Mostrando entradas con la etiqueta HE·10·Selectividad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HE·10·Selectividad. Mostrar todas las entradas

La conquista de Toledo. Comentario

3/14/2017 11:12:00 a. m. 0

En el año 1085, Alfonso VI de León conquista la taifa de Toledo, la reacción de las taifas andalusíes no se hizo esperar, pidiendo socorro al nuevo poder musulmán aparecido en el norte de África, los almorávides. En 1086 las tropas almorávides al mando de su general Yusuf ibn Tashufin derrotan a los cristianos en la batalla de Sagrajas o Zalaca, recuperando la plaza la de Toledo, a partir de ahí se inicia una reunificación de las taifas andalusíes bajo el poder almorávide.

"Este año se puso en marcha Alfonso con un ejército innumerable de cristianos, de francos, vascones, gallegos y cruzó Al-Ándalus, deteniéndose ante cada una de sus ciudades, devastando arruinando, matando y cautivando, para ir luego a otra. Acampó ante Sevilla y permaneció allí tres días, asoló su región y la deshizo, arrasando en el Aljarafe muchas aldeas. Hizo lo mismo en Sidonia y su región; luego llegó hasta la isla de Tarifa, metió las patas de su caballo en el mar y dijo: "Este es el final del país de Al-Ándalus y lo he pisado". Luego volvió a la ciudad de Zaragoza, la sitió y juró no levantar su cerco hasta que la tomase, o que la muerte se interpusiese entre él y su propósito: era la ciudad que más quería ganar de todo Al-Ándalus. Su emir, al-Musta'in ben Hud, le envió todo el dinero que pudo, pero no se lo recibió y dijo: "La ciudad y el dinero son míos".

Envió a todas las capitales de al-Ándalus tropas que las estrechasen, con asedio. Apoderóse de la ciudad de Toledo en el año 477 [10 de mayo de 1084 a 28 de abril de 1085]. Cuando los emires de Al-Ándalus vieron esto, convinieron en que pasase el estrecho Yusuf ben Tachfin (Yusuf ibn Tashufin), y le escribieron todos, pidiéndole ahincadamente socorro y que impidiese al enemigo ahogar a Al-Ándalus: que ellos serían con él una sola mano en la guerra santa contra los infieles".

Ibn Abi Zar. Rawd al-Qirtas. (Historia de Marruecos).


la conquista de toledo por alfonso VI



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. Fue escrito por Ibn Abi Zar y pertenece a su obra Historia de Marruecos, escrita en el siglo XIII. Su intención es divulgativa y didáctica y está dirigida a un público culto.

ANÁLISIS: El texto comienza haciendo referencia a Alfonso, se trata del rey Alfonso VI de León. Siguiendo el relato encontramos como el rey Alfonso comenzó a hacer campañas contra las ciudades y territorios de Al-Ándalus, entre las que se nombran aparecen Sevilla, y sus territorios como Aljarafe, Tarifa o Sidonia, Zaragoza o Toledo. Debemos recordar que desde 1031 Al-Andalus aparece dividido en taifas, lo que las debilita frente al poder emergente de los reinos cristianos del norte, en particular del reino de León, una incipiente Castilla y en menor medida Navarra y Aragón.

Al final del párrafo se hace referencia a Musta'in ben Hud, rey de la taifa de Zaragoza que ofreció dinero a Alfonso VI a cambio de la paz, a lo que el primero se negó. Este tipo de pagos fueron habituales durante los reinos de taifas, habitualmente conocidos como parias, en gran medida consiguieron contener los ataques cristianos a las taifas, aunque lo cierto, es que estas se debilitaron al tiempo que los reinos del norte se enriquecían y fortalecían.

