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Fernando VII jura la Constitución 1820. Comentario de Texto

2/09/2016 07:40:00 p. m. 2
Juramento de la Constitución de Fernando VII
Juramento de la Constitución de 1812 por Fernando VII. Julio de 1820
"He oído vuestros votos, y cual tierno Padre he condescendido a lo que mis hijos reputan conducente a su felicidad. He jurado esa Constitución por la cual suspirabais y seré siempre su más firma apoyo. Ya he tomado las medidas oportunas para la propia convocatoria de las Cortes. En ellas, reunido con vuestros Representantes, me gozaré de concurrir a la grande obra de la prosperidad nacional.

Españoles: vuestra gloria es la única que mi corazón ambiciona. Mi alma no apetece sino veros en torno a mi trono unidos, pacíficos y dichosos. Confiad, pues, en vuestro rey, que os habla con la efusión sincera que le inspiran las circunstancias en os halláis y el sentimiento íntimo de los altos deberes que le impuso la Providencia [...]. Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional; y mostrando a la Europa un modelo de sabiduría, orden y perfecta moderación en una crisis que en otras naciones ha sido acompañada de lágrimas y desgracias, hagamos admirar y reverenciar el nombre español, al mismo tiempo que labramos por siglos nuestra felicidad y nuestra gloria."

Fernando VII acata la Constitución de Cádiz de 1812. 10 de Marzo de 1820

CLASIFICACIÓN: Se trata de una fuente directa y primaria de carácter político. El autor es el propio Rey, Fernando VII que se dirige a la nación tras el pronunciamiento de Riego en 1820. En este texto conocido como Manifiesto Fernandino, o Manifiesto a la Nación de 1820, Fernando VII jura y acata la Constitución de 1820.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es el juramento de Fernando VII de la Constitución de 1812, con la conocido frase "Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional". Se inicia el periodo conocido como Trienio Liberal en España (1820-1823). Después podemos observar el desarrollo de tres ideas secundarias. 

En el primer párrafo, lejos de admitir la derrota, el Rey, parece mostrar cierta condescendencia hacia la nación, a quien trata como sus "hijos", a afirma tomar los pasos pertinentes para una convocatoria de Cortes.

Tampoco parece admitir la derrota en el segundo párrafo y parece asumir la decisión como algo impuesto por la Providencia, y de ahí su firme convencimiento en seguir la senda liberal.

Por último, trata de enorgullecerse de la nación española y de su propia decisión, que no ha dado lugar un enfrentamiento civil, ni a una revolución, con claras alusiones a la Revolución Francesa, situación que sin duda teme, debido al desenlace de Luis XVI.

COMENTARIO: Para encuadrar el texto en su contexto histórico, debemos ir hasta 1808 con el inicio de la Guerra de la Independencia. Es en este contexto, y ante el vacío de poder tras las abdicaciones de Bayona, cuando se forman las Cortes de Cádiz (1810), de claro talante liberal y dieron lugar a la primera Constitución española, Constitución de Cádiz de 1812, también conocida como la Pepa.

Al finalizar la guerra, las Cortes de Cádiz, así como toda la nación española, están expectantes ante la vuelta de Fernando VII "El deseado", pensando que el monarca, agradecido a la labor de las Cortes de Cádiz como oposición al gobierno de Napoleón, acataría la Constitución. Pero a su regreso en 1814, mediante el Manifiesto de los Persas, Fernando VII deroga la Constitución y termina por abolir toda la labor legislativa de las Cortes de Cádiz, lo que supone una vuelta al absolutismo y Antiguo Régimen. Comienza entonces el conocido como Sexenio Absolutista. A pesar de los intentos de Fernando VII, surge una oposición liderada por militares, con numerosos levantamientos como el de Espoz y Mina en 1814, Porlier en 1817 o el Coronel Vidal en 1819, que van articulando una oposición liberal y que culmina con el pronunciamiento de Quiroga y Riego en 1820.

Fernando VII, en un acto de cinismo, redacta este manifiesto, en el que parece acatar la Constitución de 1812 de buen grado. No obstante, la mayoría de la nación asumía que se trataba de una imposición y se ridiculizaba al rey y a los conservadores, con la tonadilla conocida como "Trágala" o "Trágala Perro". En 1820 se inicia el periodo conocido como Trienio Constitucional, pero la inestabilidad política, en parte por el proceso de emancipación americano y a las disputas entre doceañistas y veintenos, a lo que hay que sumar las continuas conspiraciones anticonstitucionales del monarca, que no confía en el sistema liberal. Lo que le llevó a aliarse con la Triple Alianza, que tras el Congreso de Verona de 1822, decidió enviar a España, bajo el mando del Duque de Angulema las tropas conocidas como los "Cien Mil Hijos de San Luis" que acabaron con el constitucionalismo en 1823, iniciando la conocida como "Decada Ominosa" que significó una vuelta al absolutismo y una enorme represión al liberalismo.

CONCLUSIONES: El reinado de Fernando VII, se caracteriza precisamente por la oscilación entre el absolutismo y el liberalismo. En un país acuciado por una enorme crisis económica, una crisis política que está dando lugar a la emancipación de sus colonias de América, a una crisis social donde la burguesía quiere asumir las riendas de la vida política. Todas estas circunstancias, que no hacían sino iniciar un nuevo periodo histórico no fueron bien entendidas por un monarca inmovilista anclado en el absolutismo. No sería sino al final de su reinado, cuando la derogación de la Ley Sálica con la intención de que su hija Isabel accediera al trono, provocaría la reacción ultraconservadora de su hermano Carlos María Isidro, legítimo heredero, que le llevaría a buscar la alianza de los liberales moderados. Será este conflicto dinástico el que ponga fin definitivamente al absolutismo en España y consolide el Régimen Liberal.

Manifiesto a la Nación de María Cristina. 1833. Comentario

2/09/2016 05:58:00 p. m. 0
manifiesto a la nación de m cristina comentario
María Cristina de Borbón y Dos-Sicilias
por Vicente López Portaña (Museo del Prado)
"Sumergida en el más profundo dolor por la súbita pérdida de mi augusto esposo y soberano, sólo una obligación sagrada, a que deben ceder todos los sentimientos del corazón, pudiera hacerme interrumpir el silencio que exigen la sorpresa cruel y la intensidad de mi pesar. La expectación que excita siempre un nuevo reinado, crece más con la incertidumbre sobre la administración pública en la menor edad del monarca: para disipar esta incertidumbre y precaver la inquietud y extravío que produce en los ánimos, he creído de mi deber anticipar a conjeturas y adivinaciones infundadas la firme y franca manifestación de los principios que he de seguir constantemente en el gobierno de que estoy encargada por la última voluntad del Rey, mi augusto esposo, durante la minoría de la reina mi muy cara hija doña Isabel..."

Manifiesto a la Nación de María Cristina de Borbón. 4 de Octubre de 1833


CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante una fuente primaria de naturaleza histórico-circunstancial y de contenido político. El texto fue escrito en 1833 por la esposa de Fernando VII tras su muerte. Su carácter es público y su destinatario es la nación española.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la asunción de la Regencia del trono de España por parte de María Cristina, hasta la mayoría de edad su hija Isabel II, como última voluntad del fallecido Fernando VII. 

En el texto, María Cristina habla de la incertidumbre que provoca la minoría de edad de la futura Isabel II. Pero la cuestión va mucho más allá, cuando en 1830 Fernando VII firma la Pragmática Sanción, derogando la Ley Sálica que impedía gobernar a las mujeres. Ante esta decisión, se forma una oposición en torno a la figura de Carlos María Isidro, que reclama sus derechos al trono, que serían legítimos antes de la comentada derogación. 

El texto no viene sino a despejar los interrogantes sobre el trono de España, afirmando que la futura reina será Isabel y que hasta su mayoría de edad María Cristina actuará como regente de España.

COMENTARIO: Es precisamente este conflicto dinástico, entre Isabel y Carlos María Isidro, lo que permitirá la instauración del régimen liberal en España. Ambos pretendientes al trono tratan de buscar adeptos, Carlos María Isidro los encuentra en los sectores más conservadores bajo el lema "alianza entre el trono y el altar", María Cristina no tiene más opción que buscar el apoyo de los liberales, lo que supondrá la concesión de ciertas contrapartidas y en definitiva, instaurar un Régimen Liberal en España. 

