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La conquista de Toledo. Comentario

3/14/2017 11:12:00 a. m. 0

En el año 1085, Alfonso VI de León conquista la taifa de Toledo, la reacción de las taifas andalusíes no se hizo esperar, pidiendo socorro al nuevo poder musulmán aparecido en el norte de África, los almorávides. En 1086 las tropas almorávides al mando de su general Yusuf ibn Tashufin derrotan a los cristianos en la batalla de Sagrajas o Zalaca, recuperando la plaza la de Toledo, a partir de ahí se inicia una reunificación de las taifas andalusíes bajo el poder almorávide.

"Este año se puso en marcha Alfonso con un ejército innumerable de cristianos, de francos, vascones, gallegos y cruzó Al-Ándalus, deteniéndose ante cada una de sus ciudades, devastando arruinando, matando y cautivando, para ir luego a otra. Acampó ante Sevilla y permaneció allí tres días, asoló su región y la deshizo, arrasando en el Aljarafe muchas aldeas. Hizo lo mismo en Sidonia y su región; luego llegó hasta la isla de Tarifa, metió las patas de su caballo en el mar y dijo: "Este es el final del país de Al-Ándalus y lo he pisado". Luego volvió a la ciudad de Zaragoza, la sitió y juró no levantar su cerco hasta que la tomase, o que la muerte se interpusiese entre él y su propósito: era la ciudad que más quería ganar de todo Al-Ándalus. Su emir, al-Musta'in ben Hud, le envió todo el dinero que pudo, pero no se lo recibió y dijo: "La ciudad y el dinero son míos".

Envió a todas las capitales de al-Ándalus tropas que las estrechasen, con asedio. Apoderóse de la ciudad de Toledo en el año 477 [10 de mayo de 1084 a 28 de abril de 1085]. Cuando los emires de Al-Ándalus vieron esto, convinieron en que pasase el estrecho Yusuf ben Tachfin (Yusuf ibn Tashufin), y le escribieron todos, pidiéndole ahincadamente socorro y que impidiese al enemigo ahogar a Al-Ándalus: que ellos serían con él una sola mano en la guerra santa contra los infieles".

Ibn Abi Zar. Rawd al-Qirtas. (Historia de Marruecos).


la conquista de toledo por alfonso VI



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. Fue escrito por Ibn Abi Zar y pertenece a su obra Historia de Marruecos, escrita en el siglo XIII. Su intención es divulgativa y didáctica y está dirigida a un público culto.

ANÁLISIS: El texto comienza haciendo referencia a Alfonso, se trata del rey Alfonso VI de León. Siguiendo el relato encontramos como el rey Alfonso comenzó a hacer campañas contra las ciudades y territorios de Al-Ándalus, entre las que se nombran aparecen Sevilla, y sus territorios como Aljarafe, Tarifa o Sidonia, Zaragoza o Toledo. Debemos recordar que desde 1031 Al-Andalus aparece dividido en taifas, lo que las debilita frente al poder emergente de los reinos cristianos del norte, en particular del reino de León, una incipiente Castilla y en menor medida Navarra y Aragón.

Al final del párrafo se hace referencia a Musta'in ben Hud, rey de la taifa de Zaragoza que ofreció dinero a Alfonso VI a cambio de la paz, a lo que el primero se negó. Este tipo de pagos fueron habituales durante los reinos de taifas, habitualmente conocidos como parias, en gran medida consiguieron contener los ataques cristianos a las taifas, aunque lo cierto, es que estas se debilitaron al tiempo que los reinos del norte se enriquecían y fortalecían.

En el segundo párrafo se hace alusión a la toma de Toledo por parte de Alfonso VI en el año 1085 y como el resto de taifas piden ayuda a un poder surgido en el norte de África. Toledo tenía un significado simbólico en la Edad Media peninsular, su estatus de antigua capital visigoda y sede del arzobispado, la convertían en todo un símbolo de poder. No es extraño que Alfonso VI eligiese esa ciudad, no sólo por su importancia histórica, sino como una de las principales ciudades de Al-Ándalus, además de su valor geoestratégico, que permitía situar la frontera en torno al río Tajo.

COMENTARIO: Cuando hablamos de Reconquista, en sentido histórico podemos hablar de tres etapas bien diferenciadas. La primera etapa comenzaría en el 722 con la Batalla de Covadonga y la consolidación del reino Astur bajo el mandato de Pelayo y llegaría hasta el siglo X. Cuando Alfonso III logra consolidar las fronteras del reino de León y las conquistas de Galicia y la extremadura del Duero. Quedan fijadas así las fronteras en el río Duero y se comienza una política de repoblación que permitiera la ocupación efectiva del territorio y su defensa, empleándose en mayor medida el sistema de presura o aprisio en la plana del Vic en la zona de los condados catalanes.

La segunda etapa, se llevaría a cabo durante los siglos XI-XII, que queda simbolizada por la toma de Toledo en 1085 y que llevaría las fronteras hasta el río Tajo en el Oeste y hasta el río Ebro en el Este. El sistema de repoblación empleado, además de las presuras, sería el otorgamiento de fueros, ya que eran territorios más densamente poblados que los anteriores, los fueros consistieron en la concesión de ciertos privilegios por parte del rey a los habitantes de pueblos y ciudades, algunos de los más destacados serían el derecho a elegir su señor, y un gran alfoz o territorio municipal que permitiera la caza o el pastoreo, además de otras prebendas reales.

La última etapa, marcada por la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, tuvo lugar en el siglo XIII, donde se consigue reconquistar todo el valle del Guadalquivir, el Levante y las Baleares, exceptuando el reino nazarí de Granada. Debido a la enorme extensión de tierras, se emplearon fundamentalmente dos sistemas de repoblación, los donadíos, que consistía en el reparto de tierras a nobles y órdenes militares, principalmente las de Santiago, Alcántara y Calatrava, siguiendo un claro esquema feudal. El otro sistema fue conformado por los repartimientos, que se llevaron a cabo tras la expulsión de los musulmanes de sus ciudades a los que accedieron hidalgos de condición más humilde y aquellos con méritos militares.

Las repercursiones de la reconquista y en especial de los sistemas de repoblación empleados tienen su reflejo en la actual estructura de la propiedad. Lo que ha dado lugar a minifundios en el norte de España y a grandes latifundios, pertenecientes a la grandeza de España en el sur.

Batalla de Covadonga según al-Razi. Comentario de Texto

2/20/2017 01:39:00 p. m. 0
Batalla de Covadonga



"Cuentan algunos historiadores que el primero que reunió a los fugitivos cristianos de España, después de haberse apoderado de ella los árabes, fue un infiel llamado Pelayo, natural de Asturias, en Galicia, al cual tuvieron los árabes como rehén para seguridad de la gente de aquel país, y huyó de Córdoba en tiempo de Al-Hurr ben Abd al-Rahman al-Thaqafi, segundo de los emires árabes de España, en el año sexto después de la conquista, que fue el 98 de la Hégira [716-717]. Sublevó a los cristianos contra el lugarteniente de Al-Hurr, le ahuyentaron "y se hicieron dueños del país, en el que permanecieron reinando, ascendiendo a veintidós el número de los reyes suyos que hubo hasta la muerte de Abd al-Rahman III.

Dice Isa ben Ahmad al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres.

Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada por las abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo: "Treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?" En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fávila. El reinado de Pelayo duró diecinueve años, y el de su hijo dos. Después de ambos reinó Alfonoso, hijo de Pedro, abuelo de los Banu Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes habían tomado."

Nath al-tib, (Historia de Al-Ándalus) por  al-Maqqari.

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de Nath al-Tib, una Historia de Al-Andalus escrita por al-Maqqari hacia el siglo XVII. Se trata de un texto de naturaleza historiográfica al ser fruto de la investigación histórica, no obstante el fragmento, es una noticia recopilada por el autor, seguramente de al-Razi o de la conocida como "Crónica del Moro Rasis" escrita en el siglo X que tendrá un valor hitorico-literario, ya que no es fruto de la investigación y posee rigor científico. Se trata por tanto de una fuente secundaria, con una intención didáctica o divulgativa, de carácter público con destino a un lector culto.

ANÁLISIS: La idea principal que se esgrime en el texto es la de la Batalla de Covadonga en el año 722, que supone la primera derrota del imperio Omeya en Occidente. Además se exponen otras ideas que relacionamos a continuación:

En el primer párrafo, se relata como Pelayo escapó de las manos de Al-Hurr estando preso en Córdoba, huyendo hacia Galicia y sublevando a sus gentes contra el gobierno del emirato, dice textualmente "ascendiendo a 22 el número de reyes que le sucedieron hasta la muerte de Abd al-Rahman III", de lo que se desprende la idea de que al-Razí consideró como un éxito la sublevación de Pelayo contra los musulmanes.

En el segundo párrafo, se expresa la idea de que la batalla de Covadonga constituye el hecho inicial de la reconquista cristiana según la cita "Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder". También califica a Pelayo como "rey" dando a entender que ya se había constituido una nueva entidad política.

En el último párrafo, se pone de manifiesto el desprecio que los musulmanes tuvieron por la resistencia de Pelayo, a la calificaron de "treinta asnos salvajes". Y de cómo "consiguieron mantener su reino hasta el día de hoy (siglo XVII), y arrebatar lo que los musulmanes habían quitado a los cristianos". Donde se vuelve a afirmar el error de no acabar con la resistencia astur que tras ocho siglos llevaría al final de la provincia de Al-Ándalus.

COMENTARIO: En general, suele considerarse la batalla de Covadonga en el 722 como el inicio de la Reconquista. Podemos decir, que esta batalla es la primera derrota musulmana en Occidente, más tarde seguida por la derrota de Poitiers en el 732 de manos del rey de los francos Carlos Martel.