En el segundo párrafo se hace alusión a la toma de Toledo por parte de Alfonso VI en el año 1085 y como el resto de taifas piden ayuda a un poder surgido en el norte de África. Toledo tenía un significado simbólico en la Edad Media peninsular, su estatus de antigua capital visigoda y sede del arzobispado, la convertían en todo un símbolo de poder. No es extraño que Alfonso VI eligiese esa ciudad, no sólo por su importancia histórica, sino como una de las principales ciudades de Al-Ándalus, además de su valor geoestratégico, que permitía situar la frontera en torno al río Tajo.

COMENTARIO: Cuando hablamos de Reconquista, en sentido histórico podemos hablar de tres etapas bien diferenciadas. La primera etapa comenzaría en el 722 con la Batalla de Covadonga y la consolidación del reino Astur bajo el mandato de Pelayo y llegaría hasta el siglo X. Cuando Alfonso III logra consolidar las fronteras del reino de León y las conquistas de Galicia y la extremadura del Duero. Quedan fijadas así las fronteras en el río Duero y se comienza una política de repoblación que permitiera la ocupación efectiva del territorio y su defensa, empleándose en mayor medida el sistema de presura o aprisio en la plana del Vic en la zona de los condados catalanes.

La segunda etapa, se llevaría a cabo durante los siglos XI-XII, que queda simbolizada por la toma de Toledo en 1085 y que llevaría las fronteras hasta el río Tajo en el Oeste y hasta el río Ebro en el Este. El sistema de repoblación empleado, además de las presuras, sería el otorgamiento de fueros, ya que eran territorios más densamente poblados que los anteriores, los fueros consistieron en la concesión de ciertos privilegios por parte del rey a los habitantes de pueblos y ciudades, algunos de los más destacados serían el derecho a elegir su señor, y un gran alfoz o territorio municipal que permitiera la caza o el pastoreo, además de otras prebendas reales.

La última etapa, marcada por la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, tuvo lugar en el siglo XIII, donde se consigue reconquistar todo el valle del Guadalquivir, el Levante y las Baleares, exceptuando el reino nazarí de Granada. Debido a la enorme extensión de tierras, se emplearon fundamentalmente dos sistemas de repoblación, los donadíos, que consistía en el reparto de tierras a nobles y órdenes militares, principalmente las de Santiago, Alcántara y Calatrava, siguiendo un claro esquema feudal. El otro sistema fue conformado por los repartimientos, que se llevaron a cabo tras la expulsión de los musulmanes de sus ciudades a los que accedieron hidalgos de condición más humilde y aquellos con méritos militares.

Las repercursiones de la reconquista y en especial de los sistemas de repoblación empleados tienen su reflejo en la actual estructura de la propiedad. Lo que ha dado lugar a minifundios en el norte de España y a grandes latifundios, pertenecientes a la grandeza de España en el sur.

Batalla de Covadonga según al-Razi. Comentario de Texto

2/20/2017 01:39:00 p. m. 0
Batalla de Covadonga



"Cuentan algunos historiadores que el primero que reunió a los fugitivos cristianos de España, después de haberse apoderado de ella los árabes, fue un infiel llamado Pelayo, natural de Asturias, en Galicia, al cual tuvieron los árabes como rehén para seguridad de la gente de aquel país, y huyó de Córdoba en tiempo de Al-Hurr ben Abd al-Rahman al-Thaqafi, segundo de los emires árabes de España, en el año sexto después de la conquista, que fue el 98 de la Hégira [716-717]. Sublevó a los cristianos contra el lugarteniente de Al-Hurr, le ahuyentaron "y se hicieron dueños del país, en el que permanecieron reinando, ascendiendo a veintidós el número de los reyes suyos que hubo hasta la muerte de Abd al-Rahman III.

Dice Isa ben Ahmad al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres.

Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada por las abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo: "Treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?" En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fávila. El reinado de Pelayo duró diecinueve años, y el de su hijo dos. Después de ambos reinó Alfonoso, hijo de Pedro, abuelo de los Banu Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes habían tomado."

Nath al-tib, (Historia de Al-Ándalus) por  al-Maqqari.

