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Edicto de Milán. Comentario de Texto

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el edicto de milán
El sueño de Constantino. Piero della Francesca (h. 1455) Iglesia San Francisco de Arezzo.
"Habiéndonos reunido felizmente en Milán tanto yo, Constantino Augusto, como yo Licinio Augusto, y habiendo tratado sobre todo lo relativo al bienestar y a la seguridad públicos, juzgamos oportuno regular, en primer lugar, entre los demás asuntos que, según nosotros, beneficiarán a la mayoría, lo relativo a la reverencia debida a la divinidad: a saber, conceder a los cristianos y a todos los demás la facultad de practicar libremente la religión que cada uno desee, con la finalidad de que todo lo que hay de divino en la sede celestial se muestre favorable y propicio tanto a nosotros como a todos los que están bajo nuestra autoridad. Así pues, con criterio sano y recto, hemos creído oportuno tomar la decisión de no rehusar a nadie en absoluto este derecho, bien haya orientado su espíritu a la religión de los cristianos, bien a cualquier otra religión que cada uno crea la más apropiada para sí [...]. Además, hemos dictado en relación con los cristianos la siguiente disposición: los locales en que antes acostumbraban a reunirse [...], si alguien los hubiere adquirido bien comprándolos al Fisco, bien a cualquier otra persona privada, les deben ser restituidos a los cristianos sin reclamar pago o indemnización alguna y dejando de lado cualquier subterfugio o pretexto [...]. Por otra parte, puesto que es sabido que los mismos cristianos poseían no solo los locales en que solían reunirse, sino también otras propiedades que pertenecían a su comunidad en cuanto persona jurídica, es decir, a las iglesias, y no a personas físicas, también estas, sin excepción, quedan incluidas en la disposición anterior [...]."

Edicto de Milán, 313.




CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un fragmento del Edicto de Milán, también conocido como La Tolerancia del Cristianismo. Se trata de un texto de carácter jurídico, redactado en el 313, sus autores son los Emperadores Constantino en Occidente y Licino en Oriente. . Se trata de una fuente primaria y su finalidad es la de regular el culto religioso, es público y dirigido a todos los ciudadanos del Imperio Romano.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto es la de permitir la tolerancia al culto cristiano. A continuación trataremos de explicar algunos aspectos del texto así como desarrollar sus ideas secundarias.

Al comienzo del texto, aparecen los nombres de Constantino y Licino, que se identifican como autores del mismo. Se trata de los dos emperadores romanos que gobernaban el Imperio Romano, para entender su causa hay que remontarse al año 285 d. C. donde el emperador Diocleciano, crea un sistema colegiado de gobierno llamado tetrarquía, donde existían dos emperadores o augustos, que eran ayudados por dos césares. Esto llevó a una división territorial del Imperio, en Oriente y Occidente, con el fin de facilitar su defensa de los pueblos bárbaros en Occidente y del Imperio Persa en Oriente. Por tanto, Constantino, emperador de Occidente y Licino, emperador de Oriente son los autores de este edicto de carácter jurídico.

En las líneas siguientes, se exponen los motivos de la medida, entre los que se encuentran el bienestar y la seguridad pública, se termina declarando la libertad de culto, haciendo una mención especial a la religión cristiana.

Por último, se dictan unas medidas que afectan especialmente a los cristianos, como son la restitución de sus locales de culto así como todos aquellos bienes que formaran parte de estos, ya hayan sido adquiridos por las autoridades o por persona privadas.




COMENTARIO:  Desde la aparición del cristianismo, siempre fue fruto de la persecución por parte del Imperio, las razones eran que no participaban del culto imperio, no participaban en los actos púbicos, y se veía como una sociedad secreta, de la que a menudo se sospechaba y se recelaba, viéndose como un poder paralelo al Imperio. Ante esta situación, sólo quedaba o tolerarlo o erradicarlo. El Imperio optó por la erradicación del cristianismo en numerosas ocasiones iniciando las conocidas como "persecuciones a los cristianos", siendo la más cruel la llevada a cabo por Diocleciano y Galerio en el 303 d. C. conocida como "la gran persecución". Esta medida contemplaba la demolición de templos cristianos, la quema de biblias, privar a los cristianos de cargos públicos e incluso derechos civiles o hacer sacrificios a los dioses del panteón romano so pena de muerte. La intención era restaurar la unidad Imperial en materia religiosa y social y que la población siguiera venerando a los emperadores romanos, a menudo vinculados a dioses del panteón romano como Júpiter o Marte.