El inicio de la resistencia, parte de la negación de Pelayo y sus gentes de pagar los impuestos de los dimnies, chizyá y jarach, lo que motivó que se pertrecharan las tropas al mando de Alcaman para hacer sucumbir a los insumisos. Es posible, que Pelayo, aprovechara su conocimiento del terreno planeando la batalla en un lugar con difícil acceso y que dificultara los movimientos, haciendo que el número de combatientes no supusiera una ventaja.

Tras la derrota, parece que el gobernador de Al-Ándalus, no viendo una amenaza en los astures, desistiera en la conquista del territorio. Lo que dio pie a la formación de una entidad política, que fue consolidándose poco a poco, llegando, en épocas posteriores a erigirse en herederos del estado visigodo, en lo que se ha venido en llamar "neogoticismo asturleonés" por Sánchez Albornoz. En los reinados de Alfonso II (791-842) y Alfonso III (866-910) comienza la restauración del orden gótico, en la constitución política y eclesiástica y la idea de una monarquía continuadora de la visigoda. 


Esta idea de la restauración visigoda, más el nuevo culto de Santigo, así como la expansión territorial durante el reinado de Alfonso III, alentarán a la idea de la reconquista de Hispania, a menudo con tintes de cruzada.

Poco a poco irán surgiendo otros focos de resistencia, principalmente en la zona pirenaica, que como Asturias, aprovecha la inaccesibilidad y la orografía como forma de defensa. Uno de esos territorios serán los ducados de Aragón, Sobrarbe y Zaragoza en torno al año 800, bajo el control de los carolingios. Así como Pamplona, bajo la protección de los Banu Qasi de Zaragoza, o la Marca Hispánica que con el tiempo serán los Condados Catalanes. Que también contribuirán a la reconquista del territorio peninsular.

CONCLUSIONES: La carencia de fuentes en la época medieval, convierte a cualquier texto de esta época en una fuente de indudable valor. Para ser crítico con la fiabilidad del texto, es importante conocer la función de sus autores, que podrían ser partícipes de un interés. En el caso de este texto, podemos decir que se ajusta al acontecimiento histórico, y parece gozar de cierta objetividad derivada del paso de los años. El texto desprecia la resistencia cristiana, refiriéndose a ésta como "treinta asnos salvajes", aunque confirma por otro lado, la consolidación del reino, así como su prolongación en el tiempo que permitió recuperar los territorios arrebatados por los musulmanes. 

La batalla de Covadonga. Comentario de Texto

2/20/2017 12:35:00 p. m. 0
batalla de covadonga

"Pelayo estaba con sus compañero en el monte Aseuva, y el ejército de Alqama llegó hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de la cueva.

El predicho obispo (obispo visigodo Oppas, aliado con los árabes) subió a un montículo situado ante la cueva dominica y habló así a Pelayo: "Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?".

El cual, desde una ventana, dijo en respuesta: "Aquí estoy".

Al cual el obispo: "Juzgo, hermano e hijo, que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros países por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos, no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas, ¿podrás defenderte en la cima de este monte? Lo que me parece difícil. Escucha ciertamente mi consejo y haz volver tu ánimo de esta decisión, para que goces de muchos bienes y disfrutes de la amistad de los caldeos".

[...] Pelayo dijo: "Cristo es nuestra esperanza; que por este pequeño montículo que ves sea España salvada y reparado el ejército de los godos. Confío en que se cumplirá en nosotros la promesa del Señor [...]"

El obispo, vuelto entonces al ejército, dijo: "Acercaos y pelead. Ya habéis oído cómo me ha respondido; a lo que adivino de su intención no tendréis paz con él, sino por la venganza de la espada".

Por su parte ahora ya el predicho Alcaman mandó comenzar el combate, y los soldados tomaron las armas. Se levantaron furibundos, se prepararon las hondas, brillaron las espadas, se encresparon las lanzas e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificiencias del Señor: las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de la Santa Virgen María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que las disparaban y mataban a los caldeos. Y como Dios no necesita las lanzas, sino que da la palma de la victoria a quien quiere, los cristianos salieron de la cueva para luchar contra los caldeos; emprendieron éstos la fuga, se dividieron en dos sus destacamentos, y allí mismo fue al punto muerto Alcaman y apresado el obispo Oppas. En el mismo lugar murieron ciento veinticinco mil caldeos.

Los sesenta y tres mil restanes subieron a la cumbre del monte Auseva y por el lugar llamado Amuesa descendieron a la Liébana. Pero ni éstos escaparon a la venganza del Señor; cuando atravesaban la cima del monte que está a orillas del río llamado Deva, junto al predio de Cosgaya, se cumplió el juicio del Señor: el monte, desgajándose de sus cimientos, arrojó al río de los sesenta y tres mil caldeos y los aplastó a todos.

Crónica de Alfonso III (versión rotense).

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de la Crónica de Alfonso III, rey de León., donde se relata la Batalla de Covadonga. Se trata de un texto de naturaleza histórico-literaria, descartando que se trate de un texto hisoriográfico debido a que no se puede considerar que sean fruto de la investigación y por su falta de rigor científico. Se trataría de una fuente secundaria, seguramente recopilada casi un siglo después, seguramente en torno al año 880 por un monje al servicio de la monarquía leonesa. Su carácter es público, dirigida a un lector culto, su finalidad es propagandística tratando de exaltar la fe cristiana.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la Batalla de Covadonga. Además aparecen otras ideas secundarias como las siguientes:

En los primeros párrafos, se relata como, llegadas las tropas musulmanas a los parajes de Cangas de Onís, hay un intento del obispo Oppas, que participaba de la causa musulmana, de comprar a Pelayo para su causa. 

Pelayo, responde negándose al ofrecimiento de Oppas, argumentando que confía en su causa y que Dios le ayudará a pesar de iniquidades y pecados de los godos. Ante tal respuesta, el obispo Oppas, llama a las tropas musulmanas al ataque.

En los párrafos siguientes se esgrime la victoria de Pelayo, que con ayuda de Dios y de la Virgen de Covadonga logra derrotar a 125.000 hombres musulmanes. Saliendo a la fuga 63.000 que también murieron debido a un desprendimiento de tierras provocado por la gracia divina. En el combate murío el general de las tropas musulmanas Alcaman, y fue apresado el obispo Oppas.

COMENTARIO DE TEXTO: En general, suele considerarse la batalla de Covadonga en el 722 como el inicio de la Reconquista. Podemos decir, que esta batalla es la primera derrota musulmana en Occidente, más tarde seguida por la derrota de Poitiers en el 732 de manos del rey de los francos Carlos Martel. 

El inicio de la resistencia, parte de la negación de Pelayo y sus gentes de pagar los impuestos de los dimnies, chizyá y jarach, lo que motivó que se pertrecharan las tropas al mando de Alcaman para hacer sucumbir a los insumisos. Es posible, que Pelayo, aprovechara su conocimiento del terreno planeando la batalla en un lugar con difícil acceso y que dificultara los movimientos, haciendo que el número de combatientes no supusiera una ventaja.

Tras la derrota, parece que el gobernador de Al-Ándalus, no viendo una amenaza en los astures, desistiera en la conquista del territorio. Lo que dio pie a la formación de una entidad política, que fue consolidándose poco a poco, llegando, en épocas posteriores a erigirse en herederos del estado visigodo, en lo que se ha venido en llamar "neogoticismo asturleonés" por Sánchez Albornoz. En los reinados de Alfonso II (791-842) y Alfonso III (866-910) comienza la restauración del orden gótico, en la constitución política y eclesiástica y la idea de una monarquía continuadora de la visigoda. 

Esta idea de la restauración visigoda, más el nuevo culto de Santigo, así como la expansión territorial durante el reinado de Alfonso III, alentarán a la idea de la reconquista de Hispania, a menudo con tintes de cruzada.

Poco a poco irán surgiendo otros focos de resistencia, principalmente en la zona pirenaica, que como Asturias, aprovecha la inaccesibilidad y la orografía como forma de defensa. Uno de esos territorios serán los ducados de Aragón, Sobrarbe y Zaragoza en torno al año 800, bajo el control de los carolingios. Así como Pamplona, bajo la protección de los Banu Qasi de Zaragoza, o la Marca Hispánica que con el tiempo serán los Condados Catalanes. Que también contribuirán a la reconquista del territorio peninsular.

CONCLUSIONES: En cuanto al texto, debemos decir que su aportación histórica hay que considerarla dentro del contexto medieval, con una fuerte influencia bíbilica, como observamos en algunos de los términos empleados como "caldeos" o "ismaelitas" refiriéndose a los musulmanes, en el sentido de infieles. O la comparación que podemos ver con el pasaje de Moíses, así como la intecesión divina. La fiabilidad del texto, está claramente relacionada con la función del autor, que en este caso, es claramente una parte interesada, si bien, parece cierto el acontecimiento histórico que se narra, ya que hay noticias de la batalla de Covadonga en crónicas musulmanas, parece exagerado el número de combatientes, 185.000, donde seguramente sería un número mucho menor, así como la intercesión divina, que supone una relación no inmanente y secular de la Historia, obviando uno de los axiomas incuestionables de la investigación histórica.


Acta de conversión de un cristiano al islam. Comentario de texto resuelto.

2/14/2017 10:28:00 a. m. 0


"El converso Fulan ibn Fulan, estando con salud y jurídicamente capaz en pleno dominio de su inteligencia y razón, invoca la declaración de los testigos de este acta sobre [el hecho de] que abandona la religión cristiana, que rechaza, y entra en la religión del islam, que prefiere [a la anterior].