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de Nath al-Tib, una Historia de Al-Andalus escrita por al-Maqqari hacia el siglo XVII. Se trata de un texto de naturaleza historiográfica al ser fruto de la investigación histórica, no obstante el fragmento, es una noticia recopilada por el autor, seguramente de al-Razi o de la conocida como "Crónica del Moro Rasis" escrita en el siglo X que tendrá un valor hitorico-literario, ya que no es fruto de la investigación y posee rigor científico. Se trata por tanto de una fuente secundaria, con una intención didáctica o divulgativa, de carácter público con destino a un lector culto.

ANÁLISIS: La idea principal que se esgrime en el texto es la de la Batalla de Covadonga en el año 722, que supone la primera derrota del imperio Omeya en Occidente. Además se exponen otras ideas que relacionamos a continuación:

En el primer párrafo, se relata como Pelayo escapó de las manos de Al-Hurr estando preso en Córdoba, huyendo hacia Galicia y sublevando a sus gentes contra el gobierno del emirato, dice textualmente "ascendiendo a 22 el número de reyes que le sucedieron hasta la muerte de Abd al-Rahman III", de lo que se desprende la idea de que al-Razí consideró como un éxito la sublevación de Pelayo contra los musulmanes.

En el segundo párrafo, se expresa la idea de que la batalla de Covadonga constituye el hecho inicial de la reconquista cristiana según la cita "Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder". También califica a Pelayo como "rey" dando a entender que ya se había constituido una nueva entidad política.

En el último párrafo, se pone de manifiesto el desprecio que los musulmanes tuvieron por la resistencia de Pelayo, a la calificaron de "treinta asnos salvajes". Y de cómo "consiguieron mantener su reino hasta el día de hoy (siglo XVII), y arrebatar lo que los musulmanes habían quitado a los cristianos". Donde se vuelve a afirmar el error de no acabar con la resistencia astur que tras ocho siglos llevaría al final de la provincia de Al-Ándalus.

COMENTARIO: En general, suele considerarse la batalla de Covadonga en el 722 como el inicio de la Reconquista. Podemos decir, que esta batalla es la primera derrota musulmana en Occidente, más tarde seguida por la derrota de Poitiers en el 732 de manos del rey de los francos Carlos Martel.

El inicio de la resistencia, parte de la negación de Pelayo y sus gentes de pagar los impuestos de los dimnies, chizyá y jarach, lo que motivó que se pertrecharan las tropas al mando de Alcaman para hacer sucumbir a los insumisos. Es posible, que Pelayo, aprovechara su conocimiento del terreno planeando la batalla en un lugar con difícil acceso y que dificultara los movimientos, haciendo que el número de combatientes no supusiera una ventaja.

Tras la derrota, parece que el gobernador de Al-Ándalus, no viendo una amenaza en los astures, desistiera en la conquista del territorio. Lo que dio pie a la formación de una entidad política, que fue consolidándose poco a poco, llegando, en épocas posteriores a erigirse en herederos del estado visigodo, en lo que se ha venido en llamar "neogoticismo asturleonés" por Sánchez Albornoz. En los reinados de Alfonso II (791-842) y Alfonso III (866-910) comienza la restauración del orden gótico, en la constitución política y eclesiástica y la idea de una monarquía continuadora de la visigoda. 


Esta idea de la restauración visigoda, más el nuevo culto de Santigo, así como la expansión territorial durante el reinado de Alfonso III, alentarán a la idea de la reconquista de Hispania, a menudo con tintes de cruzada.

Poco a poco irán surgiendo otros focos de resistencia, principalmente en la zona pirenaica, que como Asturias, aprovecha la inaccesibilidad y la orografía como forma de defensa. Uno de esos territorios serán los ducados de Aragón, Sobrarbe y Zaragoza en torno al año 800, bajo el control de los carolingios. Así como Pamplona, bajo la protección de los Banu Qasi de Zaragoza, o la Marca Hispánica que con el tiempo serán los Condados Catalanes. Que también contribuirán a la reconquista del territorio peninsular.