La "gran persecución" no consiguió erradicar el cristianismo, ni tampoco conseguir una unidad Imperial, ya que la realidad era muy diferente, a comienzos del siglo IV a. C. el culto al panteón romano competía, con una variedad de cultos locales, como el de Mitra o Cibeles en Asia Menor, el de Isis en Egipto, a los que debemos sumar la tradición judía y el cristianismo.

Ante esta situación religiosa y la incapacidad para erradicar el cristianismo, los Emperadores no tienen otra opción que tolerarlo. El antecedente del Edicto de Milán, debemos verlo en el Edicto de Tolerancia de Nicomedia promulgado por el Emperador Galerio en el 311, con el que se concedía la indulgencia y se reconocía la existencia legal y libertad para los cristianos.

Existe una leyenda acerca de Constantino, donde estando durmiendo la noche antes de la batalla tuvo un sueño, donde se le apareció la cruz cristiana y el Espíritu Santo le dijo "in hoc signo vince" (con este signo vencerás), y al día siguiente venció en la batalle de Puente Milvio, en 312 d. C. Sería a partir de este momento cuando Constantino se convierte al cristianismo. Un año después, ya como emperador, promulgaría el Edicto de Milán.

CONCLUSIONES: Con el Edicto de Milán en 313 comienza la tolerancia del cristianismo en el Imperio. Las consecuencias inmediatas fue la expansión  de esta religión dentro del Imperio, al tiempo que la Iglesia comenzaba a adquirir más y más poder. La culminación llegó en el año 380 d. C. cuando el emperador Teodosio, con el fin de acabar con la heterodoxia arriana, promulgó un edicto en el que declaraba como religión oficial del Imperio al cristianismo niceno, es decir, lo que hoy conocemos como Iglesia Católica. Además del latín, el derecho o el arte, uno de los legados más importantes del Imperio Romano fue la religión, por lo que Europa seguirá siendo fundamental cristiana durante la Edad Media.

* Para algunos autores, no existió un edicto promulgado en Milán en el 313. Lo que conocemos al respecto se deriva de una carta remitida por el emperador Licinio a sus gobernadores provinciales.

La llegada de los bárbaros a Hispania. Comentario de Texto.

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"Mientras tanto, los pobres, las viudas y los huérfanos, despojados y oprimidos, habían llegado al extremo de desesperación que muchos, que pertenecían a familias conocidas y habían recibido una buena educación, se veían obligados a buscar refugio entre los enemigos del pueblo romano para no ser víctimas de injustas persecuciones. Iban a los bárbaros en busca de la humanidad romana, puesto que no podían soportar entre los romanos la inhumanidad bárbara. Aunque resultaban extraños por sus costumbres e idioma a los bárbaros, entre quienes se refugiaban, y aunque les chocaba su bajo nivel de vida, a pesar de todo, les resultaba más fácil acostumbrarse a las costumbres bárbaras que soportar la injusta crueldad de los romanos. Se ponían al servicio de los godos o de los bagaudas y no se arrepentían, pues preferían vivir libremente con el nombre de esclavos antes que ser esclavos manteniendo sólo el nombre de libres."

Salviano, Sobre el gobierno de Dios.



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, ya que tiene su origen en la investigación histórica. Se trata de un fragmento de la obra Sobre el gobierno de Dios, cuyo autor fue Salviano, en torno al 450 d. C., se trata pues, de una fuente primaria por ser contemporáneo a los hechos descritos. Tiene una finalidad didáctica y divulgativa y su carácter es público destinada a un lector erudito.

ANÁLISIS: La idea principal del texto sería la llegada de los bárbaros a Hispania. En resumen, Salviano explica, como las clases más humildes del Imperio Romano, prefieren buscar refugio en los pueblos bárbaros, ante la opresión del gobierno romano, a pesar de tener que someterse a la esclavitud y tener que aceptar usos, lengua y costumbre menos civilizados.