Atestigua que no hay más Dios que Allah, el único, el que no tiene copartícipes; que Muhammad es su siervo, su enviado y el sello de sus apóstoles; que el Mesías Jesús, hijo de María -que Dios bendiga y salve- es su enviado, su verbo y su aliento que mandó a María.

Se ha purificado para [recibir] el islam y ha rezado. Reconoce las normas del islam: la ablución, oración, limosna legal, ayuno del mes del Ramadán, la peregrinación a la Casa [santa] -para todo el que pueda-, conociendo sus límites y momentos. Se ha convertido de buen grado, tranquilamente, sin temor a nada, ni por aversión [de algo], ni esperar recompensa alguna, en presencia de Fulano.

[Los testigos] que le reconocen y se lo han oído, dan fe del testimonio del converso Fulan ibn Fulan, aducible en contra suya, sobre cuanto ha sido mencionado en este escrito, después de que ha reconocido haberlo comprendido en su totalidad y haberse obligado a cuanto contiene. El [converso] se halla en el estado supra descrito y este [acta] se establece con fecha [...]."

Formulario notarial de Ibn al-Attar, siglo X.

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un documento de naturaleza jurídica, se trata de un acta notarial redactada por Ibn al-Attar, Del autor sabemos que fue un sabio jurista y muy conocido notario en el época del Califato de Córdoba, de este modo sabemos que este documento fue redactado durante el siglo X. La intención del autor, es dar fe de la conversión de Fulan ibn Fulan al Islam, el documento tendría un carácter público y estaría destinado a los ciudadanos de Córdoba.

ANÁLISIS: La idea principal del texto, es dar fe de la conversión al Islam de Fulan ibn Fulan. Tratándose de un documento de tipo jurídico, cumple con algunas de las formalidades de los documentos contractuales de tipo privado, y que formarían parte de las ideas secundarias de este texto, que esgrimiremos a continuación.

En el primer párrafo, se indica que Fulan ibn Fulan, actúa en plenitud de sus facultades, rechazando su antigua religión (el cristianismo) y aceptando el Islam como su nueva religión.

En el segundo párrafo, hace acto de uno de los pilares fundamentales del Islam, como es la profesión de fe. Reconociendo a Allah como el único dios, y a Mahoma como su profeta. Además se incide en que Allah no tiene copartícipes, es decir, renuncia a la creencia en el misterio trinitario, y reconoce a Jesús como un profeta, tal y como aparece en el Corán, y no como hijo de Dios.

En el tercer párrafo, Fulan ibn Fulan afirma conocer las obligaciones del Islam, como por ejemplo la ablución, que se trata de una purificación antes del rezo, realizada bien con agua o bien con arena, la oración, que consiste en orar cinco veces al día en dirección a La Meca, y los viernes en la mezquita aljama de su ciudad. La limosna, que es una especie de tributo para la comunidad de los creyentes, el ayuno en el mes de Ramadán, que prohibe comer y mantener relaciones sexuales desde el alba hasta el ocaso, y la peregrinación, siempre que se pueda, a La Meca o ciudad santa. Además admite haberse convertido libremente, sin coacciones y sin espera de recompensas.

Por último, los testigos dan fe de la conversión, advirtiendo que el documento notarial podrá utilizarse en contra suya, después de reconocer y obligarse a cumplir el contenido del mismo.

COMENTARIO: Desde el comienzo de la conquista musulmana de la península Ibérica, se llevó a cabo la implantación del Islam, que en gran medida se debió a la conversión de la población autóctona, desde la nobleza hispanogoda, a la mayoría de la población campesina.

Por su origen étnico podemos diferenciar a los árabes, que desde el principio de la conquista ostentaron los principales cargos públicos y ocuparon las mejores tierras. Formaron la jassa, una especie de aristocracia, en la que también participaron algunas familias de origen visigodo como los Banu Qasi de Zaragoza. Fueron los principales beneficiarios de los tributos fiscales y de los botines de guerra. Los bereberes formaban un grupo diferenciado por su origen étnico, provenientes del norte de África, se dedicaron fundamentalmente al pastoreo y al cultivo de tierras y tuvieron en su mayoría una condición humilde.

Por debajo de la jassa, estaba la famnia, integrada por una pequeña burguesía, campesinos ricos y plebe urbana, formada por todos los grupos étnicos.

Por grupos religiosos podemos distinguir a los dimnies, o protegidos, ya que el Corán daba un trato especial a las religiones reveladas como el cristianismo y el judaísmo. Así, los mozárabes (cristianos) y los judíos, gozaban de una situación estable, ya que la dhimnma o protección les garantizaba el derecho a la vida, a la propiedad privada y la libertad de culto. La diferencia con los otros grupos estribaba en una mayor carga fiscal, ya que estaban obligados al pago de impuesto de capitación chizya y un impuesto sobre la propiedad jarach, además estaban sometidos al pago del diezmo a la Iglesia.

Otro grupo lo conformaron los muladíes o conversos, que conformaron la mayoría de la población de la península Ibérica, no conocemos muy bien porqué se produjo una rápida conversión de la población hispanogoda al Islam, pero parece que junto a la atracción que pudieran sentir hacia la nueva religión, existieron otros motivos relacionados con el ascenso social, así como la evasión fiscal, ya que aunque estuvieran sometido al pago de limosna, tributo para todos los musulmanes, se evitaba el pago del jarach, chizya y el diezmo, con una clara ventaja fiscal. Con todo los muladíes siempre estuvieron subordinados a la aristocracia árabe.

CONCLUSIONES: Sobre el texto, debido a su carácter jurídico podemos decir que es objetivo y su autor, en su actuación como notario, da fe de la conversión de Fulan ibn Fulan. El interés histórico de este documento es fundamental para conocer los términos en los que se producía la conversión de la población hispanogoda al Islam. La sencillez del procedimiento de conversión, explicaría la rápida conversión de la población indígena, además de los motivos religiosos, sociales y económicos argumentados anteriormente.


La batalla de Zalaca o Sagrajas. Comentario de Texto Resuelto

2/10/2017 10:40:00 a. m. 0
batalla de zalaca o sagrajas
Batalla de Sagrajas o de Zalaca. Miniatura del Beato de Burgo de Osma (siglo XI)
"Los ejércitos musulmanes llegaron a Badajoz y se instalaron en sus alrededores. El señor de Badajoz, al-Mutawakkil, vino a su encuentro con víveres [...]. Por un lado, los obispos y frailes salieron con sus cruces en alto [...], por otro, Yusuf [el emir almorávide] y al-Mutamid [rey de Sevilla] exhortaron a los suyos, y los alfaquíes y las gentes religiosas sermoneaban a la gente y les animaban a ser firmes [...]. Cuando llegó el jueves, se le ocurrió a Alfonso [VI] utilizar un ardid, y envió a decirle a al-Mutamid: "Mañana viernes es vuestra fiesta, y el domingo es la nuestra. Tenga lugar la batalla entre ambas, el sábado". Al-Mutamid observó: "Se trata de una estratagema de Alfonso". [El viernes] las tropas de Alfonso se echaron sobre al-Mutamid [...], que empezó a flaquear [...]. El primero de los generales almorávides que llegó junto a él, Daud, gran héroe, dio nuevo ánimo a al-Mutamid [...]. Enseguida llegó el emir almorávide, Yusuf ibn Tasufin, y ambos cargaron juntos, en un ataque que decidió la victoria."

Al-Himyari. Kitab ar Rawd al mitar. Compendio de noticias sobre Al-Ándalus (siglo XV).

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de la obra Kitab ar Rawd al mitar, un compendio de noticias sobre Al-Ándalus recopilado por Al-Himyari en el siglo XV. Se trata de un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica, lo podemos clasificar como fuente secundaria, puesto que su datación es muy posterior a la fecha del acontecimiento que narra, y su temática es bélica. Su finalidad es didáctica o divulgativa. Y está dirigido a un público culto.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto son los prolegómenos de la Batalla de Zalaca o Sagrajas (1086). También encontramos ideas secundarias entre las que encontramos las siguientes:

La pedida de ayuda de las taifas musulmanas al imperio almorávide del norte de África. Tras la conquista de Toledo por Alfonso VI rey de Castilla y León en 1085, algunas taifas, como la de Zaragoza y la de Sevilla, de la cual era rey al-Mutamid piden ayuda a los almorávides. Estos desembarcan en la península Ibérica bajo el liderazgo de Yusuf ibn Tasufin, en el texto identificado como emir de los almorávides.

Otras de las ideas secundarias es la estratagema urdida por Alfonso VI, quien tras un encuentro de emisarios, propone como día de la batalla un sábado, por encontrarse entre la festividad religiosa musulmana (viernes) y la festividad religiosa cristiana (domingo). A pesar del acuerdo Alfonso VI lanza una ofensiva el viernes, tratando de aprovechar el factor sorpresa.

También podemos destacar otra idea como es el cariz de guerra santa o cruzada por parte de ambos bandos, que se refleja en el texto por la manifestación con cruces en alto por parte del bando cristiano, así como la participación de alfaquíes (estudiosos de la ley islámica) y otras gentes religiosas, animando a la participación en la guerra. 

Por último, se refleja la derrota de Alfonso VI frente a las tropas de Yusuf ibn Tasufin.

COMENTARIO: Tras la muerte del califa Hisham II (1013), comienza una guerra civil o fitna en el califato de Córdoba, el motivo era la existencia de varios bandos que pretendían el acceso al trono. En el 1031, el poder califal es eliminado y el territorio de al-Andalus dividido en un veintena de reinos de Taifas. El poder político y militar se desmembró, dividiéndose el territorio en lo que habían sido las antiguas provincias o koras del califato.

