue redactado en 1854 durante el reinado de Isabel II, después de una crisis parlamentaria provocada por la suspensión de las Cortes vulnerando la Constitución de 1845.

ANÁLISIS: La idea fundamental del texto es comunicar el éxito de el alzamiento de Vicálvaro, conocido como la Vicalvarada y la proclamación de los ideales que con la revolución de 1854 pretenden una regeneración política en España.

Destacan asímismo otras ideas secundarias, entre ellas, la de volver a un régimen representativo, donde el poder legislativo esté representado por las Cortes, que se haga una reforma electoral y se garantice la libertad de imprenta.

También se esgrimen unas aspiraciones económicas como la suspensión y reducción de algunos impuestos.

También se hace mención a una reforma de la administración territorial que de más autonomía a los poderes locales, lo que está ligado a la disputa entre progresistas y moderados por la ley de ayuntamientos.

Por último defiende el reconocimiento de algunos derechos laborales, entre otros de la antigüedad y el mérito tanto en el estamento militar como civil.

Como podemos observar, O`Donnell y Cánovas del Castillo, a pesar de ser moderados, defienden en el Manifiesto del Manzanares los ideales políticos del Partido Progresista.

COMENTARIO: Desde 1845 bajo el reinado de Isabel II, gobierna el Partido Moderado, durante su gobierno, que se prolongará durante diez años, por lo que es conocido como "Década Moderada", se proclamará la Constitución de 1845, se llevará a cabo un Concordato con la Santa Sede, se establecerá la Guardia Civil sustituyendo a la Milicia Nacional y se realizará una Ley de Ayuntamientos centralizada. El gran problema vendrá en los últimos años de gobierno, sobre todo a partir de 1852 con la suspensión de las Cortes y el gobierno a golpe de decreto que disgustará a los mismos miembros del partido como Narváez, debido al incumplimiento de la Constitución de 1845.

Es en este contexto cuando se lleva a cabo el alzamiento de Vicálvaro o Vicalvarada, dirigida por O'Donnell. Tras el pronunciamiento se inicia la Revolución de 1854, finalmente la Reina Isabel II, llama al General Espartero, del Partido Progresista, para formar gobierno siguiendo las proclamas del Manifiesto del Manzanares.

Se inicia así, el periodo conocido como Bienio Progresista, que con Espartero comenzará una etapa reformista. Entre las principales reformas se encuentran la Desamortización Civil de Madoz o la Ley de Ferrocarriles, ambas de 1855, sin embargo, el proyecto más ambicioso fue la de promulgar una nueva constitución de carácter progresista, la conocida como "Constitución non nata de 1856".

Sin embargo, el gobierno progresista, tuvo que enfrentar varios y complejos problemas. En primer lugar se encuentra la revuelta obrera de Cataluña debido a la implantación de las máquinas selfactinas que dan lugar a numerosos despidos y enfrentamientos entre el movimiento obrero y la patronal, con la suspensión de los convenios colectivos, se da una huelga general en 1855. También se da una crisis de desabastecimiento, debido a que el gobierno permitió la exportación de trigo a Europa, debido a la dificultad de comprar trigo de Rusia debido a la Guerra de Crimea. 

A esto hay que sumar la oposición de los moderados y la oposición de la Iglesia que se opone a algunos artículos de la Constitución, como la de tolerancia religiosa y contra la Desamortización de Madoz que también afecta a algunos bienes del Clero.

La suma de estos factores, y la oposición de O'Donnell que se sentía apoyado por la reina Isabel II, provocó la dimisión de Espartero. Isabel II nombra entonces presidente del consejo de ministros a O`Donnell, poco después sustituido por Narváez. Comienza así el periodo del Bieno Moderado, que entre sus primeras tareas legislativas, se encontrará, con un Real Decreto, el cierre de la Asamblea Constituyente, quedando sin aprobar la Constitución de 1856, con otro Real Decreto, se aprueba la Constitución de 1845 con un Acta Adicional, que trata de satisfacer algunas de las reivindicaciones progresistas.