COMENTARIO: Salviano, en su obra Sobre el gobierno de Dios, trata de explicar una explicación a la situación de crisis y decadencia en el Imperio Romano. La obra, dirigida a un público cristiano busca la explicación en argumentos religiosos.

En este sentido, Salviano, ve en la sociedad romana de su tiempo (s. V d. C.), una sociedad corrupta y de una gran decadencia moral. Salviano ve una sociedad divida entre ricos y pobres, es precisamente esta clase rica y poderosa, la condenada por Salviano, a la que califica como viciosa y sin virtud, que viven en el pecado, practican la gula y la lujuria, calificando a ciudades como Carthago o Aquitania de lupanares, la soberbia asistiendo a espectáculos obscenos en circos y en teatros o condenando a los pobres a la condición de siervos y también la avaricia, buscando siempre un mayor enriquecimiento a costa de los bienes y tierras de los campesinos humildes, es lo que Salviano llama la rapacidad de los ricos, con graves consecuencias económicas y sociales.

Además, los ciudadanos no encontraban protección en las leyes y en el estado, también corrompidos, donde acusa a no sólo a los altos cargos administrativos, sino también a los más bajos, de confiscar bienes y de una recaudación injustificada de impuestos, tachándolos de tiranos. Y dejando a los más desfavorecidos sin el amparo de las instituciones.

También acusa a las clases bajas de corruptas, a los que ve como ladrones y mentirosos y de baja condición moral, no obstante los exculpa, debido a que a veces roban para comer, y cometen actos impíos, pero al mismo tiempo están sometidos a la tortura y la flagelación.

Los bárbaros, entre los que se incluyen numerosos pueblos como suevos, alanos, vándalos, visigodos, burgundios, ostrogodos, alamanes o sajones, a pesar de su heterodoxia religiosa, ya que muchos abrazaron la herejía del arrianismo, y sus costumbres poco civilizadas, aparecen a sus ojos como hombres de virtud, destacando la castidad de los vándalos, la piedad de los godos, y en general la honestidad de todas las tribus bárbaras. Salviano, ve en los pueblos bárbaros un instrumento de Dios que tiene como finalidad acabar con la decadencia moral del Imperio Romano.

También habla de los bagaudas, que son unas tropas guerreras, que se rebelaron contra el Imperio Romano en varias ocasiones, y que estaban formadas por esclavos huidos, proscritos, campesinos sin tierra, que huyen de la opresión de instituciones como el colonato o el patrocinio, en definitiva de la servidumbre.

No es de extrañar, que Salviano, encuentre lógico que muchos de aquellos pertenecientes a clases humildes y algunos no tanto, prefieran huir a refugiarse a la "humanidad romana de los bárbaros", antes que seguir a la merced de la "inhumanidad bárbara de los romanos". O que se prefiera la libertad de la esclavitud dentro de los bárbaros, a la libertad esclava de la servidumbre.

A estas causas económicas y sociales, y la presión de los pueblos bárbaros a los que alude Salviano, habría que añadir el fin de la expansión territorial, la excesiva burocratización del Imperio o los problemas que el ejército. Para entender el fin del Imperio Romano y el comienzo de la Edad Media con unas características, sociales, religiosas, económicas y políticas que tienen su origen, precisamente en el bajo Imperio Romano.

La transición al colonato. Comentario de Texto

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la transición al colonato. comentario de texto salviano
El curso del Imperio: Destrucción. Thomas Cole. 1836. Historical Society New York
"Agobiados por los impuestos, indigentes por la injusticia de las leyes [...], se entregan a los grandes para ser protegidos, se hacen dependientes de los ricos y pasan a estar bajo su poder arbitrario y su dominio [...]. Sin embargo, yo no juzgaría esto grave o indigno, más bien me felicitaría de esta grandeza de los poderosos a los que los pobres se entregan, si no fuera porque venden sus patrocinios, si fuera por sus sentimientos humanitarios y no por su avaricia por lo que defienden a los humildes. Parecen proteger a los pobres para despojarlos, pues todos los que parecen ser defendidos entregan casi todos sus bienes a sus defensores antes incluso de ser defendidos [...]. ¿No es inaceptable y horrible -no digo que los espíritus humanos no puedan soportarlo, sino que es difícil entenderlo- que los más pobres y miserables, despojados de sus débiles recursos y arrojados de sus escasos campos, estén, sin embargo, obligados después de haber perdido sus bienes, a pagar el impuesto de estos bienes que ya no tienen? Usurpadores duermen sobre sus bienes y los desgraciados pagan el tributo en vez de los tales usurpadores [...]. Éstos a los que la usurpación a arrancado sus bienes, la exigencia de los impuestos les arranca también la vida. Así que algunos, más alertados, cuando pierden sus escasos bienes, huyen ante los perceptores de impuestos y llegan a los dominios de los grandes y se hacen colonos de los ricos. Y con frecuencia, aquellos que huyen desesperadamente hacia cualquier refugio, por miedo a sus enemigos o porque han perdido la integridad de su estatuto de hombres libres, se unen a la categoría abyecta de los inquilini (colonos), obligados por la necesidad, de tal forma que, despojados tanto de sus tierras como de su condición [...], se ven privados de todo, hasta de la libertad".