Las distintas taifas, lejos de mostrar unidad frente a la amenaza cristiana del norte, comenzaron una serie de luchas internas, intentando la conquista entre unas y otras. Estas luchas intestinas fueron aprovechadas por los reinos cristianos, que a cambio de apoyo o la renuncia a la guerra, exigían el pago de ingentes cantidades de dinero, lo que llamamos como parias. El pago de parias, terminó por debilitar aún más las taifas musulmanas, al tiempo que fortalecía a los reinos cristianos del norte. 

La conquista de Toledo, una de las taifas y ciudades más importantes de al-Andalus en 1085 por Alfonso VI, marcó un punto de inflexión, que hizo ver la gran debilidad que tenían las taifas frente a los reinos cristianos. Ante esta situación el rey de Sevilla, al-Mutamid, y el Mérida y el de Zaragoza entre otras taifas, acudieron en busca de ayuda, del imperio almorávide, un poder político emergente en el norte de África.

Yusuf ibn Tasufin, desembarcó en la península y se enfrentó a Alfonso VI derrotándolo en la batalla de Zalaca o Sagrajas (1086), a partir de este momento, los almorávides comienzan una campaña de conquista del territorio andalusí, terminando por unificar  políticamente la región de al-Ándalus.

El poder almorávide apenas se sostuvo unos 65 años, presionado por los reinos cristianos del norte, así como el nuevo poder almohade, cada vez más fuerte en el norte de África, terminó por sucumbir, dando lugar a una nueva desmembración de la unidad política andalusí, en lo que conocemos segundos reinos de taifas en 1145. Poco después, el desembarco de los almohades, volvería a unificar el estado andalusí hasta la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.

CONCLUSIONES: Podemos subrayar la autenticidad del texto, en el sentido en el que describe los hechos acontecidos con cierta exactitud. También de su objetividad, ya que no se aprecia ninguna otra intención diferente a la mera información de los hechos. Su interés radica en permitirnos conocer los acontecimientos que dieron lugar a la instauración del estado unificado almorávide en la península Ibérica y el final del primer periodo de reinos de taifas. 

Taifas y Parias. Comentario de Texto Resuelto.

2/07/2017 01:03:00 p. m. 0
Taifas y Parias


"Ibn Ammar había quedado empeñado con el cristiano, ya que, por el compromiso adquirido cuando alquiló un ejército infiel para lo de Belillos, le debía grandes cantidades e importantes sumas, que había de pagarle y le tenía prometidas. Con este motivo ponía a su soberano en grandes aprietos, porque no quería dejarle reposar un momento, para hacerse el indispensable en medio de las discordias, y no vacilaba en atraer el mal contra los musulmanes [...].

Por segunda vez fue a visitar al cristiano Alfonso y a preguntarle como fácil el negocio de Granada, pintándome a sus ojos como un ser incapaz de todo, por mi flaqueza y mis cortos años. Le garantizó, además, que, con la toma de Granada, todos los tesoros de esta ciudad pasarían a su poder, a cambio de que el cristiano le asegurase que, una vez hecho dueño de la plaza, la pondría bajo su soberanía y le dejaría apropiarse de mi peculio personal. No dejó paso por dar para decidir a Alfonso a ir contra Granada, y no sólo le entregó considerables sumas con ese propósito, sino que incluso le prometió que, una vez acabado el negocio, le daría cincuenta mil meticales, a más de lo que encontrase en la ciudad, para animarle a ponerse al punto en camino.

Tales proposiciones excitaron la codicia del cristiano. "Es éste un negocio -se decía- en el que de todos modos he de sacar ventaja, incluso si no se toma la ciudad, porque, ¿qué ganaré yo con quitársela a uno para entregársela a otro, sino dar a este último refuerzos contra mí mismo? Cuantos más revoltosos haya y cuanta más rivalidad exista entre ellos, tanto mejor para mí. "Se decidió, pues, a sacar dinero de ambas partes, y hacer que unos adversarios se estrellaran contra los otros, sin que entrase en sus propósitos adquirir tierras para sí mismo [...].

Con la solemnidad requerida por las circunstancias, salí a encontrarme con Alfonso en las cercanías de la ciudad [...]. Entabladas luego las negociaciones, yo le envié mis embajadores y él me mando los suyos [...]. Me exigió cincuenta mil meticales [...]. Yo me quejé de los pocos recursos de mi territorio [...] y por fin llegamos al acuerdo de que le pagaría veinticinco mil meticales [...]. Además [...] le preparé muchos tapices, telas y vasos, y lo reuní todo en una gran tienda en la que le invité a entrar".

Abd Allah. Memorias de Abd Allah, último rey zirí de Granada destronado por lo almorávides. 1090

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de las Memorias de Abd Allah, el último rey zirí de Granada, escrito hacia 1090. Se trata de un texto de naturaleza histórico-circunstancial ya que deriva de los hechos con los que se relacionan y de temática política. Se trata de una fuente primaria debido a su carácter autobiográfico. Su intención es dar a conocer la vida de Abd Allah y está destinado a un público culto.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es explicar el funcionamiento del sistema de parias impuesto por los reinos cristianos a las taifas musulmanas del sur de la península Ibérica, a mediados del siglo XI, entre los años 1031 y 1085. Además aparecen otras ideas secundarias nos dan idea del funcionamiento del sistema de parias impuesto por Alfonso VI de Castilla y León.

En el primer párrafo habla de como Ibn Ammar, visir del rey al-Muttamid de la taifa de Sevilla, se entrevista con Alfonso VI rey de Castilla y León (1037-1109), identificado en el texto como "el cristiano". El motivo de la entrevista, era resolver la deuda contraída por la taifa de Sevilla al rey castellano por el alquiler de un ejército, para la construcción de una fortificación, identificada en el texto como Belillos, de localización imprecisa hoy en día, aunque es posible que formara parte del cerco a la taifa de Granada, por el rey al-Muttamid.

En el segundo párrafo, se expresa, como en una segunda entrevista, Ibn Ammar, propone a Alfonso VI, tomar la ciudad de Granada, y ceder la soberanía al rey de Sevilla. A cambio, podría apropiarse de todos los tesoros de la ciudad, así como el pago de 50.000 meticales (dinares de oro), con el fin de saldar la deuda con el castellano.

En el tercer párrafo, Abd Allah, nos relata como Alfonso VI entiende que no gana nada entregándole la ciudad a Al-Muttamid de Sevilla, sino todo lo contrario, conseguiría de eso modo reforzarlo. Concluyendo que lo más ventajoso sería mantener la discordia entre ambas taifas, al tiempo que saca partido de la situación, imponiendo el pago de parias a ambas.

En el cuarto párrafo, nos indica, como Alfonso VI, llegando a las puertas de Granada con sus huestes, se entrevista con el rey zirí de Granada, Abd Allah, y a cambio de la paz, le requiere el pago de 50.000 meticales (dinares), que tras la negociaciones se quedaron en 25.000 meticales (dinares) así como otros pagos en especies como tapices, telas y vasos.

COMENTARIO: Tras la muerte del califa Hisham II en 1013, se inicia una crisis política, donde varios bandos pugnan por el acceso al trono, entre ellos la familia Omeya y los hijos de al-Mansur. La crisis desembocó en una guerra civil o fitna, que en 1031 concluyó con la división de al-Ándalus en una veintena de reinos independientes de Taifas.

La fragmentación del califato, se manifestó en una pérdida de poder militar de los musulmanes en la península. Las taifas, lejos de mantener una unidad frente a los reinos cristianos del norte, continuaron con guerras fraticidas, entre ellas, con la intención de conseguir mayor poder político y económico.

Esta rivalidad entre las taifas fue aprovechada por los reinos cristianos del norte, que a menudo, requeridos por las propias taifas, intervenían de forma puntual, bien para colaborar en las guerra entre ellas o bien para intervenir en su defensa o bien para garantizar, siempre bajo el pago de elevadas parias.

En efecto, el pago de parias beneficiaba enormemente a los reinos cristianos de norte, ya que les permitía fortalecer su posición política en la península así como fortalecer su poder militar.

CONCLUSIONES: La fragmentación del califato en reinos de taifas, disminuyó el peso político y militar de al-Ándalus en la península. Las discordias entre las diferentes taifas fue aprovechada por los reinos cristianos a través del cobro de parias, a cambio de diferentes servicios militares o bien a cambio del mantenimiento de la paz. El cobro de parias reforzaba a los reinos cristianos del norte al tiempo que debilitaba aún más las taifas andalusíes. 

Con la toma de Toledo en 1085, por parte de Alfonso VI, las taifas de Sevilla y Zaragoza entre otras, piden ayuda a los Almorávides del norte de África, quienes derrotando a los cristianos en la batalla de Zalaca o Sagrajas recuperan Toledo y comienzan una campaña de conquista volviendo a unificar el poder político de Al-Ándalus, poniendo fin a los reinos de Taifas.




Campaña de al-Mansur contra Santiago. Comentario de Texto Resuelto

2/07/2017 11:40:00 a. m. 0
Almanzor. Francisco de Zurbarán (siglo XVII) Colección Particular
"Al-Mansur había llegado en esta época al más alto grado de poder. Socorrido por Allah en sus guerras con los príncipes cristianos, marchó contra Santiago, ciudad de Galicia, que es el más importante santuario cristiano de España y de las regiones cercanas del continente. La iglesia de Santiago es como la Qaaba para nosotros [...].

Al-Mansur dirigió contra tal ciudad la expedición estival que salió de Córdoba el sábado 23 Chumada II de 387 (3 julio 997), que era su cuadragésimo octava campaña [...].