CONCLUSIONES: La carencia de fuentes en la época medieval, convierte a cualquier texto de esta época en una fuente de indudable valor. Para ser crítico con la fiabilidad del texto, es importante conocer la función de sus autores, que podrían ser partícipes de un interés. En el caso de este texto, podemos decir que se ajusta al acontecimiento histórico, y parece gozar de cierta objetividad derivada del paso de los años. El texto desprecia la resistencia cristiana, refiriéndose a ésta como "treinta asnos salvajes", aunque confirma por otro lado, la consolidación del reino, así como su prolongación en el tiempo que permitió recuperar los territorios arrebatados por los musulmanes. 

La batalla de Covadonga. Comentario de Texto

2/20/2017 12:35:00 p. m. 0
batalla de covadonga

"Pelayo estaba con sus compañero en el monte Aseuva, y el ejército de Alqama llegó hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de la cueva.

El predicho obispo (obispo visigodo Oppas, aliado con los árabes) subió a un montículo situado ante la cueva dominica y habló así a Pelayo: "Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?".

El cual, desde una ventana, dijo en respuesta: "Aquí estoy".

Al cual el obispo: "Juzgo, hermano e hijo, que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros países por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos, no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas, ¿podrás defenderte en la cima de este monte? Lo que me parece difícil. Escucha ciertamente mi consejo y haz volver tu ánimo de esta decisión, para que goces de muchos bienes y disfrutes de la amistad de los caldeos".

[...] Pelayo dijo: "Cristo es nuestra esperanza; que por este pequeño montículo que ves sea España salvada y reparado el ejército de los godos. Confío en que se cumplirá en nosotros la promesa del Señor [...]"

El obispo, vuelto entonces al ejército, dijo: "Acercaos y pelead. Ya habéis oído cómo me ha respondido; a lo que adivino de su intención no tendréis paz con él, sino por la venganza de la espada".

Por su parte ahora ya el predicho Alcaman mandó comenzar el combate, y los soldados tomaron las armas. Se levantaron furibundos, se prepararon las hondas, brillaron las espadas, se encresparon las lanzas e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificiencias del Señor: las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de la Santa Virgen María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que las disparaban y mataban a los caldeos. Y como Dios no necesita las lanzas, sino que da la palma de la victoria a quien quiere, los cristianos salieron de la cueva para luchar contra los caldeos; emprendieron éstos la fuga, se dividieron en dos sus destacamentos, y allí mismo fue al punto muerto Alcaman y apresado el obispo Oppas. En el mismo lugar murieron ciento veinticinco mil caldeos.

Los sesenta y tres mil restanes subieron a la cumbre del monte Auseva y por el lugar llamado Amuesa descendieron a la Liébana. Pero ni éstos escaparon a la venganza del Señor; cuando atravesaban la cima del monte que está a orillas del río llamado Deva, junto al predio de Cosgaya, se cumplió el juicio del Señor: el monte, desgajándose de sus cimientos, arrojó al río de los sesenta y tres mil caldeos y los aplastó a todos.

Crónica de Alfonso III (versión rotense).

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de la Crónica de Alfonso III, rey de León., donde se relata la Batalla de Covadonga. Se trata de un texto de naturaleza histórico-literaria, descartando que se trate de un texto hisoriográfico debido a que no se puede considerar que sean fruto de la investigación y por su falta de rigor científico. Se trataría de una fuente secundaria, seguramente recopilada casi un siglo después, seguramente en torno al año 880 por un monje al servicio de la monarquía leonesa. Su carácter es público, dirigida a un lector culto, su finalidad es propagandística tratando de exaltar la fe cristiana.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la Batalla de Covadonga. Además aparecen otras ideas secundarias como las siguientes:

En los primeros párrafos, se relata como, llegadas las tropas musulmanas a los parajes de Cangas de Onís, hay un intento del obispo Oppas, que participaba de la causa musulmana, de comprar a Pelayo para su causa. 