Salviano, obispo de Marsella. Sobre el gobierno de Dios.




CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. Se trata de un fragmento de la obra Sobre el gobierno de Dios, cuyo autor es el obispo de Marsella, Salviano. Fue escrito hacia el 450 d. C., constaba de 8 tomos y en el que trata de dar una explicación a la crisis que sufría el Imperio Romano en el siglo V. Podemos considerarla una fuente primaria por ser contemporánea a los hechos descritos. Su intención es didáctica y divulgativa, de carácter pública y dirigida a un público erudito.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es documentar el nacimiento o la transición a la institución del colonato. El colonato es una institución propia del bajo Imperio Romano, se basaba en la acogida por parte de ricos y poderosos, de las clases más débiles y protegidas en sus fincas o villae (villas), bajo el nombre de inquilini o colonos.

Entre las ideas secundarias, Salviano, nos habla de las causas que dan lugar al nacimiento y crecimiento del colonato. Para el obispo de Marsella, la crisis económica y una situación inestable, donde el pillaje y el saqueo se han convertido en prácticas habituales, ha llevado a los pobres campesinos y pequeños propietarios a encomendarse a los grandes propietarios, con el fin de ser defendidos de una situación de indefensión. Los grandes propietarios, se ofrecen a protegerlos, pero no con la intención de ayudar, sino de lucrarse a su costa. Es por esto que les exigen como pago, sus bienes y tierras, no obstante, la obligación de pagar los tributos, seguirá recayendo sobre los antiguos propietarios. Así, estas clases humildes no sólo pierden su riqueza, sino que quedan sometidos a la autoridad de estos señores.

Otra la segunda idea que expone Salviano, es que muchos de estos pobres campesinos y pequeños propietarios, debido a la presión sufrida por los ricos, huyen buscando una salida, pero terminan ofreciéndose a otros señores, a cambio de aceptar la condición de inquilini o colonos. Lo cual supone, que además de haber perdido todo sus bienes, pierden su condición de hombres libres.



COMENTARIO: A partir del siglo III d. C. el Imperio Romano entra en una profunda crisis, que se agravará a lo largo del siglo V d. C., llegando su final en el 476 d. C. cuando el hérulo Odoacro destrone al último emperador romano Rómulo Augústulo.

Durante estos años, denominados como bajo Imperio Romano, se fragua una crisis económica, debido sobre todo al fin de la expansión romana, y al fin del sistema esclavista, a través de los diferentes edictos de latinidad. De forma paulatina, comienza a entrar en crisis el comercio, y con él las ciudades, llevando a una ruralización de la economía y la sociedad. Por otro lado, la presión de los pueblos bárbaros sobre los limes del imperio, y las continuas invasiones, llevan a una situación de inseguridad, el pillaje y el saqueo se convierten en actividades habituales, no sólo de las tribus bárbaras, sino de grupos de bandoleros.

Ante esta situación, aparecen dos nuevas instituciones, la villa o villae, que se trata de grandes explotaciones rurales, en manos de ricos y poderosos propietarios que huyen de la decadencia de las ciudades. En sus villas, crearán un régimen económico autárquico eminentemente rural y políticamente tendrán cierta independencia de las leyes del Imperio.