[Después de diversas peripecias los musulmanes] fueron a acampar ante la orgullosa ciudad de Santiago el 2 de Xaban (10 de agosto). La habían abandonado todos sus habitantes y los musulmanes se apoderaron de todas las riquezas que en ella hallaron y derribaron las construcciones, las murallas y la iglesia, de modo que no quedaron huellas de las mismas. Sin embargo, los guardias colocados por al-Mansur para hacer respetar el sepulcro del santo impidieron que la tumba del santo recibiera daño alguno. Pero todos los hermosos palacios, sólidamente construidos, que se alzaban en la ciudad, fueron reducidos a polvo y no se hubiera sospechado tras su arrasamiento que hubieran existido allí la víspera. Se llevó a cabo la destrucción durante los dos días que siguieron al miércoles 2 de Xaban. Las tropas conquistaron después las comarcas vecinas y llegaron hasta la península de San Mankas que avanza en el Océano, punto extremo al que ningún musulmán había arribado hasta entonces y que sólo había sido hollado hasta allí por los pies de sus habitantes [...].

En Santiago, al-Mansur no había encontrado sino un viejo monje sentado junto a la tumba del santo. Le preguntó: "¿Por qué estáis ahí?""Para honrar a Santiago", respondió el monje, y el vencedor dio orden de que le dejaran tranquilo".

Ibn Idhari. Bayan al-Mugrib (Libro de la increíble historia de Al-Ándalus y Marruecos).

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento del Bayan al-Mugrib, conocido vulgarmente como Bayan, que su traducción sería "La increíble historia". Se trata de una crónica de la historia de Al-Ándalus y Marruecos, escrita a comienzos del siglo XIV por Ibn Idhari, escritor e historiador de Marrakech. Es un texto de naturaleza historiográfica, ya que responde a la investigación histórica, el tema es bélico y militar y cuenta la campaña de al-Mansur contra Santiago. Debido a la fecha de su publicación, trescientos años después de los hechos, podemos decir que se trata de una fuente secundaria, que sin duda utilizó otras fuentes para su elaboración. Su intención es divulgativa, aunque no se descarta cierta exaltación o propaganda de la fe musulmana y del líder político al-Mansur. Se trata de un documento público y estaría dirigido a un público culto.

ANÁLISIS: La idea principal que se esgrime en el texto es la campaña de al-Mansur contra Santiago de Compostela, que tuvo lugar el 3 de Julio de 997, 23 de Chumada de 387 en el calendario musulmán. A continuación analizaremos otras ideas secundarias.

En el primer párrafo, habla de al-Mansur (Almanzor), el que había logrado el grado más alto de poder. En efecto, al-Mansur fue el primer ministro del califa Hisham II, ostentando el cargo de Hayib o Hachib. Tal fue su poder, que recluyo al califa en el palacio de Medina al-Zahira, y asumió todo el poder político y militar, llegando incluso a intitularse como rey.

Dentro de su política exterior, al-Mansur (Almanzor), desempeñó una serie de acciones militares, conocidas como razzias o aceifas contra los reyes cristianos, no se trataba de acciones de conquista, sino más bien, acciones de saqueo y pillaje.

Como bien se expresa en el primer párrafo, una de sus razzias más importantes fue la llevada a cabo contra Santiago de Compostela. No sólo por la importancia de la ciudad, sino porque adquiría tintes de Guerra Santa contra el infiel. Cabe recordar que en el siglo VIII se inicia el culto a Santiago, que con el tiempo se convierte en un importante lugar de peregrinación de la cristiandad europea. Su importancia como centro religioso, elevaban a la ciudad a la altura de Roma, o la misma Qaaba (Kaaba) en la Meca, que era el principal centro de peregrinación del mundo musulmán.

En el tercer párrafo y cuarto párrafo, subyace la idea de respeto a las religiones reveladas, es decir, la cristiana y la judía,  tal y como ordena Mahoma a través del Corán, Por esta razón, aunque en el ataque se saqueo toda la ciudad y se destruyeron muchos de sus edificios importantes como palacios e iglesias, al-Mansur, pide el respeto de la tumba del apóstol Santiago. En el párrafo siguiente, también se respeta a un monje, por el simple hecho de honrar al santo.

También comenta como la razzia, no sé circunscribió únicamente a Santiago, sino que también afectó a muchas comarcas vecinas.

COMENTARIO: Tras los brillantes reinados de Abd al-Rahman III y su hijo al-Hakam II, la sucesión al trono recae en Hisham II en el 976, la situación es aprovechada por al-Mansur o Almanzor, que había llegado a ascender, ocupando entonces el cargo de Hachib o Hayib, es decir, primer ministro del Califa, actuando como regente.

Sus actuaciones en la política interior, se resumen en ostentar todo el poder político, recluyendo al joven Hisham II en el palacio de Medina al-Zahira.

En política exterior, al-Mansur, cambia el cariz diplomática de los califas anteriores, para optar por actuaciones militares que permitan contener de forma efectiva el avance de los reinos cristianos. Estas acciones, conocidas como razzias o aceifas, son actuaciones de poca duración, extremadamente violentas, que se basan en el saqueo y pillaje de poblaciones cristianas, lo que infundía terror en las poblaciones, lo que explica que a la llegada a Santiago, la ciudad estuviera abandonada.

Entre 977 y 1002, al-Mansur, voz árabe que se traduce por "el victorioso", acometió 56 razzias o campañas militares, de las que nunca conoció la derrota. Con el objetivo de dejar claro a los reyes cristianos quien mandaba en la península. Entre sus campañas destacan las razzias a ciudades importantes como Barcelona (985), Coimbra, León y Zamora (987-988), Osma (990) y Astorga (997).

La propaganda de sus éxitos militares, le afianzaron en el poder, ostentando un poder absoluto sobre todas las instituciones del califato. Entre sus campañas, la más importante, fue la llevada contra Santiago de Compostela. A partir del siglo VIII se descubre la tumba del apóstol Santiago en Compostela, convirtiéndose la ciudad en uno de los grandes centros de peregrinación del mundo cristiano. La campaña no sólo tiene como objetivo contener al rey de León contra Al-Ándalus, sino que además, la razzia adquiere un cariz de guerra santa. Dando a entender que el Islam, por la gracia de Allah, es una religión mucho más poderosa y por ende, verdadera que el cristianismo.

Según la leyenda, al-Mansur, los prisioneros cristianos fueron obligados a cargar con las campanas de la catedral de Santiago hasta Córdoba.

En 1002, muere al-Mansur, terminando las razzias musulmanas y sumiendo al califato en un crisis política, derivada del deseo del caudillo, de que sus hijos heredasen el califato. Esta situación se agravará tras la muerte de Hisham II en 1013 dando lugar a una fitna o guerra civil, que acabará con el califato y desintegrando al-Ándalus en una veintena de reinos de Taifas.

CONCLUSIONES: La época de al-Mansur, es el inicio del declive del califato, si bien supo contener el avance de los reinos cristianos a través de sus campañas militares. Fue incapaz de dotar de estabilidad política al califato, ya que quería imponer a sus hijos en la sucesión al califato, no respetando la línea dinástica impuesta por los Omeyas desde la época de Abd al-Rahman I, conformando un conflicto que llevará al final de la época de mayor esplendor político, económico y cultural de al-Ándalus, conocida como el Califato de Córdoba.

La ciudad-palacio de Medina Azahara. Comentario de texto resuelto.

2/06/2017 01:07:00 p. m. 0
Puerta de entrada de la casa de Yafar. Hayib o primer ministro en 961. Medina Azahara
"La ciudad de Azahara (Madinat al-Zahra era una de las más espléndidas, renombradas y mejores que hicieron los seres humanos. Estaba a la distancia de cuatro millas y un tercio de Córdoba. [...] Se contaban en ella 4300 columnas y 500 puertas. En su construcción gastó al-Nasir incontables tesoros [...] De las columnas, algunas vinieron de Roma, 19 del país de los francos, 140 fueron ofrecidas por el emperador de Constantinopla, 113, la mayor parte de mármol rosa y verde, fueron traídas de Cartago, Túnez, Isfakix y otros sitios de África. Las restantes provenían de las canteras de sus dominios andaluces; por ejemplo, las de mármol blanco, de Tarragona y Almería; las de mármol rayado, de Rayya [...].

Otra de las maravillas de Medina Azahara (Madinat al-Zahra) era el salón llamado de los califas, cuyo tejado era de oro y de bloques de mármol de variados colores, sólidos pero transparentes, y cuyas paredes eran de los mismos materiales. En el centro de este salón estaba la perla única ofrecida a al-Nasir, con otros objetos valiosos, por el emperador León.

Eran de oro y plata las tejas de este magnífico salón. Daban entrada al salón ocho puertas de cada lado, adornadas con oro y ébano, que descansaban sobre pilares de mármoles variados y cristal transparente. Cuando el sol penetraba en la sala a través de estas puertas y reflejaba en las paredes y techo, era tal su fuerza que cegaba [...].

La mezquita de Medina Azahara (Madinat al-Zahra) no valía menos que el resto de palacio [...]. Era una estupenda construcción maravillosamente terminada en todas sus partes y tenía cinco naves de prodigiosa construcción [...]. El ancho del patio de la Qibla [...] se hallaba todo pavimentado con mármol rojizo muy parecido al color del vino. En el centro había una fuente de agua límpida para el uso de la mezquita [...].

Había, además, en Medina Azahara (Madinat al-Zahra), dos baños, uno destinado a los oficiales de la casa del sultán y otros servidores del palacio, y el otro, público; y también mercados, hospederías, colegios y otros establecimientos públicos y privados.