Desde el momento en que María Cristina asume la regencia comienza la construcción del Estado Liberal, uno de los hecho más destacados será la promulgación en 1834 del Estatuto Real, una especie de carta otorgada que refleja mucha de las aspiraciones de los liberales. Sin embargo, el estatuto real no terminó de satisfacer ni a progresistas ni a moderados. Se crean unas cortes constituyentes y se inicia la Desmortización de Mendizábal en 1836, en 1837 se promulga una Constitución de corte liberal.

Por su parte, los carlistas se alzan en armas iniciando una guerra civil, conocida como Primera Guerra Carlista, se harán fuertes en plazas como País Vasco y Navarra y aglutinarán en su seno a las mentalidades más conservadores y al clero, escandalizado con la desamortización y la nueva Constitución. Su lema será "alianza entre el trono y el altar" lo que denota su clara defensa del absolutismo y el Antiguo Régimen. La guerra no será continua y tras varios fracasos como el Sitio de Bilbao y la Expedición Real, terminarán por aceptar los términos del Convenio de Vergara, firmado por el general Espartero y el General Maroto, en unos términos de conciliación hacia los generales carlistas con el fin de atraerlos hacia el nuevo régimen. 

María Cristina asumiría la Regencia hasta 1840, donde será sustituida por el General Espartero, debido al desencuentro de la regente con los progresistas. En 1843, con la llegada al Gobierno de la nación del Partido Conservador, se declarará la mayoría de edad de Isabel II con tan sólo 13 años.

CONCLUSIONES: Con el fin de la Guerra Carlista, se da por consolidado definitivamente el Régimen Liberal en España, y ya no habrá retorno al Antiguo Régimen. Aún así el Carlismo seguirá vivo como movimiento con los sucesores de Carlos María Isidro, aunque sin el poder de convocatoria que tuvo durante la Regencia de María Cristina. Hoy en día, quedan vestigios de la Ley Sálica en la Constitución de 1978, donde si bien permite gobernar a las mujeres, siempre se sitúa al primer varón en la línea sucesoria, el debate sobre este aspecto constitucional y su reforma, está abierto.


Convenio de Vergara - Comentario

2/06/2016 06:38:00 p. m. 0
Convenio de Vergara 1839
Abrazo de Vergara (1839)
Artículo 2. Serán reconocidos los empleos, grados y condecoraciones de los generales, jefes y oficiales, y demás individuos dependientes del ejército del mando del teniente D. Rafael Maroto, quien presentará las relaciones con expresión de las armas a que pertenecen, quedando en libertad de continuar en libertad de continuar sirviendo defendiendo la Constitución de 1837, el trono de Isabel II y la Regencia de su augusta Madre, o bien de retirarse a sus casas los que no quieren seguir con las armas en la mano.

Convenio de Vergara, 1839

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante una fuente primaria, de naturaleza jurídica, entendiéndose como un documento que emana autoridad y es de obligado cumplimiento por las partes firmantes. Su carácter es político y trata de fijar las condiciones para el bando carlista tras su rendición. Se trata del conocido como Convenio de Vergara, firmado por el general Baldomero Espartero y el general Rafael Maroto, en el año 1839 y que pone fin a la Primera Guerra Carlista. Su carácter es público y su destinatario es la nación española.

ANÁLISIS: El texto original está formado por un preámbulo y varios artículos que se exponen de forma no consecutiva, la idea principal es sentar las condiciones sobre la que se construirá la futura convivencia entre las dos partes. Entre las ideas secundarias, y que vienen expuestas en el Artículo 2, que es el que aquí se presenta, es la de ofrecer el mantenimiento del empleo, el grado y las condecoraciones a los militares del bando carlista, siempre bajo la condición de jurar la Constitución y fidelidad a la reina Isabel II.

COMENTARIO: La Guerra Civil Carlista, comienza con un problema dinástico, son precisamente los Borbones lo que instauran la Ley Sálica en España que impedía gobernar a las mujeres. Puesto que Fernando VII tuvo como única heredera a Isabel II, decide derogar la Ley Sálica mediante la pragmática sanción. Sin embargo, Carlos María Isidro, hermano del rey, y por tanto heredero legítimo no lo acepta. No tardan en aparecer dos bandos enfrentados, los partidarios de Isabel II y los partidarios de Carlos María Isidro, que en adelante serán llamados "carlistas". Los partidarios de Isabel II, con el fin de ganar adeptos hacen concesiones a los liberales, que habían sido denostados durante la "Década Ominosa", y así logran que Isabel II acceda al trono en 1833, bajo la regencia de su madre María Cristina, debido a su minoría de edad. Es en este momento cuando comienza la Primera Guerra Carlista, que no sólo enfrentará a dos bandos dinásticos, sino también a dos ideologías políticas, el liberalismo y el absolutismo. Además en los territorios de País Vasco y Navarra, comienza a extenderse la idea de que el liberalismo acabará con sus fueros, ya que impondrá una igualdad jurídica y fiscal en todo el territorio español. Es por tanto, en estas zonas País Vasco y Navarra donde el movimiento carlista tendrá un mayor calado.

La Guerra Carlista se desarrolla de forma discontinua y desigual y la historiografía suele dividirla en tres etapas. En la Primera Etapa (1833-1834) el bando carlista trata de unificar sus territorios en País Vasco y Navarra, para ello era necesaria la toma de Bilbao, ciudad más importante y en manos del bando cristino. Para ello se llevó a cabo un sitio en 1834, donde murió Zumalacárregui, uno de los generales más aclamados del bando carlista, con su muerte y el fracaso del sitio de Bilbao en 1835 el movimiento carlista pierde fuerza. En 1836 bajo el mando del general Miguel Gómez se lleva a cabo la gran expedición real, con ella se pretendía hacer un acto de propaganda, y la búsqueda de voluntarios y apoyos que participaran en el movimiento carlista, la gran expedición pretendía terminar con una entrada triunfante en Madrid, sin embargo el general Gómez, a las puertas de Madrid decide retirarse. En 1839, el movimiento carlista se escinde en dos facciones, una partidaria de la negociación, debido a que ya se sentían derrotados, y una facción radicalizada que pretendía continuar con la lucha armada. Es en este contexto cuando Rafael Maroto y Baldomero Espartero firman el Convenio de Vergara. No obstante, el movimiento carlista seguirá activo, la facción radical con el general Cabrera al frente se mantendrá en guerra, haciéndose fuerte en la zona del Maestrazgo hasta que sean finalmente derrotados en 1840.

CONCLUSIÓN: Con el Convenio de Vergara se pone fin a la Guerra Carlista, y se pretende con el documento una conciliación entre los dos bandos. Además del respeto de los grados y condecoraciones de los generales vencidos y su incorporación al ejército, se hacen concesiones como el respeto de los fueros de País Vasco y Navarra. En ningún momento el documento trata de humillar o establecer duras condiciones a los vencidos, sino más bien trata de contentar a todas las partes. Parece que los términos del acuerdo o Convenio de Vergara fueron establecidos por Espartero, pretendiendo ganar adeptos al liberalismo al tiempo que Carlos María Isidro perdiera apoyos a su causa.

Aún así, el Convenio de Vergara no logró terminar definitivamente con el movimiento carlista, que se reanudará con los descendientes de Carlos María Isidro y que dará lugar a una Segunda Guerra Carlista (1846-1849) e incluso una Tercera Guerra Carlista por oposición a la monarquía extranjera de Amadeo I de Saboya (1871-1873).

A partir de la Restauración, el movimiento carlista pierde fuerza, aunque siempre existirá un reducto que se aglutinará en torno a los partidos más conservadores y que reaparecerá ocasionalmente, pero sin la capacidad que tuvo durante el siglo XIX.

Desamortización de Madoz 1855 - Comentario

2/02/2016 10:04:00 p. m. 2
Desamortización de Madoz
Pascual Madoz. Ministro de Hacienda en 1855

TÍTULO PRIMERO
Bienes declarados en estado de venta, y condiciones generales de su enajenación

Artículo 1. Se declaran en estado de venta, con arreglo a las prescripciones de la presente ley, y sin perjuicio de las cargas y servidumbres a que legítimamente estén sujetos, todos los predios rústicos y urbanos, censos y foros pertenecientes: al Estado; al clero; a las órdenes militares de Santiago, Alcántara, Calatrava, Montesa y San Juan de Jerusalén; a las cofradías, obras pías y santuarios; al secuestro del ex Infante D. Carlos; a los propios y comunes de los pueblos; a la beneficiencia; a la instrucción pública. Y cualesquiera otros pertenecientes a manos muertas, ya estén o no mandados vender por leyes anteriores [...].