Pelayo, responde negándose al ofrecimiento de Oppas, argumentando que confía en su causa y que Dios le ayudará a pesar de iniquidades y pecados de los godos. Ante tal respuesta, el obispo Oppas, llama a las tropas musulmanas al ataque.

En los párrafos siguientes se esgrime la victoria de Pelayo, que con ayuda de Dios y de la Virgen de Covadonga logra derrotar a 125.000 hombres musulmanes. Saliendo a la fuga 63.000 que también murieron debido a un desprendimiento de tierras provocado por la gracia divina. En el combate murío el general de las tropas musulmanas Alcaman, y fue apresado el obispo Oppas.

COMENTARIO DE TEXTO: En general, suele considerarse la batalla de Covadonga en el 722 como el inicio de la Reconquista. Podemos decir, que esta batalla es la primera derrota musulmana en Occidente, más tarde seguida por la derrota de Poitiers en el 732 de manos del rey de los francos Carlos Martel. 

El inicio de la resistencia, parte de la negación de Pelayo y sus gentes de pagar los impuestos de los dimnies, chizyá y jarach, lo que motivó que se pertrecharan las tropas al mando de Alcaman para hacer sucumbir a los insumisos. Es posible, que Pelayo, aprovechara su conocimiento del terreno planeando la batalla en un lugar con difícil acceso y que dificultara los movimientos, haciendo que el número de combatientes no supusiera una ventaja.

Tras la derrota, parece que el gobernador de Al-Ándalus, no viendo una amenaza en los astures, desistiera en la conquista del territorio. Lo que dio pie a la formación de una entidad política, que fue consolidándose poco a poco, llegando, en épocas posteriores a erigirse en herederos del estado visigodo, en lo que se ha venido en llamar "neogoticismo asturleonés" por Sánchez Albornoz. En los reinados de Alfonso II (791-842) y Alfonso III (866-910) comienza la restauración del orden gótico, en la constitución política y eclesiástica y la idea de una monarquía continuadora de la visigoda. 

Esta idea de la restauración visigoda, más el nuevo culto de Santigo, así como la expansión territorial durante el reinado de Alfonso III, alentarán a la idea de la reconquista de Hispania, a menudo con tintes de cruzada.

Poco a poco irán surgiendo otros focos de resistencia, principalmente en la zona pirenaica, que como Asturias, aprovecha la inaccesibilidad y la orografía como forma de defensa. Uno de esos territorios serán los ducados de Aragón, Sobrarbe y Zaragoza en torno al año 800, bajo el control de los carolingios. Así como Pamplona, bajo la protección de los Banu Qasi de Zaragoza, o la Marca Hispánica que con el tiempo serán los Condados Catalanes. Que también contribuirán a la reconquista del territorio peninsular.

CONCLUSIONES: En cuanto al texto, debemos decir que su aportación histórica hay que considerarla dentro del contexto medieval, con una fuerte influencia bíbilica, como observamos en algunos de los términos empleados como "caldeos" o "ismaelitas" refiriéndose a los musulmanes, en el sentido de infieles. O la comparación que podemos ver con el pasaje de Moíses, así como la intecesión divina. La fiabilidad del texto, está claramente relacionada con la función del autor, que en este caso, es claramente una parte interesada, si bien, parece cierto el acontecimiento histórico que se narra, ya que hay noticias de la batalla de Covadonga en crónicas musulmanas, parece exagerado el número de combatientes, 185.000, donde seguramente sería un número mucho menor, así como la intercesión divina, que supone una relación no inmanente y secular de la Historia, obviando uno de los axiomas incuestionables de la investigación histórica.


Acta de conversión de un cristiano al islam. Comentario de texto resuelto.

2/14/2017 10:28:00 a. m. 0


"El converso Fulan ibn Fulan, estando con salud y jurídicamente capaz en pleno dominio de su inteligencia y razón, invoca la declaración de los testigos de este acta sobre [el hecho de] que abandona la religión cristiana, que rechaza, y entra en la religión del islam, que prefiere [a la anterior].