CONCLUSIONES: El Manifiesto de Manzanares, además de dar inicio a una nuevo periodo político en el reinado de Isabel II, como el Bienio Progresista, deja al descubierto una de las realidades políticas de la España del siglo XIX, que es la influencia del ejército en la vida política. Como diría Josep Fontana, "los ministros iban a tener una escasa influencia en la vida política dominada por los dos espadones". Refiriéndose con espadones a Espartero, que representará al partido socialista, y Narváez, más tarde O'Donnell como representantes del partido moderado. La irrupción del ejército en la vida política, se dará durante todo el siglo XIX desde el pronunciamiento de Riego en 1820 a los pronunciamientos de Topete en 1868 o Martínez Campos en 1874, durante el siglo XX se sucederán los de Miguel Primo de Rivera en 1923 o al alzamiento del 18 de Julio con Franco como protagonista, estás irrupciones provocarán que los cambios de gobierno vengan dictados por la fuerza en lugar de la voluntad popular a través de la urnas.

Manifiesto Gobierno Provisional 1868 Comentario

1/28/2016 06:12:00 p. m. 0
Constitución de 1869
"Como punto de partida para la promulgación de sus principios generadores, la revolución ha empezado por sentar un hecho que es la base robusta sobre la cual deben descansar sus reconquistadas libertades. Este hecho es el destronamiento y expulsión de una dinastía que, en abierta oposición con el espíritu del siglo, ha sido rémora a todo progreso, y sobre la cual el Gobierno Provisional, por respeto a sí mismo, cree oportuno tender la conmiseración de su silencio. [...] Destruido el obstáculo y expedito el camino, la revolución ha establecido el sufragio universal como la demostración más evidente y palpable de la soberanía del pueblo. De este modo todos los nuevos poderes se fortalecerán con el concurso absoluto y exacto, no limitado y ficticio, de la opinión general, y nuestras instituciones vivirán con el vigoroso aliento de toda la nación, árbitra y responsable de sus destinos.

Proclamados los principios sobre los cuales debe orientarse nuestro futuro régimen gubernamental; basado en la libertad más amplia y reconocidos por todas las juntas, [...] pasa el Gobierno provisional a compendiar en un solo cuerpo de doctrinas estas manifestaciones del espíritu público, distintamente expresadas, pero con la misma intensidad sentidas"

Manifiesto del Gobierno Provisional de 25 de Octubre de 1868

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza histórico-circunstancial y de carácter político. Se trata de un fragmento del Manifiesto General a la Nación, tras la revolución de 1868 conocida como "La Gloriosa", se crea un gobierno provisional impulsado por Prim y presidido por Serrano, con mayoría de progresistas y unionista, tratando de evitar así que se radicalice el movimiento con posturas más radicales como las de los republicanos. El Gobierno Provisional redacta este documento que trata de recoger su programa de acción política hasta que se formen un gobierno electo. Con este documento podemos decir que se inaugura el periodo conocido como Sexenio Democrático (1868-1874).

ANÁLISIS: Podemos decir que la idea principal que trata de expresar es poner de manifiesto las bases ideológicas o doctrinas con las que se regirá el recién constituido Gobierno Provisional. 

Una de las primeras referencias del texto, se refiere a una de las condiciones del Pacto de Ostende (1866), más concretamente, el destronamiento de Isabel II, no tanto por seguir ideologías republicanas, ya que tanto progresistas como unionistas (partidos que forman el gobierno provisional) son monárquicos; sino porque los Borbones siempre habían apoyado las políticas más reformadoras y frenado las actuaciones más liberales y reformistas. Es por este motivo, por lo que no se declara la República y el general Prim tendrá como misión buscar un nuevo monarca para España.