Otras muchas bellezas realzaban a Medina Azahara (Madinat al-Zahra): corrientes de agua, lujosos jardines, construcciones para el acomodo de la casa del sultán, magníficos palacios para los altos oficiales de la corte, es decir, para la muchedumbre de gentes, pajes, eunucos, esclavos, etc."

Al-Maqqari. Nafh al-Tib  min gusn Al-Andalus (Historia de Al-Ándalus)

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de la Historia de Al-Ándalus de Al-Maqqari, se trata de un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. Podemos decir que es una fuente secundaria, ya que fue escrito a mediados del siglo XVI, cuando el Palacio de Medina Azahara estaba ya en ruinas. El tema es de carácter cultural o artístico, aunque también político, al exaltar la riqueza de la época del Califato de Córdoba. Su finalidad es divulgativa, tiene un carácter público y está destinado a un lector culto.

ANÁLISIS: La idea principal del texto, es la descripción de la ciudad-palacio de Medina Azahara, al mismo tiempo que trata de ensalzar la época de mayor esplendor de Al-Ándalus que coincide con la época del califato.

En el primer párrafo habla de la ciudad-palacio como una de las más bellas que hubieran construido los seres humanos. Y relata como al-Nasir, apellido del califa Abd al-Rahman III, gastó innumerables tesoros en ella. Muestra de ello es la importación de las columnas para su construcción, que venían de lugares tan distantes como Roma, Constantinopla, la Galia, Cartago o Túnez.

En el segundo y tercer párrafo nos habla del salón de los califas, en los que el oro y la plata fue utilizado para la construcción del tejado, las paredes y las puertas.

En el cuarto párrafo describe la mezquita, de cinco naves, pavimentada con mármol rojo y con una hermosa fuente en el atrio, que se utilizaba para las abluciones antes de la oración.

En el quinto párrafo, hace referencia a existencia de dos baños públicos, así como mercados, colegios, hospederías y otros establecimientos, dejando claro de que se trataba no sólo de un palacio, sino de una ciudad palatina, y centro de poder de todo Al-Ándalus.

Por último, habla de la construcción de residencias, la propia del califa, así como otras destinadas a altos cargos, seguramente el hachib o hayib, y distintos visires, que residían en la corte del califa, así como otras destinadas a los sirvientes de la corte como eunucos (guardias de origen turco castrados, que custodiaban el palacio y el harem) o esclavos. También hace alusión a las fuentes y jardines que había por todo el complejo.

COMENTARIO: Hoy en día, a través de los estudios arqueológicos, sabemos que Medina Azahara fue una ciudad palatina o aúlica. Al Maqqari, no se equivoca en su situación geográfica, a unos 8 kilómetros de Córdoba, construida por Abd al-Rahman III al Nasir, a mediados del siglo X. Tampoco en las distintas dependencias como los distintos palacios residenciales, sus fuentes, sus jardines, sus baños y su mezquita. A través del estudio de los cimientos sabemos que todas esas dependencias existieron.

No se sabe con certeza si las columnas, como indica el propio Al Maqqari fueron importadas, es posible que muchas de ellas se recuperaran de construcciones romanas o bien visigodas de la misma península Ibérica, siendo menos probable su importación.

También acierta a decir que el espacio más suntuoso, por su decoración fue el salón de los califas, hoy conocido como salón rico o salón oriental. Sería una dependencia destinada a diferentes actos políticos, recepción de embajadores, etc. No obstante, como toda la arquitectura islámica, los materiales de construcción son pobres, se utilizó ladrillo y piedra arenisca para los arcos. Pero, su decoración es posible que sí estuviese recubierta con láminas de pan de oro o de pan de plata, que no dejarían de impresionar al espectador.

La descripción de la mezquita se corresponde con los yacimientos arqueológicos encontrados, así como la existencia de los baños árabes, y las distintas residencias tanto del califa como de los altos mandatarios.

Medina Azahara, sin duda fue una ciudad que correspondía al esplendor político, económico y cultural de Al-Ándalus durante la época del califato. No sólo tiene una función residencial, sino que desempeña un papel político importante, representando la riqueza y poder del califa ante sus enemigos, entre los que encontramos a los reinos cristianos del norte, así como el califato fatimí en el norte de África. La función propagandística era clara, con ella se pretendía asombrar al mundo mediterráneo, siendo una de las ciudades más importantes con sólo de oriente sino también del occidente cristiano.

No obstante su vida fue efímera, durante el reinado de Hisham II fue abandonada por orden de Almanzor, y posteriormente, saqueada y destruida en los años de la fitna o guerra civil (1002-1031).

CONCLUSIONES: Durante la Edad Media, Medina Azahara fue sometida a diferentes saqueos y expolios, para finalmente caer en el olvido. Sin duda, el texto de Al Maqqari, sirvió a los historiadores y arqueólogos a plantearse la posibilidad de su existencia. No sería hasta el siglo XX, cuando a través de diferentes excavaciones se redescubre la ciudad palatina de Abd al-Rahman III, y su correspondencia con la mayor parte del texto de Al Maqqari, por lo que podemos decir que ha sido una fuente fundamental para el estudio de la historia de Al-Ándalus.

Abd al-Rahman I impone tributos a los mozárabes. Comentario de texto resuelto.

2/01/2017 05:29:00 p. m. 0

"En el nombre de Dios, clemente y misericordioso. Carta de seguro otorgada por el rey engrandecido Abd al-Rahman a los patricios, monjes, príncipes y demás cristianos españoles de la gente de Castella¹ y a sus secuaces de las demás comarcas. Les otorga seguro y paz, obligándose a no quebrantarles este pacto mientras ellos paguen anualmente diez mil onzas de oro, diez mil onzas de plata, diez mil cabezas de los mejores caballos y otros tantos mulos, además de mil armaduras, mil cascos de hierro y otras lanzas, por espacio de cinco años.

Se escribió esta carta en la ciudad de Córdoba a tres de Safar del año 142 [758]"

¹ Castella era la capital de Elvira, un distrito (kora) próximo a Granada

Ibn al-Jatib. Ihala fi-I-Tarif Garnata (La información completa acerca de la historia de Granada)

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento del Ihala fi-I-Tarif Garnata, también conocido como Ihala y cuya traducción sería Información completa acerca de la historia de Granada. Se trata de un texto de naturaleza historiográfica ya que es fruto de la investigación histórica, su tema es jurídico. Podemos decir que es una fuente secundaria, ya que fue escrita durante el siglo XIV por Ibn al-Jatib, poeta, filósofo, político e historiador Andalusí nacido en el 1313 en Loja, Granada. La finalidad del texto sería la didáctica o divulgativa y estaría destinada a un púbico culto.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la imposición de tributos, por parte de Abd al-Rahman I a los mozárabes Castella, capital del distrito de Elvira en Granada. Además aparecen otras ideas secundarias.

El texto comienza aludiendo a Dios clemente y misericordioso. Debido a la importancia de la religión y a que ésta constituye un hecho diferenciador de la sociedad andalusí, el empleo de esta fórmula sería habitual en todos los documentos oficiales. 

En segundo lugar hace referencia al rey Abd al-Rahman, sin duda, se debe a un tradicción libre y no literal, ya que el título de Abd al-Rahman era el de emir. En el Islam clásico, el emir era un cargo parecido al del príncipe en la Europa feudal, que mantenía cierto parentesco con el califa y detentaba el poder en una región, provincia o kora. Abd al-Rahman consigue independizarse Al-Andalus del califato Abbasida en el 756, no obstante, la independencia sólo era política, reconociendo la autoridad religiosa del califa. 

En tercer lugar habla de "patricios, monjes, príncipes y demás cristianos españoles", en este sentido Abd al-Rahman sólo realiza una diferenciación social religiosa, sin tener en cuenta otros aspectos sociales como su estatus, estamento social o económico. Siendo de aplicación a todos los cristianos independientemente de su condición.

Por cuarto, les promete la paz a los cristianos, a cambio del pago de un tributo, que en primera instancia parece exagerado en la cuantía y el plazo para una población tan pequeña.

Por último, se finaliza el documento con la fecha y lugar de redacción del mismo. Siendo la ciudad de Córdoba, capital del emirato y el año 758 o 142 de la era musulmana.

COMENTARIO: En el año 750 tras un enfrentamiento entre la familia Abbas y la familia Omeya, la familia Abbas consigue el califato, ajusticiando a toda la familia Omeya, excepto a Abd al-Rahman que huye a Al-Andalus.

Abd al-Rahman consigue llegar a Al-Andalus en el año 755, con ayuda de los yemeníes, consigue asaltar el poder en el 756 y constituir el Emirato Independiente de Córdoba. A partir de ese momento comienza a crear una red clientelar apoyándose en los omeyas marwaníes, al tiempo que consigue formar un ejército andalusí con unos 40.000 efectivos, según algunas fuentes, entre ellas Ibn al-Jatib. 

Parece obvio que gracias al apoyo de los omeyas marwaníes y a un poderoso ejército, Abd al-Rahman pudo afianzar el poder y reprimir a las diferentes oposiciones. Sin embargo, no se conocen muy bien los recursos que pudo tener Abd al-Rahman para mantener semejante ejército y esa red clientelar. Es muy probable que el emir recurriera a un incremento de la presión fiscal para llenar las arcas del Estado. Este texto, de 758 es una muestra de la reforma fiscal de Abd al-Rahman I que le permitió consolidarse en el trono.

CONCLUSIONES: A modo de conclusión diremos que las consecuencias directas de esta medida fiscal fueron la consolidación de Abd al-Rahman y la independencia del emirato con respecto al Califato Abbasida, así como también una rápida conversión de los cristianos o mozárabes al Islam, engrosando las filas de la población muladí (conversos), con la intención de evitar la dura tributación a la que estaban sometidos los mozárabes.