Artículo 3. Se procederá a la enajenación de todos y cada uno de los bienes mandados vender por esta ley, sacando a pública licitación las fincas o sus suertes a medida que lo reclamen los compradores, y no habiendo reclamación, según lo disponga el Gobierno; verificándose las ventas con la mayor división posible las fincas, siempre que no perjudique a su valor [...].

Aranjuez,  de mayor de 1855. Yo la Reina. El Ministro de Hacienda, Pascual Madoz.

CLASIFICACIÓN: Se trata de una fuente primaria, de naturaleza jurídica ya que se trata de un texto legal, conocido como Ley de Desamortización Civil o Desamortización de Madoz y su contenido es político-económico. Es de carácter público y su destinatario es la nación española y su autor es el Ministro de Hacienda en 1855 Pascual Madoz y está firmado también por la Reina, Isabel II. Su fecha es 1855 y se inscribe dentro del reinado de Isabel II (1833-1868) y concretamente dentro del Bienio Progresista (1854-1856) bajo el gobierno del General Espartero.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es declarar la desamortización de bienes y su puesta en venta en subasta pública. Se relacionan el tipo de bienes entre los que se encuentran bienes del Estado, del clero, así como los bienes y comunes de los pueblos o de las administraciones locales de los municipios. La intención es la de continuar la privatización de bienes raíces iniciada con la Desamortización de Mendizábal.

Ente las ideas secundarias, destaca, en el artículo primero, que los bienes se ponen a la venta sin ningún tipo de carga o servidumbre, por lo que se vendían como tierras nuevas, es decir, sin que recayesen sobre ellas deudas bien personales o fiscales, así como también se transmitían con ellas derechos de servidumbre que respondían al régimen señorial.

Cabe también aclarar algunos términos, por ejemplo, con el término predios, se refiere a fincas tanto urbanas como rústicas. Cuando hace alusión a foros y censos, se refiere a tipos de propiedad enfiteútica que se refiere por lo general a cesiones de tierra, que podían prolongarse a lo largo de generaciones bajo el pago de un canon o renta. Con el término propios se refiere a bienes y derechos de propiedad de los Concejos Municipales, como fincas, montes, prados, molinos, hornos y otros, que tiene origen en el periodo de la Reconquista, a partir de cesiones reales a través de fueros, a menudo se utilizaban como recurso para atender los gastos colectivos del municipio. Con comunes se refiere a bienes y propiedades que se aprovechan directamente por los vecinos. Cuando se refiere al secuestro el ex Infante Don Carlos, se refiere a los bienes y propiedades que fueron confiscado al Infante Carlos María Isidro tras la guerra carlista. Con manos muertas, se refiere a bienes tanto de titularidad eclesiástica como civil, que no se podían enajenar, ni por cesión, donación o venta.

En el Artículo 3 el texto aclara que la venta de los bienes se realizará por subasta pública y una intención de dividir las fincas en tamaños que permita su explotación y beneficio pero que evite la acumulación de las tierras en pocas manos, intentando distribuir mejor la riqueza del país y tratando de modificar la estructura de la propiedad evitando los latifundios.

COMENTARIO: La desamortización se basa en la incautación del Estado de bienes raíces de titularidad eclesiástica, colectiva o civil, su nacionalización y posterior venta en subasta pública. Existen antecedentes como la de Godoy en 1795, en las Cortes de Cádiz, durante el Trienio Liberal y el antecedente inmediato al texto que es la conocida como Desamortización de Mendizábal en 1836.

El contexto histórico de la Desamortización de Madoz es precisamente el Bienio Progresista, el cambio del gobierno va aparejado con la intención de hacer cambios de calado. La situación financiera de España no atraviesa por su mejor momento, a una acusada deuda pública, hay que sumar una reducción de los ingresos al abolir el impuesto de Consumos y a una necesidad imperiosa de financiar la construcción del ferrocarril. Además, como ya se hiciera en la Desamortización de 1836 se pretende crear una masa de burgueses, compradores de tierra afines al régimen liberal.

Las consecuencias de la Desamortización de Madoz son variadas, debemos decir que tuvo éxito en la reducción de la deuda pública, si bien no la eliminó, es cierto que se atenuó con creces. En lo económico puso en circulación nuevas tierras que antes habían estado vinculadas. En el apartado social la desamortización benefició principalmente a los antiguos terratenientes en las zonas rurales y grandes burgueses en las ciudades, sin embargo las consecuencias sobre los campesinos fueron muy negativas, ya que de todo lo desamortizado un 30% pertenecía a la Iglesia, un 20% a la beneficencia y un 50% a los municipios, fue sobre todo la pérdida de acceso a bienes de aprovechamiento común provocó un empeoramiento de sus condiciones de vida y una emigración hacia las ciudades. En lo económico supuso un cambio de propiedad del 20% de la superficie nacional, sin embargo no hubo realmente un cambio en la estructura de la propiedad, consolidándose el latifundio sobre todo en el centro y sur de la Península y la nueva burguesía adquiriente se suma al cobro de rentas que no permite un incremento de los rendimientos.

Otras consecuencias, se encuentran en la pérdida de patrimonio cultural, ya que se perdieron muchos libros y obras de arte, además de significar una ruptura de relaciones con el Vaticano al violar el Concordato con la Santa Sede de 1851.

CONCLUSIONES: Si bien la desamortización logró atenuar la deuda pública y recaudar el dinero que permitió poner en marcha la Ley de Ferrocarriles de 1855, es cierto que sólo logró aumentar parcialmente los rendimientos agrícolas, sin alterar la estructura de la propiedad y empeorando gravemente las condiciones de vida del campesinado sin acceso a los bienes de propiedad común, que les permitía pastar y explotar forestalmente los terrenos de los municipios. La desamortización pone de manifiesto las prioridades del Gobierno Progresista que no eran otras sino recaudar dinero y transferir las propiedades a la burguesía, perdiendo la oportunidad de realizar una reforma agraria que hubiera podido mejorar la calidad de vida del campesinado y haber aumentado la productividad del campo.


Carta de Fernando VII a Vargas · Comentario

1/29/2016 10:15:00 p. m. 0
cien mil hijos de san luis
Fernando VII frente a los Cien Mil Hijos de San Luis. Pintado por José Aparicio Anglada en 1827

"Querido Vargas:

Rossi me entregó la tuya y me aprovecho de la salida del correo Alfaro, que es de toda confianza, para escribirte con la tinta cuya receta me has enviado y decirte que me aprovecharé de ti en la primera ocasión, que será muy pronto: pero entretanto te digo que esto va cada día peor y se pone de peor aspecto; los republicanos adelantan descaradamente, sin rebozo y a pasos agigantados, de todas partes envían representaciones para que se mande al Ministerio; todas ellas a favor del pícaro Riego. En Cádiz y Sevilla ya no quieren obedecer al Gobierno, ni recibir a las Autoridades que se envían allá, sólo porque los envían los actuales Ministros, a los que no conviene quitar ahora, pues si los revoltosos consiguieran esto, mañana se volverían contra la Familia Real. Cree, Vargas mío, que estamos en un situación muy, crítica y lastimosa, que presenta un porvenir muy funesto, si Dios no se apiada de nosotros. Te pido que se lo hagas saber a los soberanos extranjeros, para que vengan a sacarme de la esclavitud en que me hallo y libertarme del peligro que me amenaza.

Adios, Vargas mío; creo que te ama de todo corazón y confía en ti tu verdadero amigo.

Fernando."

Fernando VII a Vargas, 2 de diciembre de 1821.

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante una fuente primaria de naturaleza histórico-circunstancial, de carácter diplomático. Pertenece al género epistolar, por tanto se trata de un documento privado dirigido a Vargas Laguna, quien fuera ministro plenipotenciario en Roma, representante de España en la Santa Sede, y que había sido cesado de su cargo durante el Trienio Liberal, pero que seguía residiendo en Roma. Está fechada en 1821 tras el Pronunciamiento de Riego en Cabezas de San Juan que inicia el periodo conocido como Trienio Liberal.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto es la búsqueda de apoyo de Fernando VII en las potencias extranjeras que den lugar a la restauración del Antiguo Régimen en España. Para ello se pone en contacto con el que fuera su ministro en la Santa Sede, Vargas Laguna.