Además, se desprenden algunas ideas secundarias como "soberanía del pueblo" es una idea que parte del ideario de Rosseau, en los términos de soberanía nacional, como expresa en su obra El Contrato Social, y trata de otorgar al conjunto de la nación la capacidad de gobernar al país, a través del voto y elección de representantes, oponiéndose a la soberanía de los monarcas absolutos. Todas las revoluciones liberales del siglo XIX reivindicaron la soberanía nacional, sin embargo, algunas ideologías como el "liberalismo doctrinario" de Bossuet, reducían a un mínimo de la población el derecho al voto con fórmulas como el sufragio censitario. La "soberanía del pueblo" o también conocida como "soberanía popular" hace extensible el derecho al voto a toda la población, sin restricciones, menos la mayoría de edad o incapacidad, es lo que se conoce como "sufragio universal", que era otra de las condiciones negociadas en el Pacto de Ostende (1866), sin embargo, en el siglo XIX, el voto seguirá siendo restringido para las mujeres, por lo que es más apropiado llamarlo "sufragio universal masculino".

Otro de los términos que merece mención, es el de "juntas", con él se hacer referencia a las "juntas revolucionarias" que consistían en agrupaciones, normalmente locales o municipales, aunque pudiera a ver algunas de ámbito mayor como las provinciales. En ellas se organizó la Revolución de 1868 y asumieron poderes legislativos hasta la conformación de un gobierno, además sirvieron para recoger todas las reivindicaciones de las personas participantes y que fueron trasladas al Gobierno Provisional una vez constituido.

COMENTARIO: El texto se refiere al proceso histórico conocido como "La Gloriosa" o Revolución de 1868. Los orígenes de este proceso histórico hay que buscarlos en torno al año 1863, a partir de este momento comienzan a sucederse gobierno breves e inestables, el desprestigio de la Corte va en aumento debido a los desmanes de la Reina, una crisis financiera provoca el cierre de pequeños bancos y comienza a organizarse una oposición. Desde 1863 los progresistas no participan en las elecciones y se alían con los demócratas, con los que fijarán un programa con el Pacto de Ostende (1866) que contempla el fin del reinado de Isabel II, la redacción de una nueva constitución y la implantación del sufragio universal. En 1867 los unionistas, con Prim a la cabeza se unirán al pacto. La Reina queda sin apoyos sobre todo tras la muerte de O'Donnell (1867) y Narváez (1868).

La Revolución se inicia con el pronunciamiento militar del general Topete en septiembre de 1868, pronto es respaldado por otros militares como Prim o Serrano, además se suman las Juntas revolucionarias que proliferan por todo el país. Tras la batalla de Alcolea las tropas revolucionarias encuentran vía libre para Madrid. Poco después, Isabel II se exilia a Francia y los sublevados ven cumplidos sus objetivos.

Tras la salida de la monarca, se organiza un Gobierno Provisional, liderado por Serrano y con otros militares como Prim y Sagasta. Comienza entonces un periodo de moderación del proceso revolucionario y comienzan a tomarse medidas políticas, entre ellas, una de las más reclamadas como el sufragio universal masculino, además de otras que pretendían reducir el papel de la Iglesia en la vida política, la expulsión de los jesuitas, la instauración de la peseta como moneda oficial y la supresión de algunos impuestos al consumo, también supuso una apertura a los mercados exteriores al adoptar medidas librecambistas.

CONCLUSIONES: Con este documento, podemos decir que se inicia el periodo político conocido como Sexenio Democrático (1868-1874), se trata de la primera experiencia democrática de la nación española y la primera vez que se instaura un sufragio universal en España. Al optimismo de los primeros momentos, se sucedieron momentos difíciles, el inicio de la Guerra en Cuba en 1868, el asesinato de Prim o la abdicación de Amadeo I de Saboya. En un periodo de tiempo de seis años, se sucedieron hasta tres modelos políticos: monarquía, república federal y república unionista, la vida política, económica y social era convulsa lo que provocó el nacimiento de una oposición que se aglutina en los grupos monárquicos como los alfonsinos, defensores de Alfonso XII o los carlistas que inician su tercera guerra, a esto hay que sumar las divisiones dentro de los mismos gobiernos como la Revolución Cantonal. El Sexenio Democrático finalizaría con el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto que marcará el inicio de un nuevo periodo político, la Restauración, que supondrá la restauración de los borbones en la figura de Alfonso XII y sobrevivirá a pesar de los continuos avatares hasta 1923.

Mensaje del General Franco, 17 de Julio de 1936.