El levantamiento bereber contra los árabes. 740. Comentario de texto resuelto.

1/31/2017 01:20:00 p. m. 0


"Los bereberes españoles, al saber el triunfo que los de África habían alcanzado contra los árabes y demás súbditos del Califa, se sublevaron en las comarcas de España, y mataron o ahuyentaron a los árabes de Galicia, Astorga y demás ciudades situadas más allá de las gargantas de la sierra [de Guadarrama], sin que ibn Qatan tuviese la menor sospecha de lo que sucedía hasta que se le presentaron los fugitivos. Todos los árabes de los extremos del norte de la Península fueron impelidos hacia el centro, a excepción de los que habitaban en Zaragoza y sus distritos, porque eran allí más numerosos que los bereberes y no podían éstos acometerles".

Anónimo. Ajbar Machmúa. (Crónica bereber del siglo XI)

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. El Ajbar Machmua, es una crónica, anónima que cuenta la historia de Al-Andalus, desde la conquista hasta la fundación del Califato de Córdoba. Se trata de una fuente secundaria, ya que no fue escrita en el momento en el que sucedieron los hechos y suele fecharse a mediados del siglo XI. Su finalidad es didáctica o divulgativa y está dirigida a un público culto.

Sobre la validez de la fuente, podemos decir, que este tipo de crónicas a menudo tratan de exaltar a ciertos personajes y dar relevancia a ciertos hechos, con cierto ánimo triunfalista. En la Edad Media, la ciencia histórica no seguía los criterios del medio científico y a menudo no se cotejaban o comprobaban las fuentes. En cualquier caso, parece que este texto, se ajusta a la realidad histórica.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto es la revuelta bereber en Al-Andalus. Entre las ideas secundarias podemos destacar, como la sublevación en Al-Andalus, se produce a partir del triunfo de la rebelión bereber en el norte de África (741), otra idea es como la sublevación triunfo en aquellos lugares donde la población árabe era minoritaria, como Galicia, Astorga y al sur de Guadarrama, como la La Mancha y Extremadura, siendo de menor importancia en las grandes capitales como Zaragoza y otras en las que podríamos incluir Toledo, Córdoba, Murcia o Valencia.

COMENTARIO: La revuelta bereber en el norte de África y en Al-Andalus tiene su origen en una diferenciación social parecida a una sociedad de castas, donde las diferencias étnicas entre árabes (península Arábiga)  y bereberes (norte de África) se traducía en un trato desigual en lo que respectaba al acceso de cargos públicos o detentación del poder, así como también en el tratamiento fiscal.

Por otro lado, tiene un  origen religioso, ya que los árabes desde los comienzos del Islam, habían adoptado la ortodoxia sunní, que beneficiaba al clan Quraysh de la Meca a la ostentación del califato y que beneficiaba a la familia Omeya. Mientras, en el norte de África, los bereberes se habían hecho adeptos a la doctrina jarichí, o jarichismo, que se caracteriza por igualdad de la comunidad de los creyentes, y donde la dignidad califal emana de la elección libre del jefe religioso, y donde dicho cargo debe ser ostentado por el musulmán más digno.

Por tanto los bereberes, adeptos al jarichismo, no aceptan el sentido dinástico del califato, como defienden los sunníes, ni tampoco, el carácter hereditario en la línea familiar del profeta Mahoma como defienden los chiíes.

Estas diferencias y la opresión sufrida por los bereberes desde Damasco dio lugar a un levantamiento de los bereberes de Ifriquiya contra los gobernadores árabes en el año 740. La rebelión se extendió también a la provincia de Al-Andalus, donde además de las diferencias sociales y religiosas, había un componente que tenía su origen en el reparto de las tierras conquistadas, donde la aristocracia árabe había obtenido las grandes ciudades visigodas y las fértiles vegas y llanuras fluviales del Guadalquivir, Ebro, Segura y Júcar, mientras que los bereberes obtuvieron aquellas tierras más pobres como las dehesas extremeñas, las campiñas manchegas y leonesas o las zonas montañosas de Galicia.

Los bereberes andalusíes, animados por las victorias en Ifriquiya, se levantaron en armas, venciendo a los árabes y huyendo hacia las tierras del sur, mucho más fértiles, el gobernador o valí de la provincia en aquel momento Al-Qatan, no pudo hacer frente a la rebelión, debiendo pedir ayuda a Damasco.

El califa Hisham envió a los yunds yemeníes (circunscripciones militares) que acabaron con la rebelión en el Magreb y más tarde en Al-Andalus en el año 741.

CONCLUSIONES: La rebelión bereber en Al-Andalus, no sólo deja al descubierto las diferencias, sociales y étnicas de Al-Andalus, y por extensión de todo el mundo islámico. Sino que además ofreció la oportunidad al reino de Astur de consolidarse en el norte de la península Ibérica.

Una de las consecuencias inmediatas de la revuelta bereber, fue el abandono de ciertas tierras bereberes como Galicia, que fue rápidamente aprovechada por Alfonso I, que anexionó el territorio al reino Astur, por otro lado, se conforma un desierto estratégico, conocido como la extremadura del Duero, que será un territorio despoblado, que formará la frontera entre el reino Astur y Al-Andalus, que permitirá consolidar la dinastía asturiana y fortalecer política y territorialmente al pequeño reino cristiano.

Desembarco de Tariq y Batalla de Guadalete. Comentario de Texto Resuelto.

1/30/2017 06:57:00 p. m. 0


"Musa nombró a un liberto suyo, jefe de la vanguardia, llamado Tariq ibn Ziyad, persa de Hamadán -aunque otros dicen que no era liberto suyo, sino de la tribu Sadif-, para que fuese a España con 7.000 muslines, en su mayor parte bereberes y libertos, pues había poquísimos árabes, y pasó en el año 92 (711)[...].

[El rey Rodrigo] estaba ausente de la corte, combatiendo a Pamplona, y desde allí se dirigió hacia el mediodía, cuando ya Tariq había entrado, habiendo reunido contra éste un ejército de cien mil hombres o cosa semejante, según se cuenta. Apenas llegó esto a noticia de Tariq, escribió a Musa, pidiéndole más tropas y dándole parte de que se había hecho dueño de Algeciras [...] pero que el rey de España venía contra él con un ejército que no podía contrarrestar. Musa, que desde la partida de Tariq había mandado construir barcos y tenía ya muchos, le mandó con ellos 5.000 hombres, de suerte que el ejército acaudillado por Tariq llegó a 12.000 [...].

Encontráronse Rodrigo y Tariq, que había permanecido en Algeciras, en un lugar llamado el Lago (de la Janda?), y pelearon encarnizadamente; mas las alas derecha e izquierda, al mando de Sisberto y Obba, hijos de Vitiza, dieron a huir, y aunque el centro resistió algún tanto, al cabo Rodrigo también fue derrotado, y los muslines hicieron una grna matanza en los enemigos. Rodrigo desapareció".

Anónimo. Ajbar Machmúa. (Crónica bereber del siglo XI)

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. El Ajbar Machmua, es una crónica, anónima que cuenta la historia de Al-Andalus, desde la conquista hasta la fundación del Califato de Córdoba. Se trata de una fuente secundaria, ya que no fue escrita en el momento en el que sucedieron los hechos y suele fecharse a mediados del siglo XI. Su finalidad es didáctica o divulgativa, aunque si bien se aprecia cierta intención propagandística, al señalar que el ejército de Rodrigo tenía cien mil hombres. Está dirigida a un público culto.

Sobre la validez de la fuente, podemos decir, que este tipo de crónicas a menudo tratan de exaltar a ciertos personajes y dar relevancia a ciertos hechos, con cierto ánimo triunfalista. En la Edad Media, la ciencia histórica no seguía los criterios del medio científico y a menudo no se cotejaban o comprobaban las fuentes. En cualquier caso, parece que este texto, exceptuando algunos datos, se ajusta a la realidad histórica.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto es la del desembarco de Tariq en la península Ibérica y la posterior batalla de Guadalete, donde el rey Rodrigo, último rey visigodo murió.

En el primer párrafo hace alusión a Musa, quien era gobernador de la provincia de Ifriquiya, perteneciente al Califato Omeya. Musa es reclamado por los hijos del difunto rey Vitiza, para combatir al nuevo rey Rodrigo elegido por la curia. Los hijos de Vitiza reclaman el trono por derechos hereditarios, a través del conde Julián de Ceuta, piden ayuda a los musulmanes del norte de África gobernados por Musa. En ese momento, Musa, envía a Tariq, un alto militar suyo para ayudar al clan Vitiza, al mando de 7000 hombres. También nos habla del grueso de las tropas, compuestas por muslines (musulmanes) entre los que distingue a bereberes (provenientes del norte de África) y árabes, provenientes de Arabia. El origen de las tropas es relevante, ya que en los inicios del Islam, se creo una sociedad articulada en lo que podríamos denominar castas, siendo los árabes los que consiguieron acceder al poder tanto político como económico, relegando a bereberes y otros clanes a un escalón social más bajo.

En el segundo párrafo hace alusión al último rey visigodo Rodrigo, elegido por la curia y que se encontraba batallando en Pamplona, seguramente contra integrantes del clan de Vitiza, con los que se disputaba el trono. Desde Pamplona Rodrigo se dirigió hacia el sur (mediodía en el texto) con un ejército de cien mil hombres, que podemos decir que es una cifra exagerada, seguramente para exaltar la figura de Tariq y su triunfo sobre Rodrigo, seguramente las tropas serían igualadas e incluso de menor número para los visigodos. En vista, del avance de Rodrigo, Tariq, informó a Musa, quien envió unos 5000 efectivos más, para hacer frente a los visigodos.