Para entender el texto en su totalidad conviene aclarar algunos términos y conceptos empleados, en primer lugar se hace alusión a Rossi. Se trata de una persona cercana al monarca que actúa como correo entre Vargas Laguna y Fernando VII. Cuando se refiere a republicanos, hace alusión al partido conocido como los exaltados o veintenos, que frente a los doceañistas, de corte más moderado y partidarios de la Constitución de 1812, exigían muchas más reformas que estos. Con el término pícaro Riego, se refiere a Rafael de Riego, general español que se sublevó en Cabezas de San Juan obligando a Fernando VII a acatar la Constitución de 1812. Cuando se refiere a los Ministros, habla de la falta de obediencia que se debe a que eran nombrados por el rey y escogía siempre a los políticos más moderados, lo que provocaba el no reconocimiento de los más exaltados.

Otra idea que se esgrime con la frase mañana se volverían contra la Familia Real, nos habla del miedo que sufre Fernando VII, que teme un final parecido al de Luis XVI durante la Revolución Francesa.

Por último, habla de sacarme de la esclavitud, por lo que a pesar de jurar la Constitución y afirmar con la célebre frase «Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional» se demuestra como Fernando VII sólo acató la Constitución para conservar el trono, siendo siempre un acérrimo convencido del Absolutismo.

COMENTARIO: Tras el Sexenio Absolutista, se produce el pronunciamiento de Riego en Cabezas de San Juan, que obliga a Fernando VII a jurar la Constitución de 1812. Sin embargo, su actuación sólo tiene la intención de salvar el trono, mientras trata de mostrarse como un monarca constitucional en el interior, no deja de pedir ayuda a las potencias extranjeras, con el fin de restaurar el Antiguo Régimen. Al tiempo, en Europa se vive la etapa de la Restauración, un momento político que se inicia con el Congreso de Viena en 1815, convocado por el canciller austriaco Metternich, en el que participan las potencias vencedoras en las Guerra Napoleónicas, que entre otras medidas, se acuerda la creación de la Santa Alianza, formada por Austria, Prusia y Rusia, que defienden la vuelta a la situación anterior a 1789 para lo que se establecen algunos principios como la restauración de las monarquías destituidas por Napoleón, mantener el status quo o el equilibrio de poder entre las potencias y el principio de intervención en aquellos territorios donde se dé una revolución liberal. Pronto se unirán Gran Bretaña y se admitirá también a Francia tras el Congreso de Aquisgrán, también denominado de Aix-la-Chapelle en 1818, formando lo que se conocerá como Quíntuple Alianza. La Santa Alianza intervendrá en las revoluciones del Reino de Dos Sicilias y el Reino del Piamonte en 1820. Por medio de esta carta, Fernando VII pide a su llamado amigo Vargas Laguna que pida ayuda a las potencias extranjeras, ya que había perdido los apoyos en la península. Vargas Laguna se pone en contacto con el Rey de Nápoles, que sería un portavoz más escuchado por los aliados de la Santa Alianza. Tras una difícil tarea diplómatica tiene lugar el Congreso de Verona 1822 que autoriza al rey de Francia Luis XVIII a enviar los conocidos como Cien Mil Hijos de San Luis que logran entrar en España en 1823 y llegar casi sin resistencia a Cádiz, logrando la restauración del Absolutismo en España bajo la corona de Fernando VII.

CONCLUSIONES: Después de la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis, Fernando VII restablece un sistema absolutista, iniciando el periodo conocido como Década Absolutista o Década Ominosa como la llamarán los liberales. Se inicia un régimen de represión contra el liberalismo aún más opresor que durante el Sexenio Absolutista. Sólo al final de su reinado y en vista de los problemas sucesorias y el nacimiento del Carlismo que se oponía a la coronación de la futura Isabel II, dará lugar al pacto con los liberal que logrará consolidar definitivamente el Estado Liberal en España durante el siglo XIX.

Manifiesto de Manzanares · Comentario de Texto

1/29/2016 06:21:00 p. m. 0
manifiesto del manzanares
Manifiesto de Manzanares (1854) Leopoldo O'Donnell. Conde de Lucena

"Españoles: la entusiasta acogida que va encontrando en los pueblos el ejército liberal; el esfuerzo de los soldados que le componen, tan heroicamente mostrado en los campos de Vicálvaro, el aplauso con que en todas partes ha sido recibida la noticia de nuestro patriótico alzamiento, aseguran desde ahora el triunfo de la libertad y de las las leyes que hemos de defender.

Dentro de unos pocos días la mayor parte de las provincias habrán sacudido el yugo de los tiranos; el ejército entero habrá venido a ponerse bajo nuestras banderas, que son las leales; la nación disfrutará los beneficios del régimen representativo, por el cual ha derramado hasta ahora tanta sangre inútil y ha soportado tantos sacrificios. Día es, pues de decir lo que estamos resueltos a hacer en el de la victoria. Nosotros queremos la conservación del trono, pero sin camarilla que lo deshonre; queremos la práctica rigurosa de las leyes fundamentales mejorándolas, sobre todo la electoral y la de imprenta; queremos la rebaja de los impuestos, fundada en una estricta economía; queremos que se respeten en en los empleos militares y civiles al antigüedad y los merecimientos; queremos arrancar los pueblos a la centralización que los devora, dándoles la independencia local necesaria para que conserven y aumenten sus intereses propios; y como garantía de todo esto, queremos y plantearemos bajo sólidas bases la milicia nacional.

Tales son nuestros intentos que expresamos francamente, sin imponerlos por eso a la nación. Las juntas de gobierno que deben irse constituyendo en las provincias libres; las Cortes que luego se reúnan; la misma nación, en fin, fijará las bases definitivas de la regeneración liberal a que aspiramos. Nosotros tenemos consagradas a la voluntad nacional nuestras espadas, y no las envainaremos hasta que ella esté cumplida."

Leopoldo O'Donnell, Conde de Lucena. Cuartel General de Manzanares. 7 de Julio de 1854.

CLASIFICACIÓN: El texto que nos encontramos es el conocido como Manifiesto de Manzanares, por redactarse en el cuartel del mismo nombre. Se trata de una fuente directa de naturaleza histórico-circunstancial y su temática política. Fue redactado en 1854. Fue redactado por un joven Antonio Cánovas del Castillo y firmado por el general O'Donnel, perteneciente al Partido Conservador, y dirigente del pronunciamiento militar. Fue redactado en 1854 durante el reinado de Isabel II, después de una crisis parlamentaria provocada por la suspensión de las Cortes vulnerando la Constitución de 1845.

ANÁLISIS: La idea fundamental del texto es comunicar el éxito de el alzamiento de Vicálvaro, conocido como la Vicalvarada y la proclamación de los ideales que con la revolución de 1854 pretenden una regeneración política en España.

Destacan asímismo otras ideas secundarias, entre ellas, la de volver a un régimen representativo, donde el poder legislativo esté representado por las Cortes, que se haga una reforma electoral y se garantice la libertad de imprenta.

También se esgrimen unas aspiraciones económicas como la suspensión y reducción de algunos impuestos.

También se hace mención a una reforma de la administración territorial que de más autonomía a los poderes locales, lo que está ligado a la disputa entre progresistas y moderados por la ley de ayuntamientos.

Por último defiende el reconocimiento de algunos derechos laborales, entre otros de la antigüedad y el mérito tanto en el estamento militar como civil.

Como podemos observar, O`Donnell y Cánovas del Castillo, a pesar de ser moderados, defienden en el Manifiesto del Manzanares los ideales políticos del Partido Progresista.

COMENTARIO: Desde 1845 bajo el reinado de Isabel II, gobierna el Partido Moderado, durante su gobierno, que se prolongará durante diez años, por lo que es conocido como "Década Moderada", se proclamará la Constitución de 1845, se llevará a cabo un Concordato con la Santa Sede, se establecerá la Guardia Civil sustituyendo a la Milicia Nacional y se realizará una Ley de Ayuntamientos centralizada. El gran problema vendrá en los últimos años de gobierno, sobre todo a partir de 1852 con la suspensión de las Cortes y el gobierno a golpe de decreto que disgustará a los mismos miembros del partido como Narváez, debido al incumplimiento de la Constitución de 1845.

Es en este contexto cuando se lleva a cabo el alzamiento de Vicálvaro o Vicalvarada, dirigida por O'Donnell. Tras el pronunciamiento se inicia la Revolución de 1854, finalmente la Reina Isabel II, llama al General Espartero, del Partido Progresista, para formar gobierno siguiendo las proclamas del Manifiesto del Manzanares.