12/23/2014 12:53:00 p. m. 0

Comentario Mensaje del General Franco"La situación en España es cada día más crítica, la anarquía reina en la mayoría de campos y pueblos; autoridades de nombramiento gobernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas; a tiro de pistolas y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los asesinos que alevosa y traidoramente os asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. Huelgas Revolucionarias de todo orden paralizan la vida de la población arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza y creando una situación de hambre que lanzará a la desesperación a los hombres trabajadores. Los monumentos y tesoros artísticos son objeto de los más enconados ataques de las hordas revolucionarias, obedeciendo la consigna que reciben de las directivas extranjeras, con la complicidad y negligencia de los gobernadores de monterilla [...]
La Constitución por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total: ni igualdad ante la ley, ni libertad, aherrojada por la tiranía, ni la fraternidad, cuando el odio y el crimen han sustituido el mutuo respeto, ni la unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial, por los regionalismos, que los poderes fomentan [...]."

Mensaje del general Franco. Tetuán, 17 de Julio de 1936. 
Publicado en ABC, 23 de Julio de 1936

CLASIFICACIÓN: Estamos ante un texto fragmentado del General Franco, se trata de una fuente primaria de carácter político, que trata de justificar la sublevación militar contra el legítimo gobierno de Casares Quiroga y Manuel Azaña.

Manifiesto de Sandhurst. 1874. Comentario de Texto Histórico. Selectividad.

12/09/2014 03:01:00 p. m. 4

MANIFIESTO DE SANDHURST

Manifiesto de Sandhurst. Comentario de Historia

"Por virtud de la espontánea y solemne abdicación de mi augusta madre, tan generosa como infortunada, soy único representante yo del derecho monárquico en España [...].

Afortunadamente la Monarquía hereditaria y constitucional posee en sus principios la necesaria flexibilidad y cuantas condiciones de acierto hacen falta para que todos los problemas que traiga su restablecimiento consigo sean resueltos de conformidad con los votos y la conveniencia de la nación.

No hay que esperar que decida yo nada de plano y arbitrariamente; sin Cortes no resolvieron los negocios arduos los Príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la Monarquía, y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios. Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten las cuestiones por resolver un príncipe leal y un pueblo libre.

Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos tiempos, que si para nadie puede ser perdida todavía lo será menos para las honradas y laboriosas clases populares, víctimas de sofismas pérfidos o de absurdas ilusiones.

Cuanto se está viviendo enseña que las naciones más grandes y prósperas, y donde el orden, la libertad y la justicia se admiran mejor, son aquellas que respetan más su propia historia. [...].

[...] Sea l que quiera mi propia suerte, ni dejaré de ser buen español, ni como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal."

Manifiesto de Sandhurst. 1 de Diciembre de 1874. Alfonso XII

CLASIFICACIÓN: Se trata de una fuente primaria con un claro carácter político. Su autor formal es Alfonso de Borbón, futuro Alfonso XII. Sin embargo, el verdadero autor del texto es Cánovas del Castillo, político de tendencia liberal moderada que durante los años del Sexenio Democrático encabezó la defensa de la vuelta de la casa real de Borbón a España. Cánovas pide a un joven Alfonso (18 años) que firme la carta, con el fin de restaurar la monarquía y crear un nueve régimen que permita superar el fracaso que supuso el Sexenio Democrático y la situación de 1874 bajo la dictadura de Serrano y enfrentamientos bélicos en Cuba, con el bando carlista y los rescoldos del cantonalismo. El destinatario es el público en general, con la intención de convencer a la nación de las intenciones, siempre dentro del liberalismo, del nuevo aspirante al trono español.