Atestigua que no hay más Dios que Allah, el único, el que no tiene copartícipes; que Muhammad es su siervo, su enviado y el sello de sus apóstoles; que el Mesías Jesús, hijo de María -que Dios bendiga y salve- es su enviado, su verbo y su aliento que mandó a María.

Se ha purificado para [recibir] el islam y ha rezado. Reconoce las normas del islam: la ablución, oración, limosna legal, ayuno del mes del Ramadán, la peregrinación a la Casa [santa] -para todo el que pueda-, conociendo sus límites y momentos. Se ha convertido de buen grado, tranquilamente, sin temor a nada, ni por aversión [de algo], ni esperar recompensa alguna, en presencia de Fulano.

[Los testigos] que le reconocen y se lo han oído, dan fe del testimonio del converso Fulan ibn Fulan, aducible en contra suya, sobre cuanto ha sido mencionado en este escrito, después de que ha reconocido haberlo comprendido en su totalidad y haberse obligado a cuanto contiene. El [converso] se halla en el estado supra descrito y este [acta] se establece con fecha [...]."

Formulario notarial de Ibn al-Attar, siglo X.

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un documento de naturaleza jurídica, se trata de un acta notarial redactada por Ibn al-Attar, Del autor sabemos que fue un sabio jurista y muy conocido notario en el época del Califato de Córdoba, de este modo sabemos que este documento fue redactado durante el siglo X. La intención del autor, es dar fe de la conversión de Fulan ibn Fulan al Islam, el documento tendría un carácter público y estaría destinado a los ciudadanos de Córdoba.

ANÁLISIS: La idea principal del texto, es dar fe de la conversión al Islam de Fulan ibn Fulan. Tratándose de un documento de tipo jurídico, cumple con algunas de las formalidades de los documentos contractuales de tipo privado, y que formarían parte de las ideas secundarias de este texto, que esgrimiremos a continuación.

En el primer párrafo, se indica que Fulan ibn Fulan, actúa en plenitud de sus facultades, rechazando su antigua religión (el cristianismo) y aceptando el Islam como su nueva religión.

En el segundo párrafo, hace acto de uno de los pilares fundamentales del Islam, como es la profesión de fe. Reconociendo a Allah como el único dios, y a Mahoma como su profeta. Además se incide en que Allah no tiene copartícipes, es decir, renuncia a la creencia en el misterio trinitario, y reconoce a Jesús como un profeta, tal y como aparece en el Corán, y no como hijo de Dios.

En el tercer párrafo, Fulan ibn Fulan afirma conocer las obligaciones del Islam, como por ejemplo la ablución, que se trata de una purificación antes del rezo, realizada bien con agua o bien con arena, la oración, que consiste en orar cinco veces al día en dirección a La Meca, y los viernes en la mezquita aljama de su ciudad. La limosna, que es una especie de tributo para la comunidad de los creyentes, el ayuno en el mes de Ramadán, que prohibe comer y mantener relaciones sexuales desde el alba hasta el ocaso, y la peregrinación, siempre que se pueda, a La Meca o ciudad santa. Además admite haberse convertido libremente, sin coacciones y sin espera de recompensas.

Por último, los testigos dan fe de la conversión, advirtiendo que el documento notarial podrá utilizarse en contra suya, después de reconocer y obligarse a cumplir el contenido del mismo.

COMENTARIO: Desde el comienzo de la conquista musulmana de la península Ibérica, se llevó a cabo la implantación del Islam, que en gran medida se debió a la conversión de la población autóctona, desde la nobleza hispanogoda, a la mayoría de la población campesina.

Por su origen étnico podemos diferenciar a los árabes, que desde el principio de la conquista ostentaron los principales cargos públicos y ocuparon las mejores tierras. Formaron la jassa, una especie de aristocracia, en la que también participaron algunas familias de origen visigodo como los Banu Qasi de Zaragoza. Fueron los principales beneficiarios de los tributos fiscales y de los botines de guerra. Los bereberes formaban un grupo diferenciado por su origen étnico, provenientes del norte de África, se dedicaron fundamentalmente al pastoreo y al cultivo de tierras y tuvieron en su mayoría una condición humilde.