Se inicia así, el periodo conocido como Bienio Progresista, que con Espartero comenzará una etapa reformista. Entre las principales reformas se encuentran la Desamortización Civil de Madoz o la Ley de Ferrocarriles, ambas de 1855, sin embargo, el proyecto más ambicioso fue la de promulgar una nueva constitución de carácter progresista, la conocida como "Constitución non nata de 1856".

Sin embargo, el gobierno progresista, tuvo que enfrentar varios y complejos problemas. En primer lugar se encuentra la revuelta obrera de Cataluña debido a la implantación de las máquinas selfactinas que dan lugar a numerosos despidos y enfrentamientos entre el movimiento obrero y la patronal, con la suspensión de los convenios colectivos, se da una huelga general en 1855. También se da una crisis de desabastecimiento, debido a que el gobierno permitió la exportación de trigo a Europa, debido a la dificultad de comprar trigo de Rusia debido a la Guerra de Crimea. 

A esto hay que sumar la oposición de los moderados y la oposición de la Iglesia que se opone a algunos artículos de la Constitución, como la de tolerancia religiosa y contra la Desamortización de Madoz que también afecta a algunos bienes del Clero.

La suma de estos factores, y la oposición de O'Donnell que se sentía apoyado por la reina Isabel II, provocó la dimisión de Espartero. Isabel II nombra entonces presidente del consejo de ministros a O`Donnell, poco después sustituido por Narváez. Comienza así el periodo del Bieno Moderado, que entre sus primeras tareas legislativas, se encontrará, con un Real Decreto, el cierre de la Asamblea Constituyente, quedando sin aprobar la Constitución de 1856, con otro Real Decreto, se aprueba la Constitución de 1845 con un Acta Adicional, que trata de satisfacer algunas de las reivindicaciones progresistas.

CONCLUSIONES: El Manifiesto de Manzanares, además de dar inicio a una nuevo periodo político en el reinado de Isabel II, como el Bienio Progresista, deja al descubierto una de las realidades políticas de la España del siglo XIX, que es la influencia del ejército en la vida política. Como diría Josep Fontana, "los ministros iban a tener una escasa influencia en la vida política dominada por los dos espadones". Refiriéndose con espadones a Espartero, que representará al partido socialista, y Narváez, más tarde O'Donnell como representantes del partido moderado. La irrupción del ejército en la vida política, se dará durante todo el siglo XIX desde el pronunciamiento de Riego en 1820 a los pronunciamientos de Topete en 1868 o Martínez Campos en 1874, durante el siglo XX se sucederán los de Miguel Primo de Rivera en 1923 o al alzamiento del 18 de Julio con Franco como protagonista, estás irrupciones provocarán que los cambios de gobierno vengan dictados por la fuerza en lugar de la voluntad popular a través de la urnas.

Manifiesto Gobierno Provisional 1868 Comentario

1/28/2016 06:12:00 p. m. 0
Constitución de 1869
"Como punto de partida para la promulgación de sus principios generadores, la revolución ha empezado por sentar un hecho que es la base robusta sobre la cual deben descansar sus reconquistadas libertades. Este hecho es el destronamiento y expulsión de una dinastía que, en abierta oposición con el espíritu del siglo, ha sido rémora a todo progreso, y sobre la cual el Gobierno Provisional, por respeto a sí mismo, cree oportuno tender la conmiseración de su silencio. [...] Destruido el obstáculo y expedito el camino, la revolución ha establecido el sufragio universal como la demostración más evidente y palpable de la soberanía del pueblo. De este modo todos los nuevos poderes se fortalecerán con el concurso absoluto y exacto, no limitado y ficticio, de la opinión general, y nuestras instituciones vivirán con el vigoroso aliento de toda la nación, árbitra y responsable de sus destinos.

Proclamados los principios sobre los cuales debe orientarse nuestro futuro régimen gubernamental; basado en la libertad más amplia y reconocidos por todas las juntas, [...] pasa el Gobierno provisional a compendiar en un solo cuerpo de doctrinas estas manifestaciones del espíritu público, distintamente expresadas, pero con la misma intensidad sentidas"

Manifiesto del Gobierno Provisional de 25 de Octubre de 1868

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza histórico-circunstancial y de carácter político. Se trata de un fragmento del Manifiesto General a la Nación, tras la revolución de 1868 conocida como "La Gloriosa", se crea un gobierno provisional impulsado por Prim y presidido por Serrano, con mayoría de progresistas y unionista, tratando de evitar así que se radicalice el movimiento con posturas más radicales como las de los republicanos. El Gobierno Provisional redacta este documento que trata de recoger su programa de acción política hasta que se formen un gobierno electo. Con este documento podemos decir que se inaugura el periodo conocido como Sexenio Democrático (1868-1874).

ANÁLISIS: Podemos decir que la idea principal que trata de expresar es poner de manifiesto las bases ideológicas o doctrinas con las que se regirá el recién constituido Gobierno Provisional. 

Una de las primeras referencias del texto, se refiere a una de las condiciones del Pacto de Ostende (1866), más concretamente, el destronamiento de Isabel II, no tanto por seguir ideologías republicanas, ya que tanto progresistas como unionistas (partidos que forman el gobierno provisional) son monárquicos; sino porque los Borbones siempre habían apoyado las políticas más reformadoras y frenado las actuaciones más liberales y reformistas. Es por este motivo, por lo que no se declara la República y el general Prim tendrá como misión buscar un nuevo monarca para España.

Además, se desprenden algunas ideas secundarias como "soberanía del pueblo" es una idea que parte del ideario de Rosseau, en los términos de soberanía nacional, como expresa en su obra El Contrato Social, y trata de otorgar al conjunto de la nación la capacidad de gobernar al país, a través del voto y elección de representantes, oponiéndose a la soberanía de los monarcas absolutos. Todas las revoluciones liberales del siglo XIX reivindicaron la soberanía nacional, sin embargo, algunas ideologías como el "liberalismo doctrinario" de Bossuet, reducían a un mínimo de la población el derecho al voto con fórmulas como el sufragio censitario. La "soberanía del pueblo" o también conocida como "soberanía popular" hace extensible el derecho al voto a toda la población, sin restricciones, menos la mayoría de edad o incapacidad, es lo que se conoce como "sufragio universal", que era otra de las condiciones negociadas en el Pacto de Ostende (1866), sin embargo, en el siglo XIX, el voto seguirá siendo restringido para las mujeres, por lo que es más apropiado llamarlo "sufragio universal masculino".

Otro de los términos que merece mención, es el de "juntas", con él se hacer referencia a las "juntas revolucionarias" que consistían en agrupaciones, normalmente locales o municipales, aunque pudiera a ver algunas de ámbito mayor como las provinciales. En ellas se organizó la Revolución de 1868 y asumieron poderes legislativos hasta la conformación de un gobierno, además sirvieron para recoger todas las reivindicaciones de las personas participantes y que fueron trasladas al Gobierno Provisional una vez constituido.

COMENTARIO: El texto se refiere al proceso histórico conocido como "La Gloriosa" o Revolución de 1868. Los orígenes de este proceso histórico hay que buscarlos en torno al año 1863, a partir de este momento comienzan a sucederse gobierno breves e inestables, el desprestigio de la Corte va en aumento debido a los desmanes de la Reina, una crisis financiera provoca el cierre de pequeños bancos y comienza a organizarse una oposición. Desde 1863 los progresistas no participan en las elecciones y se alían con los demócratas, con los que fijarán un programa con el Pacto de Ostende (1866) que contempla el fin del reinado de Isabel II, la redacción de una nueva constitución y la implantación del sufragio universal. En 1867 los unionistas, con Prim a la cabeza se unirán al pacto. La Reina queda sin apoyos sobre todo tras la muerte de O'Donnell (1867) y Narváez (1868).

La Revolución se inicia con el pronunciamiento militar del general Topete en septiembre de 1868, pronto es respaldado por otros militares como Prim o Serrano, además se suman las Juntas revolucionarias que proliferan por todo el país. Tras la batalla de Alcolea las tropas revolucionarias encuentran vía libre para Madrid. Poco después, Isabel II se exilia a Francia y los sublevados ven cumplidos sus objetivos.