En cuanto a los pequeños propietarios y campesinos humildes, ante su situación de indefensión, acudirán a los ricos propietarios, que poseían pequeños ejércitos, en búsqueda de protección. A cambio de esta protección se verán obligados, no sólo, a entregar todos sus bienes y tierras a los señores de las villas, sino también a aceptar la condición de inquilini o colonos, lo que en la práctica supone perder su condición de hombres libres. La institución del colonato, es por tanto, el comienzo de la servidumbre, donde los señores adquieren derechos sobre sus siervos, como la remensa (pago por dejar un manso), intestía (derecho del señor a parte de la herencia), firma spoli (pago por derecho a la celebración de una boda), tercería (u obligación de administrar o reparar los bienes del señor), las banalidades (o pago de tasas o cánones) u otros más gravantes como el derecho de pernada o primus noctis.

CONCLUSIONES: La institución de la villa, como el colonato, serán la base del sistema político, económico y social de la Edad Media, que será la etapa posterior al Imperio Romano. Así el feudalismo, el señorío y la servidumbre tienen su origen en estas instituciones propias del bajo Imperio Romano. Los señoríos jurisdiccionales y la servidumbre sobrevivirán incluso a la Edad Moderna, encontrando su fin en las revoluciones liberales de los siglos XVIII y XIX, cabe citar que en Rusia perduró la servidumbre hasta el año 1861, abolida por el zar Alejandro II.

A las causas expuestas anteriormente sobre la crisis el Imperio Romano, cabe citar que Salviano, en la obra Sobre el Gobierno de Dios, expone que las causas de la crisis, en un discurso bajo la óptica cristiana, se debe a la providencia de Dios, que pretende castigar la decadencia moral de Roma, en contra, beneficia a los pueblos bárbaros, por tener altos valores morales, como la castidad de los vándalos o la piedad de los godos, a pesar de su heterodoxia religiosa, caracterizada por la profesión del arrianismo.

Las riquezas de la Bética por Estrabón. Comentario de Texto

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la bética por estrabón, comentario de texto

"De Turdetania se exporta trigo, mucho vino y aceite; éste, no sólo en cantidad, sino de calidad insuperable. Expórtase también cera, miel, pez, mucha cochinilla y minio mejor que el de la tierra sinóptica. Sus navíos los construyen allí mismo con madera del país. Tienen sal fósil y muchas corrientes de ríos salados, gracias a lo cual, tanto en estas costas como en las de más allá de la Columnas, abundan los talleres de salazón de pescado, que producen salmueras tan buenas como las pónticas. Antes se importaba de aquí cantidad de tejidos; hoy mismo sus lanas son más solicitadas que las de Koraxoí, y nada hay que las supere en belleza. Por un carnero reproductor se paga no menos de un tálaton. De gran calidad son también los tejidos ligeros que fabrican los saltiétai".

Estrabón, Geografía III.



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza geográfica. Se trata de un fragmento de libro III de la obra Geografía, escrita por Estrabón en torno al 29 a. C. Estrabón fue un geógrafo romano, que aprovechando los años de la Pax Romana, viajó por todo el Imperio desde Armenia hasta Hispania y el alto Nilo. Su obra geográfica no responde al sentido moderno de la Geografía como disciplina que aplicando el método científico que trata de explicar los fenómenos geográficos, sino que responde al concepto de logografía o descripción de los lugares visitados, sus gentes, su organización social, sus actividades económicas y su historia. La intención del texto sería la didáctica y divulgativa y su carácter es público dirigido a un sector culto.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es expresar las diferentes riquezas de la provincia Bética que pertenecía a la Hispania romana. La bética nace en el 27 a. C. tras las división provincial de Augusto y se considera provincia senatorial, es decir, depende del Senado Romano y será por gobernada por un procónsul. Hoy coincidiría más o menos con el territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Estrabón, sin embargo, se refiere a ella como la Turdetania, utilizando el nombre del pueblo íbero que habitaba esta región.

Entre las ideas secundarias se exponen las diferentes riquezas, algunas de ellas especialmente codiciadas por la capital del Imperio. A continuación realizaremos una relación de aquellas que se detallan en el texto. El texto, Estrabón comienza hablando de los productos agrícolas como el trigo, el vino y el aceite, obviamente, tratándose de una región mediterránea, esta triada de cultivos, debía ser una de las actividades agrícolas de mayor importancia y su producción sería abundante y de gran calidad. 