Por debajo de la jassa, estaba la famnia, integrada por una pequeña burguesía, campesinos ricos y plebe urbana, formada por todos los grupos étnicos.

Por grupos religiosos podemos distinguir a los dimnies, o protegidos, ya que el Corán daba un trato especial a las religiones reveladas como el cristianismo y el judaísmo. Así, los mozárabes (cristianos) y los judíos, gozaban de una situación estable, ya que la dhimnma o protección les garantizaba el derecho a la vida, a la propiedad privada y la libertad de culto. La diferencia con los otros grupos estribaba en una mayor carga fiscal, ya que estaban obligados al pago de impuesto de capitación chizya y un impuesto sobre la propiedad jarach, además estaban sometidos al pago del diezmo a la Iglesia.

Otro grupo lo conformaron los muladíes o conversos, que conformaron la mayoría de la población de la península Ibérica, no conocemos muy bien porqué se produjo una rápida conversión de la población hispanogoda al Islam, pero parece que junto a la atracción que pudieran sentir hacia la nueva religión, existieron otros motivos relacionados con el ascenso social, así como la evasión fiscal, ya que aunque estuvieran sometido al pago de limosna, tributo para todos los musulmanes, se evitaba el pago del jarach, chizya y el diezmo, con una clara ventaja fiscal. Con todo los muladíes siempre estuvieron subordinados a la aristocracia árabe.

CONCLUSIONES: Sobre el texto, debido a su carácter jurídico podemos decir que es objetivo y su autor, en su actuación como notario, da fe de la conversión de Fulan ibn Fulan. El interés histórico de este documento es fundamental para conocer los términos en los que se producía la conversión de la población hispanogoda al Islam. La sencillez del procedimiento de conversión, explicaría la rápida conversión de la población indígena, además de los motivos religiosos, sociales y económicos argumentados anteriormente.


La batalla de Zalaca o Sagrajas. Comentario de Texto Resuelto

2/10/2017 10:40:00 a. m. 0
batalla de zalaca o sagrajas
Batalla de Sagrajas o de Zalaca. Miniatura del Beato de Burgo de Osma (siglo XI)
"Los ejércitos musulmanes llegaron a Badajoz y se instalaron en sus alrededores. El señor de Badajoz, al-Mutawakkil, vino a su encuentro con víveres [...]. Por un lado, los obispos y frailes salieron con sus cruces en alto [...], por otro, Yusuf [el emir almorávide] y al-Mutamid [rey de Sevilla] exhortaron a los suyos, y los alfaquíes y las gentes religiosas sermoneaban a la gente y les animaban a ser firmes [...]. Cuando llegó el jueves, se le ocurrió a Alfonso [VI] utilizar un ardid, y envió a decirle a al-Mutamid: "Mañana viernes es vuestra fiesta, y el domingo es la nuestra. Tenga lugar la batalla entre ambas, el sábado". Al-Mutamid observó: "Se trata de una estratagema de Alfonso". [El viernes] las tropas de Alfonso se echaron sobre al-Mutamid [...], que empezó a flaquear [...]. El primero de los generales almorávides que llegó junto a él, Daud, gran héroe, dio nuevo ánimo a al-Mutamid [...]. Enseguida llegó el emir almorávide, Yusuf ibn Tasufin, y ambos cargaron juntos, en un ataque que decidió la victoria."

Al-Himyari. Kitab ar Rawd al mitar. Compendio de noticias sobre Al-Ándalus (siglo XV).

CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento de la obra Kitab ar Rawd al mitar, un compendio de noticias sobre Al-Ándalus recopilado por Al-Himyari en el siglo XV. Se trata de un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica, lo podemos clasificar como fuente secundaria, puesto que su datación es muy posterior a la fecha del acontecimiento que narra, y su temática es bélica. Su finalidad es didáctica o divulgativa. Y está dirigido a un público culto.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto son los prolegómenos de la Batalla de Zalaca o Sagrajas (1086). También encontramos ideas secundarias entre las que encontramos las siguientes:

La pedida de ayuda de las taifas musulmanas al imperio almorávide del norte de África. Tras la conquista de Toledo por Alfonso VI rey de Castilla y León en 1085, algunas taifas, como la de Zaragoza y la de Sevilla, de la cual era rey al-Mutamid piden ayuda a los almorávides. Estos desembarcan en la península Ibérica bajo el liderazgo de Yusuf ibn Tasufin, en el texto identificado como emir de los almorávides.

Otras de las ideas secundarias es la estratagema urdida por Alfonso VI, quien tras un encuentro de emisarios, propone como día de la batalla un sábado, por encontrarse entre la festividad religiosa musulmana (viernes) y la festividad religiosa cristiana (domingo). A pesar del acuerdo Alfonso VI lanza una ofensiva el viernes, tratando de aprovechar el factor sorpresa.

También podemos destacar otra idea como es el cariz de guerra santa o cruzada por parte de ambos bandos, que se refleja en el texto por la manifestación con cruces en alto por parte del bando cristiano, así como la participación de alfaquíes (estudiosos de la ley islámica) y otras gentes religiosas, animando a la participación en la guerra. 

Por último, se refleja la derrota de Alfonso VI frente a las tropas de Yusuf ibn Tasufin.

COMENTARIO: Tras la muerte del califa Hisham II (1013), comienza una guerra civil o fitna en el califato de Córdoba, el motivo era la existencia de varios bandos que pretendían el acceso al trono. En el 1031, el poder califal es eliminado y el territorio de al-Andalus dividido en un veintena de reinos de Taifas. El poder político y militar se desmembró, dividiéndose el territorio en lo que habían sido las antiguas provincias o koras del califato.

Las distintas taifas, lejos de mostrar unidad frente a la amenaza cristiana del norte, comenzaron una serie de luchas internas, intentando la conquista entre unas y otras. Estas luchas intestinas fueron aprovechadas por los reinos cristianos, que a cambio de apoyo o la renuncia a la guerra, exigían el pago de ingentes cantidades de dinero, lo que llamamos como parias. El pago de parias, terminó por debilitar aún más las taifas musulmanas, al tiempo que fortalecía a los reinos cristianos del norte. 

La conquista de Toledo, una de las taifas y ciudades más importantes de al-Andalus en 1085 por Alfonso VI, marcó un punto de inflexión, que hizo ver la gran debilidad que tenían las taifas frente a los reinos cristianos. Ante esta situación el rey de Sevilla, al-Mutamid, y el Mérida y el de Zaragoza entre otras taifas, acudieron en busca de ayuda, del imperio almorávide, un poder político emergente en el norte de África.

Yusuf ibn Tasufin, desembarcó en la península y se enfrentó a Alfonso VI derrotándolo en la batalla de Zalaca o Sagrajas (1086), a partir de este momento, los almorávides comienzan una campaña de conquista del territorio andalusí, terminando por unificar  políticamente la región de al-Ándalus.

El poder almorávide apenas se sostuvo unos 65 años, presionado por los reinos cristianos del norte, así como el nuevo poder almohade, cada vez más fuerte en el norte de África, terminó por sucumbir, dando lugar a una nueva desmembración de la unidad política andalusí, en lo que conocemos segundos reinos de taifas en 1145. Poco después, el desembarco de los almohades, volvería a unificar el estado andalusí hasta la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.

CONCLUSIONES: Podemos subrayar la autenticidad del texto, en el sentido en el que describe los hechos acontecidos con cierta exactitud. También de su objetividad, ya que no se aprecia ninguna otra intención diferente a la mera información de los hechos. Su interés radica en permitirnos conocer los acontecimientos que dieron lugar a la instauración del estado unificado almorávide en la península Ibérica y el final del primer periodo de reinos de taifas.