Tras la salida de la monarca, se organiza un Gobierno Provisional, liderado por Serrano y con otros militares como Prim y Sagasta. Comienza entonces un periodo de moderación del proceso revolucionario y comienzan a tomarse medidas políticas, entre ellas, una de las más reclamadas como el sufragio universal masculino, además de otras que pretendían reducir el papel de la Iglesia en la vida política, la expulsión de los jesuitas, la instauración de la peseta como moneda oficial y la supresión de algunos impuestos al consumo, también supuso una apertura a los mercados exteriores al adoptar medidas librecambistas.

CONCLUSIONES: Con este documento, podemos decir que se inicia el periodo político conocido como Sexenio Democrático (1868-1874), se trata de la primera experiencia democrática de la nación española y la primera vez que se instaura un sufragio universal en España. Al optimismo de los primeros momentos, se sucedieron momentos difíciles, el inicio de la Guerra en Cuba en 1868, el asesinato de Prim o la abdicación de Amadeo I de Saboya. En un periodo de tiempo de seis años, se sucedieron hasta tres modelos políticos: monarquía, república federal y república unionista, la vida política, económica y social era convulsa lo que provocó el nacimiento de una oposición que se aglutina en los grupos monárquicos como los alfonsinos, defensores de Alfonso XII o los carlistas que inician su tercera guerra, a esto hay que sumar las divisiones dentro de los mismos gobiernos como la Revolución Cantonal. El Sexenio Democrático finalizaría con el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto que marcará el inicio de un nuevo periodo político, la Restauración, que supondrá la restauración de los borbones en la figura de Alfonso XII y sobrevivirá a pesar de los continuos avatares hasta 1923.

Proclama Sublevados en Cádiz 1868. Comentario

1/25/2016 12:03:00 p. m. 0

"Españoles; la ciudad de Cádiz puesta en armas, con toda su provincia, con la Armada anclada en su puerto [...], declara solemnemente que niega su obediencia al gobierno de Madrid, segura de que es leal intérprete de todos los ciudadanos [...]. Queremos que una legalidad común por todos creada tenga implícito y constante el respeto de todos. Queremos que el encargado de observar la Constitución no sea su enemigo irreconciliable [...]. Queremos que un gobierno provisional que represente todas las fuerzas vivas del país asegure el orden, en tanto que el Sufragio Universal eche los cimientos de nuestra regeneración social y política. Contamos para realizar nuestro inquebrantable propósito con el concurso de todos los liberales unánimes y compactos ante el común peligro; con el apoyo de las clases acomodadas, que no querrán que el fruto de sus sudores siga enriqueciendo la interminable serie de [...]favoritos; con los amantes del orden, si quieren verlo establecido sobre las firmísimas bases de la moralidad y del derecho; con los ardientes partidarios de las libertades individuales [...]: con el apoyo de los ministros del altar [...]; con el pueblo todo [...]. Españoles: [...] Acudid a las armas, no con el impulso del encono, siempre funesto; no con la furia de la ira, siempre débil, sino con la solemne y poderosa serenidad con que la justicia empuña su espada. ¡Viva España con honra!."

Cádiz, 19 de Septiembe de 1868. Duque de la Torre, Juan Prim, Domingo Dulce, Francisco Serrano Bedoya, Ramón Nouvilas, Rafael Primo de Rivera, Antonio Caballero de Rodas, Juan Topete.

Gaceta de Madrid, 3 de Octubre de 1868.

CLASIFICACIÓN: No encontramos ante un texto, fuente primaria y carácter político. Se trata de un documento público, que aparece en la Gaceta de Madrid, uno de los diarios de mayor tirada en España, su destinatario es la nación española. Su autor es colectivo, el texto lo firman los protagonistas principales, todos pertenecientes al estamento militar, de la sublevación de Cádiz. El documento daría inicio al movimiento político que conocemos como "la Gloriosa", revolución que implantaría por primera vez en España el sufragio universal masculino, tratando de establecer un régimen liberal con bases democráticas.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la justificar el alzamiento o pronunciamiento contra la legalidad vigente, arguyendo que el régimen liberal establecido no es un gobierno de todos los españoles y que atenta contra el orden y la moralidad. Pide también, el apoyo de todos los españoles para regenerar la política española.

Entre las ideas secundarias se habla de crear una legalidad común, basada en una Constitución, como norma básica de la nación y que sólo la soberanía nacional, a través de su representación parlamentaria tenga la capacidad de reformarla, al contrario de lo que había sucedido en situaciones anteriores, donde cada vez que se alternaba un partido con signo político distinto se producía un cambio de constitución.

También se hace alusión al Sufragio Universal, sistema electoral que concede a todos los ciudadanos el derecho al voto. Exceptuando la Constitución de 1812 que establece el sufragio universal indirecto masculino, el resto de constituciones posteriores 1837, 1845 establecen el sufragio censitario, es a partir de 1848 cuando aparecen nuevos movimientos políticos, como el movimiento obrero y el demócrata que reivindica el sufragio universal masculino que tendrá eco en la Constitución de 1869.

El manifiesto hace un llamamiento a los "liberales", el liberalismo, doctrina política que hunde sus raíces en el inglés Locke y en los franceses de la ilustración, reclama el establecimiento de una Constitución, como decíamos anteriormente, como norma básica y base jurídica de la nación y que garantice una serie de libertades y derechos de los ciudadanos. En 1868, son muchos los grupos liberales que existen en España, como el Partido Moderado, que sigue la corriente del liberalismo doctrinario, más elitista y que favorece a las clases altas, el Partido Unión Liberal que se presentaba como una opción de centro tratando de combinar tesis doctrinarias y otras más progresistas, el Partido Progresista, inspirado en el krausismo y en el utilitarismo, por último, se encuentra el Partido Demócrata que parte de una escisión del Partido Progresista que aceptaba el sufragio censitario y la soberanía compartida entre el Rey y las Cortes, los demócratas reclaman la soberanía popular y el sufragio universal, en estos años, únicamente masculino. 

COMENTARIO: Desde 1866 se suceden gobiernos breves e inestables, principalmente liderados por el Partido Unionista y el Partido Moderado. A la enorme crisis financiera que sufre el país a partir de 1866 con cierre de pequeños bancos y empresa, se une un descontento general del pueblo con la corona, debido a los conocidos desmanes de la reina, o el fracaso en campañas exteriores como la Guerra de Conchinchina, la Guerra de África, la intervención en Santo Domingo y México, todas ellas ruinosas.  Poco después fallecían O'Donnell y Narváez, líderes políticos de la Unión Liberal y el Partido Moderado, por lo que la reina Isabel II perdía sus principales apoyos. Además los partidos pierden credibilidad, ya que promulgan leyes anticonstitucionales, creando un estado represivo con tal de mantener el orden social. Todo esto lleva a la oposición a no participar en las elecciones desde 1863 y se organiza en un frente común, que aglutina a Progresistas y Demócratas, con un programa común que queda reflejado en el Pacto de Ostende de 1866 en el que se establece, el fin del reinado de Isabel II, una nueva constitución que contemple la soberanía popular y una nueva Constitución.

Es en este momento cuando el almirante Topete se subleva en Cádiz, teniendo toda la Armada a sus órdenes, es entonces cuando Prim, se pone al mando de la rebelión contando con el apoyo del general Serrano. Poco después, se organizan Juntas Revolucionarias en las principales ciudades del país que asumen el poder local. La reina Isabel II, ante esta situación decide cruzar la frontera y exiliarse a Francia, lo que supone "de facto" el triunfo de la revolución "La Gloriosa".

Tras el triunfo de la Revolución, Prim forma un Gobierno Provisional y poco después convoca elecciones a Cortes Constituyentes con triunfo de los Progresistas que redactan la primera Constitución democrática de España, donde se establecen un amplio reconocimiento de derechos y libertades así como el sufragio universal masculino, se continúa con la tradición de sistema bicameral dividido en Congreso de los Diputados y Senado. El estado se establecería como Monarquía Parlamentaria, para evitar los recelos de moderados, y con una clara división de poderes correspondiendo el ejecutivo al Rey y al consejo de ministros, el legislativo a las Cortes y el Judicial a los tribunales. Ante la ausencia de Rey, Prim buscó candidatos entre las principales casas reales europeas, siendo finalmente elegido Amadeo de Saboya en 1971, no sin importantes repercusiones internacionales. Otras de las medidas importantes fue la reforma monetaria, que da lugar al nacimiento de la peseta.