En segundo lugar habla de aquellos productos naturales como la miel y la cera, por lo que la apicultura debía ser también una actividad importante. Además  nombra el minio, que es un producto que se utiliza como pigmento obtenido de la oxidación del plomo, así como la cochinilla, que es un insecto del que se obtiene un pigmento muy preciado de un color conocido como carmín. Estos pigmentos se solían utilizar aplicados a la cerámica, a los tejidos y otros objetos decorativos.

Estrabón también nombra  las diferentes industrias de la región, tratándose de un región costera, parece lógico la existencia de astilleros y una actividad pesquera importante, que daría lugar a otras industrias secundarias como la de los salazones, que en la época del Imperio era importante debido a que permitía conservar los alimentos durante mucho tiempo. Estrabón destaca que los salazones son tan buenos como los realizados en la región del Ponto, donde sus producciones, realizadas a partir de las sales del Mar Negro, eran conocidas en todo el Imperio. En la Bética, son famosas aquellas que se encuentran más allá de las las Columnas de Hércules, es decir, más allá del estrecho, que coincidiría con la zona de las marismas del Guadalquivir, donde existiría una actividad salinera.

Otra industria destacada sería la textil, especialmente lanera, por lo que habría una actividad ganadera de ovicápridos importante. También habla de tejidos ligeros, que compara con los saltietai (pueblo del sur de Portugal), que seguramente se trataría de tejidos de lino.




COMENTARIO: La economía de Roma se basaba en la agricultura y el comercio, son precisamente estas actividades económicas las que conducen a la República Romana a transformarse en un Imperio. La conquista de nuevos territorios llevó aparejado el control de recursos naturales y humanos y una explotación sistemática del territorio en aras del crecimiento económico.

En este escenario, la península Ibérica, a la que los romanos llamaron Hispania, se convirtió en un territorio codiciado, ya que desde la Antigüedad tanto griegos y fenicios conocían sus riquezas. En el 216 a. C. con el comienzo de la II Guerra Púnica, Roma inicia la conquista del territorio, uno de los más valiosos del Mediterráneo.

Además de las riquezas de la Bética, que se exponen en este texto, los romanos explotaron todo el territorio, en cuanto a la actividad minera, destacan las minas de plomo, hierro y plata de Carthago, el mercurio de Almadén, la plata de Aznalcóllar en Sevilla, las minas de oro de las Médulas en el entorno del Bierzo, o el cobre en Río Tinto en Huelva. Para ello sometieron a la población indígena a condiciones de esclavitud.

En cuanto a los productos agrícolas, destacaron el trigo, la vid y el olivo, así tanto el vino y el aceite de Hispania se convirtieron en algunos de los productos más preciados de Hispania. A ello hay que sumar, otros productos como el esparto o los derivados de la apicultura como la miel y la cera.

Otras industrias importantes fueron la lanera así como la de salazones, lo que permitía conservar el pescado y otros productos durante mucho tiempo. Que se concentraron en la Bética, en Carthago y en Tarraco. Ello llevó aparejado, junto a la industria del vino y el aceite una actividad industrial auxiliar importante en la fabricación de ánforas, para poder practicar el comercio. 

De este modo, Hispania, se convirtió en uno de los territorios más preciados del Imperio, y de ahí que sufriese un profundo proceso de romanización, hasta el punto de aportar grandes emperadores romanos como es el caso de Trajano o Adriano.

Hoy se considera que la crisis del Imperio Romano comienza con una crisis económica, derivada del fin de la expansión, así, el fin de la conquista de nuevos territorios terminó acabando con la retroalimentación que se produce con el comercio de importación y exportación, así como la falta de mano de obra esclava, especialmente a partir del Edicto de Vespasiano, que concedía el derecho de ciudadanía romana a Hispania, y que posteriormente se fue extendiendo al resto de provincias romanas, acabando con la esclavitud.

A la crisis económica, habrá que sumar la crisis política derivada de las invasiones bárbaras para llegar al fin del Imperio Romano.