En el último párrafo, se habla del enfrentamientamiento, encarnizado entre Tariq y Rodrigo, señala como lugar del enfrentamiento el Lago, la historiografía moderna lo identifica con la Laguna de la Janda, una laguna hoy desecada cerca del río Barbate, otras fuentes indican que la batalla fue en torno al río Guadalete. En cualquier caso, ambas localizaciones, se encuentran en Cádiz, próximas a Algeciras, que fue la primera conquista de Tariq en la península. La batalla tuvo lugar en el año 711, año 92 de la era musulmana. Durante el desarrollo de la batalla habla de la huida del clan Vitiza que luchaban en los flancos, y como finalmente los musulmanes logran resistir la embestida y derrotar a los visigodos. Al final, se nos dice que el rey Rodrigo desapareció, no existen fuentes que demuestren que huyó a otros sitios, por lo que la mayoría de los historiadores lo dan por muerto en la batalla de Guadalete.

COMENTARIO: La conquista de la península Ibérica por los musulmanes tiene su origen por un lado en la guerra civil que se lidiaba en el estado Visigodo, entre los hijos de Witiza y Rodrigo, por el trono. Por otro lado, nos encontramos en el momento de mayor expansión del Califato Omeya.

La entrada en la península de los musulmanes, comienza cuando el clan de Witiza, liderado por Agila II, pretendiente al trono, pide ayuda a los musulmanes del norte de África, a través del conde Julián de Ceuta. Musa ibn Nusayr, gobernador de la provincia de Ifriquiya (hoy Marruecos) envía a su general Tariq al mando de 10.000 hombres, que vencerá a Rodrigo en la Batalla de Guadalete en el 711.

Viendo la facilidad con la que había vencido a Rodrigo, y en medio de una política de expansión territorial del Califato Omeya, Tariq aprovecharía la debilidad del estado visigodo y conquistó ciertas plazas importantes como Córdoba, Orihuela o Toledo. Poco después, en 713, el propio Musa, acudiría a la península con 18.000 hombres y comenzaría la conquista del resto del territorio. En poco tiempo, conquistaría las plazas de Zaragoza, Tarragona, Pamplona o Galicia.

En el 714 se conformaría un emirato, en lo que los musulmanes llamaron Al-Ándalus, gobernado por Abd al-Aziz. La conquista continuaría en los años siguientes, llegando a las tierras de los francos, donde fueron derrotados por Carlos Martel en el 732.

El Emirato de Córdoba, que dependería del Califato de Damasco, se configuró a lo largo de toda la península Ibérica, exceptuando el pequeño reino Astur, en la cordillera cantábrica, y situando su frontera en los pirineos con el Reino de los Francos, que más tarde sería el Imperio Carolingio.

CONCLUSIONES: A partir de la batalla de Guadalete, se inicia un rapidísimo proceso de conquista de la península Ibérica, comenzando un periodo de casi ocho siglo de dominio musulmán. Todavía hoy, mantenemos un importante legado cultural, con innumerables voces árabes en la lengua castellana, así como importantes joyas arquitectónicas, entre las que destacan la Mezquita de Córdoba, la Aljafarería de Zaragoza, la Giralda o el palacio de la Alhambra.

Abd al-Rahman se proclama califa. Comentario de Texto Resuelto.

1/30/2017 12:56:00 p. m. 0
abd al-rahman III
La Civilización del Califato de Córdaba en tiempos de Abd al-Rahman III por Dionisio Baixeras Verdeguer (1885)

"En el nombre de Dios clemente y misericordioso. Bendiga Dios a nuestro honrado Profeta Mahoma.

Los más dignos de reivindicar enteramente su derecho y los más merecedores de completar su fortuna y de revestirse de las mercedes con que Dios Altísimo nos ha favorecido con ello, ha mostrado su preferencia por nosotros, ha elevado nuestra autoridad hasta ese punto, nos ha permitido obtenerlo por nuestro esfuerzo, ha extendido nuestra fama por el mundo, ha ensalzado nuestra autoridad por las tierras, ha hecho que la esperanza de los mundos estuviera pendiente de Nosotros [...]. En consecuencia, hemos decidido que se nos llame con el título de Príncipe de los Creyentes, y que en las cartas, tanto las expidamos como las que recibamos, se nos dé dicho título, puesto que todo el que lo usa, fuera de nosotros, se lo apropia indebidamente, es un intruso en él, y se arroga una denominación que no merece. [...] Ordena, por tanto, al predicador de tu jurisdicción que emplee dicho título, y úsalo tú de ahora en adelante cuando nos escribas".

Crónica anónima de Abd al-Rahman al-Nasir, siglo X.

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de una crónica anónima sobre la autoproclamación de Abd al-Rahman III como Califa de Córdoba. El fragmento en cuestión, tiene una naturaleza jurídica, ya que sería el documento o declaración que legitima a Abd al-Rahman III a ser Califa, por otro lado, el conjunto de la crónica tendría una naturaleza historiográfica, ya que sería fruto de la investigación histórica. Se trata, además de una fuente secundaria, ya que el contenido expuesto sería fruto de una investigación posterior y no formaría parte de los hechos narrados. La finalidad de la obra sería científico y divulgativo, con un carácter público, destinado a una élite culta. En cuanto a la veracidad de los hechos descritos, podemos decir, que la historiografía los admite como ciertos, así como la cercanía temporal a los hechos, recordemos que la crónica está escrita en el siglo X, mismo siglo de la proclamación.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto es la autoproclamación de Abd al-Rahman III como Califa de Córdoba.

El texto comienza con una alusión religiosa, tanto a Dios (Allah) como a su profeta Mahoma, a modo de bendición. En el párrafo siguiente, el autor, probablemente el mismo Abd al-Rahman III, comienza con una declaración en defensa de su autoproclamación de Califa, aludiendo a diversos motivos, pero entre todos destaca una causa providencial, dando a entender que el hecho político de la proclamación del Califato de Córdoba, es obra de su Dios misericordioso, que ha premiado su esfuerzo extendiendo la fama del Califa alrededor del mundo, elevando su autoridad y mostrando preferencia por la región de Al-Ándalus, suponemos, que con respecto a otras regiones orientales del Islam.

Por todo ello, Abd al-Rahman III, se intitula como "Príncipe de los Creyentes", es decir, Califa y pide que en adelante se utilice ese tratamiento en la correspondencia, calificando de intruso a aquellos que utilizan ese título, refiriéndose al Califa abbasida de Bagdad.

COMENTARIO: A comienzos del siglo X, la autoridad política y religiosa dentro del Califato Abbasida, estaba ostentada por el Califa de Bagdad. Desde la aparición del Califato Abbasida en el 750 y exceptuando su época dorada representada por Diafa al-Mansur (754-775), el califato fue sufriendo un deterioro constante.

Las causas de este deterioro fueron tanto políticas como religiosas. En lo referente a la parte política, fueron abundantes la aparición de pequeños emiratos independientes, que si bien reconocían la autoridad religiosa del Califa, actuaban de forma totalmente independiente en lo referente a temas políticas. Estos pequeños emiratos se fueron sucediendo a lo largo de todo el imperio abbasida, desde las aguas del Indo, hasta los confines occidentales representados por Al-Andalus.

En cuanto a las causas religiosas, las diferentes interpretaciones del Corán, habían dividido la fe musulmana en diferentes doctrinas, las principales fueron la sunní, la chií y la jarichí, a la que habría que sumar algunas sectas, provenientes de la doctrina chií, como el ismailismo o los duodecimanos. Muchas de estas doctrinas, solían descalificar, e incluso menoscabar la autoridad del Califa en materia religiosa.

La llegada del siglo X, dio lugar a una enorme crisis interna, provocada por las causas nombradas anteriormente. Las principales consecuencias fueron la división política y religiosa de lo que había sido el gran imperio abbasida. Comienzan a aparecer diversos califatos, que se proclaman independientes tanto del poder político como del poder religioso a lo largo y ancho del territorio abbasida. Entre estos califatos independientes destacó el Califato Fatimí del Cairo fundado en el 909, así como el Califato de Córdoba fundado en el 929, además surgieron otras disidencias como la de los saffaríes o los samánidas en la región de Irán o la dinastía idrisí en el actual Marruecos. El Califato de Bagdad caería en el 945 bajo el control de la familía de los Buyíes, y en 1055 bajo el poder de los turcos selyúcidas, siendo a partir de entonces, un poder político y religioso más nominal que real.

Por otro lado, Al-Andalus vivía una época de pleno esplendor tanto en lo económico, con unas finanzas al alza, en lo político, ya que desde la subida al trono en el 912 Abd al-Rahman no sólo consigue mantener las fronteras con los reinos cristianos del norte, sino acabar con las disidencias internas como la rebelión de Omar ibn Hafsun en Bobastro y la república de Pechina en Almería. Que junto a la debilidad del califato de Bagdad, le lleva a autoproclamarse califa en el año 929.

CONCLUSIONES: A modo de conclusión podemos decir, que la autoproclamación de Abd al-Rahman III como Califa de Córdoba, se debe, por un lado a un momento de esplendor, tanto en lo económico, político, militar y cultural de la región de Al-Ándalus, y por otro a un debilitamiento, debido a las disidencias políticas y religiosas que estaba sufriendo el califato abbasida de Bagdad. Estas circunstancias propiciaron la creación de un estado completamente independiente en el sur de la península Ibérica de religión musulmana.

No obstante, cabe decir que la historia del califato fue corta, siendo desmembrado en el 1031 en una veintena de reinos de Taifas.