CONCLUSIONES: A pesar de unos primeros años con bastante estabilidad, el nombramiento de un rey extranjero da lugar a una oposición de la sociedad, y en política al auge de una oposición republicana así como una oposición denominada "alfonsina" que pretendía la restauración de la dinastía borbónica en la figura de Alfonso XII. La muerte del general Prim, principal valedor de Amadeo de Saboya, más la complicación del escenario político, principalmente con el inicio de la Guerra de Cuba en 1868, llevó a Amadeo I a abdicar en 1873, en ese momento se proclama la I República, con una andadura difícil, ya que a la guerra de Cuba, y a la oposición alfonsina, debemos sumar la aparición de una III Guerra Carlista, así como al nacimiento del movimiento cantonalista, que llevó al país a una profunda crisis que finalmente se resolvería con el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto que llevaría a un nuevo escenario político, con la Restauración de la Dinastía de Borbón en la figura de Alfonso XII y la instauración de una sistema político inspirado en el turnismo inglés, cuyo principal valedor fue Cánovas del Castillo. 

En España no volvería a tener un sufragio universal masculino hasta 1890, de manos del presidente Sagasta, aunque viciado por las corrupción política como el "encasillado" y el "caciquismo". Sería en 1932 durante la II República, cuando España tendrá por primera vez un sufragio universal, que incluya también a las mujeres existiendo una auténtica soberanía popular.


Desamortización de Mendizábal, 1836. Comentario de Texto Histórico.

12/02/2014 09:42:00 p. m. 4

Comentario de Historia. La desamortización de Mendizábal.
"Vender la masa de bienes que han venido a ser propiedad del Estado, no es tan sólo cumplir una promesa solemne y dar una garantía positiva a la deuda nacional por medio de una amortización exactamente igual al producto de las ventas, es abrir una fuente abundantísima de felicidad pública; vivificar una riqueza muerta; desobstruir los canales de la industria de la circulación; apegar al país por el amor natural y vehemente a todo lo propio; ensanchar la patria, crear nuevos y fuertes vínculos que liguen a ella; es, en fin, identificar con el trono excelso de Isabel II, símbolo de orden y de la libertad [..,] El Decreto sobre la venta de esos bienes adquiridos ya para la Nación así como en su resultado material ha de producir el beneficio de minorar la fuerte suma de la deuda pública, es menester que en su tendencia se encadene, se funda con la alta idea de crear una copiosa familia de propietarios, cuyos goces y cuya existencia se apoye principalmente en el triunfo completo de nuestras actuales instituciones."

Real Decreto declarando la venta de los bienes del clero. Mendizábal, 19 de Febrero de 1836. 

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento del Decreto de Desamortización de los Bienes del Clero, más conocido como la Desamortización de Mendizábal, es una fuente primaria de tipo legislativo. Es de carácter público y su destinatario es la nación española. La intención del autor es la de justificar la necesidad de realizar una desamortización de los bienes del clero.

Comentario al Proyecto de Constitución de 1873 durante la I República. Historia de España

10/10/2013 01:53:00 p. m. 0

La constitución de 1873, trataba de dar respuesta jurídico al nuevo estatuto político nacido con la I República Española. La complicada situación social, económica y política hizo que la República tuviera un recorrido escaso de apenas dos años, lo que dio lugar a que esta constitución quedara en un simple proyecto que nunca sería aprobado.

Proyecto de Constitución de 1973

TÍTULO I: De la nación española
Artículo 1. Componen la Nación española los Estados de Andalucía Alta, Andalucía Baja, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja, Cataluña, Cuba, Extremadura, Galicia, Murcia, Navarra, Puerto Rico, Valencia, Regiones Vascongadas.
Los Estados podrán conservar las actuales provincias o modificarlas, según sus necesidades territoriales.
Artículo 2. Las islas Filipinas, de Fernando Poo, Annobon, Corisco, y los establecimientos de África, componen territorios que, a medida de sus progresos, se elevarán a Estados por los poderes públicos […].
TÍTULO III: De los poderes públicos
Artículo 39. La forma de gobierno de la Nación española es la República Federal.
Artículo 40. En la organización política de la Nación española todo lo individual es de la pura competencia del individuo; todo lo municipal es del Municipio; todo lo regional es del Estado, y todo lo Nacional, de la Federación […].
TÍTULO XIII: De los estados
Artículo 92. Los Estados tienen completa autonomía económico-administrativa y toda la autonomía política compatible con la existencia de la Nación.
Artículo 93. Los Estados tienen la facultad de darse una Constitución política que no podrá en ningún caso contradecir a la presente Constitución.
Artículo 94. Los Estados nombran sus Gobierno respectivos y sus Asambleas legislativas por sufragio universal.
Artículo 96. Los Estados regirán su política propia, su industria, su hacienda, sus obras públicas, sus caminos regionales, su beneficencia, su instrucción y todos los asuntos civiles y sociales que no hayan sido por esta Constitución remitidos al Poder Federal.

Proyecto Constitucional 1873


CLASIFICACIÓN

Nos encontramos ante un texto constitucional, por tanto de naturaleza jurídica, aunque no se especifica el autor podemos suponer que la autoría corresponde a una Asamblea Legislativa, como las Cortes o bien una Asamblea Constituyente, creada a tal efecto. Su carácter es público y está dirigido al conjunto de la Nación. Se trata de un proyecto de Constitución y podemos decir que nunca vio la luz, constituyendo un caso similar a la Constitución Non Nata de 1856. En cuanto a los contenidos, vendría a desarrollar la ley marco, sobre la que se sustenta el Estado, tanto en cuanto a los derechos y libertades, tanto individuales como colectivos, la organización de los poderes, las relaciones con la Iglesia y la ordenación territorial. En particular, este extracto, se refiere, principalmente, a los aspectos de ordenación y organización territorial, por lo que podríamos titularlo como la Ordenación Territorial en el Proyecto de Constitución de 1873.

ANÁLISIS

Con el Título I, de la Nación Española, se trata de hacer una descripción de la composición del Estado Español. En este caso se define como una Federación compuesta de varios estados, encontramos varios territorios que coinciden prácticamente con la actual ordenación en Comunidades Autónomas, pero además se incluyen estados de ultramar como Cuba o Puerto Rico, también define algunos estados como las Filipinas, Fernando Poo o territorios africanos que no alcanzan el status de Estado, sin embargo deja la puerta abierta a una posterior consideración de su situación jurídica. Estos territorios estarían sujetos por tanto a la autoridad de la federación y carecerían de iniciativa legislativa.

En el Título III, descrito como “de los poderes públicos”, en primer lugar describe a la nación española como una República Federal, además la define como un estado descentralizado con varios niveles de competencias, situando en el primer nivel al individuo, siguiendo el municipio, el Estado (territorios con autonomía) y por último la Federación, como conjunto o suma de los diferentes Estados y que componen la nación española.

En el Título XIII, se definen los Estados, sus poderes y competencias. La constitución les atribuye la autonomía económica y administrativa y la autonomía política pero siempre compatible con la Nación. Es decir, aunque tengan la capacidad de dotarse de una Constitución, y tener capacidad legislativa, sus actuaciones deberán ser en todo caso acordes con la Constitución que rige la Federación. Establece el sufragio universal como medio para elegir tanto las asambleas como los gobiernos regionales, debemos puntualizar que se trata, aunque no aparezca explícito en el texto, de un sufragio universal masculino de sistema directo. Ya que el voto de las mujeres no sería de facto hasta la II República. Por último define las competencias de los distintos estados integrantes de la Federación que son relativos a la hacienda, obras públicas, beneficencia y educación. Aunque tampoco nos ofrece datos el fragmento de este texto, suponemos que habría algunas competencias exclusivas de la Federación (usual en todos los estados federales) que normalmente giran en torno a temas como la Política Exterior, Defensa, Relaciones Diplomáticos o la Moneda.

COMENTARIO

La I República española, tiene su origen en la Revolución “La Gloriosa” de 1868, donde los grupos demócratas, republicanos y el incipiente movimiento obrero logran derrocar la monarquía de Isabel II. No obstante, la primera intención de la revolución era crear una Monarquía Constitucional, como se expresa en la Constitución de 1869. Tras dos años de Regencia, se consigue coronar a Amadeo I de Saboya, pero las circunstancias políticas de España, como la Guerra Carlista, la Guerra de Cuba y el asesinato de Prim, principal valedor de Amadeo de Saboya llevo a éste a abdicar en 1873. En este momento se instaura una República Federal presidida por Pi y Margall, es en este periodo cuando se lleva a cabo el Proyecto de esta Constitución, sin embargo las convulsiones políticas, como la Guerra Carlista y la Guerra de Cuba hay que sumar la sublevación cantonal que terminará por acentuar, aún más, la crisis de la república. En 1874 se produce un giro político, instaurando una República Unionista bajo Emilio Castellar, abandonando definitivamente el proyecto federalista. Ese mismo año, el pronunciamiento del General Pavía, terminará definitivamente con la I República, y poco después se producirá la Restauración Borbónica, que dará lugar un nuevo periodo político, basado en la alternancia política de Cánovas, hasta la Dictadura de Primo de Rivera en 1923.