Comentario de Texto Histórico. La Construcción del Ferrocarril. Historia de España

11/24/2014 03:54:00 p. m. 0
"El ferrocarril, el nuevo medio de transporte del Siglo XIX (...) comenzó a construirse en España en la segunda mitad del siglo XIX. Eso supuso un retraso notable respecto a otras economías, con los efectos consiguientes sobre la expansión e integración del mercado interior, la división del trabajo, la productividad y, en general, el desarrollo de la economía de mercado (...) Un porcentaje muy alto de (las) inversiones (en el ferrocarril) se hizo con capitales extranjeros (...) La franquicia concedida al material ferroviario que importasen las empresas ferroviarias (por lo general en manos de extranjeros), constituyó un obstáculo grande al desarrollo de las fábricas de hierros españolas (...). Pero si los constructores del ferrocarril hubieran tenido que emplear hierro de producción española, no sólo hubieran perdido la demanda a las fábricas con que estaban relacionados, sino que tendrían que haber pagado los hierros más caros. (A pesar de esto) no se puede negar el papel desempeñado en la modernización de la economía española. El beneficio mayor lo recibió el sector agrario y la minería al ampliarse el mercado interior".

Anes, Rafael: "El ferrocarril en la economía española". Información Comercial Española, nº 623.

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante una fuente secundaria que tiene un claro carácter periodístico historiográfico, el texto, publicado en un medio periodístico estaría destinado a la colectividad y tendría una intención informativa o divulgativa. Resulta difícil conocer la fecha en la que fue escrito, pero el tono y tiempo verbal, además de las distintas reflexiones, parece que fue escrito bastante después, seguramente ya comenzado el siglo XX, e incluso bastante posterior.

Comentario del Informe Jovellanos. Historia de España

10/10/2013 01:46:00 p. m. 0

El informe Jovellanos fija el punto de partida para una reforma agraria. Su propuesta es una de las más significativas del periodo de la Ilustración en España bajo el depotismo ilustrado de Carlos III.



 El informe Jovellanos

“Cultivar la tierra dista mucho todavía de la perfección a que puede ser tan fácilmente conducida. ¿Qué nación hay que, para afrenta de su sabiduría y opulencia, y en medio de lo que han adelantado las artes de lujo y de placer, no presente muchos testimonios del atraso de una profesión tan esencial y necesaria? ¿Qué nación hay en que no se vean muchos terrenos o del todo incultos o muy perfectamente cultivados; muchos que por falta de riego, de desagüe o desmonte, estén condenados a perpetua esterilidad; muchos perdidos para el fruto a que los llama la naturaleza y destinados a dañosas o inútiles producciones, con desprecio del tiempo y del trabajo? ¿Qué nación hay que no tenga mucho que mejorar en los instrumentos, mucho que adelantar en los métodos, mucho que corregir en las labores y operaciones rústicas de su cultivo? En una palabra: ¿qué nación hay en la primera de las artes que no sea la más atrasada de todas?” 

 Gaspar Melchor de Jovellanos, Informe en el expediente sobre la Ley Agraria

Nos encontramos ante un texto de naturaleza histórico circusntancial y de temática política, en particular versa sobre la reforma agraria. Se trata del Expediente de Melchor de Jovellanos sobre la Ley Agraria, publicado en 1795 para una Asociación de Amigos del País. Melchor de Jovellanos era un hombre ilustrado y hombre de gobierno dentro de la etapa del Despotismo Ilustrado de Carlos III y posteriormente con Carlos IV. Las ideas de la Ilustración basadas en la razón y el progreso están presentes en este texto y se advierten en su carácter reformista.