CONCLUSIONES

A modo de conclusión destacaremos la importancia de este texto como la primera manifestación jurídica de un estado descentralizado, en su forma de Federación en España. La descentralización política será una  de las reivindicaciones que se canalizaran a través, del republicanismo federal, de los incipientes nacionalismos y regionalismo, o bien desde el pensamiento de derecha a través del Carlismo. A partir de la I República podemos decir que todos los gobiernos liberales darán lugar con más o menos flexibilidad a distintas formas de descentralización. Durante la Restauración, tenemos el ejemplo de las malogradas Mancomunidades, durante la II República se manifiesta a través de los estatutos de autonomía de Cataluña en 1932 y País Vasco y Galicia en 1936, no llevados a la práctica por el inicio de la Guerra Civil. En la España actual el estado descentralizado adquiere su forma a través del Estado de las Autonomías, donde estas tienen amplias competencias y capacidades legislativas.

Comentario del Informe Jovellanos. Historia de España

10/10/2013 01:46:00 p. m. 0

El informe Jovellanos fija el punto de partida para una reforma agraria. Su propuesta es una de las más significativas del periodo de la Ilustración en España bajo el depotismo ilustrado de Carlos III.



 El informe Jovellanos

“Cultivar la tierra dista mucho todavía de la perfección a que puede ser tan fácilmente conducida. ¿Qué nación hay que, para afrenta de su sabiduría y opulencia, y en medio de lo que han adelantado las artes de lujo y de placer, no presente muchos testimonios del atraso de una profesión tan esencial y necesaria? ¿Qué nación hay en que no se vean muchos terrenos o del todo incultos o muy perfectamente cultivados; muchos que por falta de riego, de desagüe o desmonte, estén condenados a perpetua esterilidad; muchos perdidos para el fruto a que los llama la naturaleza y destinados a dañosas o inútiles producciones, con desprecio del tiempo y del trabajo? ¿Qué nación hay que no tenga mucho que mejorar en los instrumentos, mucho que adelantar en los métodos, mucho que corregir en las labores y operaciones rústicas de su cultivo? En una palabra: ¿qué nación hay en la primera de las artes que no sea la más atrasada de todas?” 

 Gaspar Melchor de Jovellanos, Informe en el expediente sobre la Ley Agraria

Nos encontramos ante un texto de naturaleza histórico circusntancial y de temática política, en particular versa sobre la reforma agraria. Se trata del Expediente de Melchor de Jovellanos sobre la Ley Agraria, publicado en 1795 para una Asociación de Amigos del País. Melchor de Jovellanos era un hombre ilustrado y hombre de gobierno dentro de la etapa del Despotismo Ilustrado de Carlos III y posteriormente con Carlos IV. Las ideas de la Ilustración basadas en la razón y el progreso están presentes en este texto y se advierten en su carácter reformista.

Informe de Jovellanos

Se trata por tanto de un texto de carácter público, destinado no al público en general, sino a una élite reformista influida por la ideas de la Ilustración. El texto viene a hablar sobre el atraso en la agricultura y se pregunta si existe alguna nación, por muy avanzada o rica que sea, que no padezca de ciertos problemas en el terreno de la agricultura. Para entender el texto en su profundidad es necesario conocer el contexto histórico en el que se desarrolla. Nos encontramos a finales del siglo XVIII, uno de los siglos con más reformas en el ámbito político y económico, comenzando por los Decretos de Nueva Planta de Felipe V, hasta llegar a las reformas del Despotismo Ilustrado de Carlos III. Sin embargo, todos estas reformas no fueron suficientes para hacer salir a España de una profunda crisis que arrastra desde el siglo anterior. Uno de los principales problemas del siglo fue el agrario, terreno económico con escasas reformas y grandes problemas. Quizá la medida más importante y con mayores repercusiones sociales fue la liberalización del precio del trigo. A mediados del siglo XVIII se suprime la tasa sobre el trigo y se liberaliza su precio, quizá pensando que con la competencia se abaratara su precio, sin embargo, la medida, tuvo el efecto contrario, debido al aumento de población, las malas cosechas y a una economía especulativa que pretendía acumular grano para venderlo a mayor precio en tiempos de escasez dio lugar a un vertiginoso aumento del precio del trigo. El momento culminante de este proceso tuvo lugar en 1766 con el Motín de Esquilache, donde el pueblo se amotinó contra las medidas políticas de Esquilache, entre ellas las de almacenamiento y abastecimiento del trigo. Esta situación hizo ver a una minoría política, influida por las ideas de la Ilustración, que era necesario estudiar cuales eran los problemas de la agricultura en España y cuales serían sus posibles soluciones. El país además atravesaba otros problemas de deuda externa y déficit público, fruto de la política exterior española, que llevó al Estado a embarcarse en numerosas guerras exteriores, como aliado de Francia por medio de los Pactos de Familia, ninguna de las medidas que se tomaron, como la creación del Banco de San Carlos, la emisión de Vales Reales o, en años posteriores, la desamortización de Godoy, fueron suficientes para terminar con la crisis española. 

Es en este contexto es donde se le encarga a Jovellanos el Informe sobre la Ley Agraria con el fin de dilucidar los orígenes, estado y proyección del sector agrario español. El texto que se nos presenta, es un fragmento a modo de introducción, del Informe. Realmente no nos habla de las medidas que se debieran tomar, es más bien, una declaración de intenciones que nos avanza las cuestiones de las que tratará el texto completo. Sin duda, Jovellanos, influido por la Ilustración, debió de haber leido las teorías de F. Quesnay, quien desarrolló la Fisiocracia, primera teoría económica global, que consideraba a la agricultura como la única actividad capaz de crear un verdadero beneficio, es decir, la diferencia entre el coste de producción y el precio de venta final, considerando las demás actividades como estériles. En este sentido, la agricultura tendría una importancia capital, no sólo para poder alimentar a la población, con lo que al tiempo se eliminaban las revueltas sociales, sino también como medio para relanzar la economía del país.

En el texto Jovellanos nos adelanta algunos de los temas que se tratarán con más profundidad en el desarrollo del texto, sobre los problemas de la agricultura española. Quizá uno de los mayores problemas será el gran número de tierras incultas, o con cultivos poco productivos, es cierto, que en la Sociedad del Antiguo Régimen, las tierras pertenecían a una oligaquía nobiliaria o eclesiástica, poco preocupada por el rendimiento de sus tierras, las leyes sobres mayorazgo, o la vinculación de las tierras, en régimen de manos muertas, que impedía su venta, dificultaba al tiempo el acceso a las tierras de una burguesía o campesinos que pudieran mejorar sus rendimientos, sin duda la crítica más voraz de Jovellanos será sobre este sector de la sociedad, además hay que tener en cuenta la institución de la Mesta que restaba tierras para el cultivo. En segundo lugar critica el gran atraso tecnológico, no sólo en herramientas más modernas y sofisticadas, sino también en el empleo de regadío y sobre de nuevas técnicas, que ya se empleaban en otros países como Inglaterra y Holanda, como las desarrolladas por Jethro Tull, la rotación de cultivos, como el sistema Norfolk, que permitía una producción contínua sin empleo del barbecho, en la selección de semillas y el empleo de abonos. 

El Informe de la Ley Agraria, aunque tuvo mucha repercusión dentro del sector reformista e ilustrado, tuvo escasa aplicación en la política, debemos aclarar los convulsos giros políticos por los que atraviesa el reinado de Carlos IV, y la invasión napoleónica a principios del XIX. Los avances en la agricultura española, serán mínimos, habrá que esperar al último tercio del siglo XIX para que se produzcan avances en algunos sectores de la agricultura como la viticultura, el olivar o los cultivos hortofrutícolas, pero no será, realmente, hasta el siglo XX, cuando se produzca una verdadera modernización del espacio agrario español.