Informe de Jovellanos

Se trata por tanto de un texto de carácter público, destinado no al público en general, sino a una élite reformista influida por la ideas de la Ilustración. El texto viene a hablar sobre el atraso en la agricultura y se pregunta si existe alguna nación, por muy avanzada o rica que sea, que no padezca de ciertos problemas en el terreno de la agricultura. Para entender el texto en su profundidad es necesario conocer el contexto histórico en el que se desarrolla. Nos encontramos a finales del siglo XVIII, uno de los siglos con más reformas en el ámbito político y económico, comenzando por los Decretos de Nueva Planta de Felipe V, hasta llegar a las reformas del Despotismo Ilustrado de Carlos III. Sin embargo, todos estas reformas no fueron suficientes para hacer salir a España de una profunda crisis que arrastra desde el siglo anterior. Uno de los principales problemas del siglo fue el agrario, terreno económico con escasas reformas y grandes problemas. Quizá la medida más importante y con mayores repercusiones sociales fue la liberalización del precio del trigo. A mediados del siglo XVIII se suprime la tasa sobre el trigo y se liberaliza su precio, quizá pensando que con la competencia se abaratara su precio, sin embargo, la medida, tuvo el efecto contrario, debido al aumento de población, las malas cosechas y a una economía especulativa que pretendía acumular grano para venderlo a mayor precio en tiempos de escasez dio lugar a un vertiginoso aumento del precio del trigo. El momento culminante de este proceso tuvo lugar en 1766 con el Motín de Esquilache, donde el pueblo se amotinó contra las medidas políticas de Esquilache, entre ellas las de almacenamiento y abastecimiento del trigo. Esta situación hizo ver a una minoría política, influida por las ideas de la Ilustración, que era necesario estudiar cuales eran los problemas de la agricultura en España y cuales serían sus posibles soluciones. El país además atravesaba otros problemas de deuda externa y déficit público, fruto de la política exterior española, que llevó al Estado a embarcarse en numerosas guerras exteriores, como aliado de Francia por medio de los Pactos de Familia, ninguna de las medidas que se tomaron, como la creación del Banco de San Carlos, la emisión de Vales Reales o, en años posteriores, la desamortización de Godoy, fueron suficientes para terminar con la crisis española. 

Es en este contexto es donde se le encarga a Jovellanos el Informe sobre la Ley Agraria con el fin de dilucidar los orígenes, estado y proyección del sector agrario español. El texto que se nos presenta, es un fragmento a modo de introducción, del Informe. Realmente no nos habla de las medidas que se debieran tomar, es más bien, una declaración de intenciones que nos avanza las cuestiones de las que tratará el texto completo. Sin duda, Jovellanos, influido por la Ilustración, debió de haber leido las teorías de F. Quesnay, quien desarrolló la Fisiocracia, primera teoría económica global, que consideraba a la agricultura como la única actividad capaz de crear un verdadero beneficio, es decir, la diferencia entre el coste de producción y el precio de venta final, considerando las demás actividades como estériles. En este sentido, la agricultura tendría una importancia capital, no sólo para poder alimentar a la población, con lo que al tiempo se eliminaban las revueltas sociales, sino también como medio para relanzar la economía del país.

En el texto Jovellanos nos adelanta algunos de los temas que se tratarán con más profundidad en el desarrollo del texto, sobre los problemas de la agricultura española. Quizá uno de los mayores problemas será el gran número de tierras incultas, o con cultivos poco productivos, es cierto, que en la Sociedad del Antiguo Régimen, las tierras pertenecían a una oligaquía nobiliaria o eclesiástica, poco preocupada por el rendimiento de sus tierras, las leyes sobres mayorazgo, o la vinculación de las tierras, en régimen de manos muertas, que impedía su venta, dificultaba al tiempo el acceso a las tierras de una burguesía o campesinos que pudieran mejorar sus rendimientos, sin duda la crítica más voraz de Jovellanos será sobre este sector de la sociedad, además hay que tener en cuenta la institución de la Mesta que restaba tierras para el cultivo. En segundo lugar critica el gran atraso tecnológico, no sólo en herramientas más modernas y sofisticadas, sino también en el empleo de regadío y sobre de nuevas técnicas, que ya se empleaban en otros países como Inglaterra y Holanda, como las desarrolladas por Jethro Tull, la rotación de cultivos, como el sistema Norfolk, que permitía una producción contínua sin empleo del barbecho, en la selección de semillas y el empleo de abonos. 

El Informe de la Ley Agraria, aunque tuvo mucha repercusión dentro del sector reformista e ilustrado, tuvo escasa aplicación en la política, debemos aclarar los convulsos giros políticos por los que atraviesa el reinado de Carlos IV, y la invasión napoleónica a principios del XIX. Los avances en la agricultura española, serán mínimos, habrá que esperar al último tercio del siglo XIX para que se produzcan avances en algunos sectores de la agricultura como la viticultura, el olivar o los cultivos hortofrutícolas, pero no será, realmente, hasta el siglo XX, cuando se produzca una verdadera modernización del espacio agrario español.