La guerra de Augusto contra cántabros y astures. Comentario de Texto Resuelto

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Ara Pacis (13-9 a. C.) Monumento conmemorativo de la Pax Romana
"En Occidente, casi toda Hispania estaba pacificada, a excepción e la parte que toca las últimas estribaciones de los Pirineos y que baña el océano Citerior. En esta región vivían pueblos valerosísimos, los cántabros y los astures, que no estaban sometidos al Imperio. Fueron los cántabros los primeros que demostraron un ánimo de rebelión más resuelto, duro y pertinaz. No se contentaron con defender su libertad, sino que intentaron subyugar a sus vecinos los vaceos, túrmogos y autrigones a quienes fatigaban con frecuentes incursiones. Teniendo noticias de que su levantamiento iba a mayores, César no envió una expedición, sino que se encargó el mismo de ella. Se presentó en persona en Segisama e instaló allí su campamento. Luego dividió al ejército en tres partes e hizo rodear toda Cantabria, encerrando a este pueblo feroz en una especie de red, como se hace con las fieras [...]. Los astures por ese tiempo descendieron de sus nevadas montañas con un gran ejército [...] y se prepararon a atacar simultáneamente los tres campamentos romanos. La lucha contra un enemigo tan fuerte, que se presentó de repente y con planes tan bien preparados, hubiera sido dudosa, cruenta y ciertamente una gran carnicería, si no hubieran hecho traición los brigicinos [...]. Estas luchas fueron el final de las campañas de Augusto y el fin de la revuelta de Hispania. Desde entonces sus habitantes fueron fieles al Imperio y hubo una paz eterna, ya por el ánimo de los habitantes que se mostraban más incitados a la paz, ya por las medidas de César quien, temeroso del refugio seguro que eles ofrecían las montañas, les obligó a vivir y a cultivar el terreno de su campamento, que estaba situado en la llanura. Allí debían tener la asamblea de su nación y aquella debía ser su capital. La naturaleza de la región favorecía estos planes, ya que toda ellas es una tierra aurífera y rica en borax, minio y otros colorantes. Allí les ordenó cultivar el suelo. Así, los astures trabajando la tierra, comenzaron a conocer sus propios recursos y riquezas mientras las buscaban para otros."

Floro. Compendio de la Historia de Tito Livio.



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, se trata de un fragmento del Compendio de la Historia de Tito Livio, se trata de un resumen o epítome de la Historia Romana escrita por Tito Livio, este resumen escrito por Floro a comienzos del siglo II d. C. es una pieza fundamental para conocer la historia antigua de Roma, ya que de los 142 tomos de la obra original de Tito Livio sólo se han conservado 35, el resto lo conocemos a través de este Compendio de la Historia de Tito Livio escrita por Floro. Es por tanto una fuente secundaria y está fechada a comienzos del siglo II d. C. en época de Adriano. La finalidad es didáctica y divulgativa y está dirigida al público en general.

ANÁLISIS: La idea principal que subyace en el texto es el acontecimiento de las Guerras Cántabras. Estas guerras tienen lugar en el norte de Hispania, entre los años 29-19 a. C. y su importancia radica en que se consigue dominar por completo el territorio de Hispania.

También aparecen una ideas secundarias que podemos resumir en lo siguiente. Floro nos pone en antecedentes dicien, que Hispania no se encontraba totalmente sometida, que en el norte se encontraban pueblos como astures y cántabros que hostigaban a los pueblos vecinos, hasta que Roma decide intervenir iniciando las Guerras Cántabras, a su término, todo el territorio queda sometido al Imperio Romano y pacificado.

Para entender el texto en su profundidad es necesario aclarar algunos conceptos que aparecen en el texto. Con el término de Hispania, se entiende el territorio que hoy abarca la totalidad de la península Ibérica, que era el territorio más occidental del Imperio Romano. Con el término océano Citerior entendemos lo que hoy es el mar Cantábrico, que denominaba al mar que estaba más allá, siendo el mar más cercano el Mare Nostrum o Mediterráno. Con el término Imperio se refiere al Imperio Romano, ya que a partir del 27 a. C. el senado concede el título de "augustus" a Octavio, considerándose el final de la República Romana y el comienzo del Imperio Romano. Con lo términos de vaceos, túrmogos, autrigones, cántabros, astures y brigicinos, se hace referencia una serie de pueblos prerromanos que habitaban el norte de la península desde antiguo, con un gran componente celta, ya que tenían rasgos que pertenecían a corrientes culturales como Hallstatt o La Téne, su organización social era tribal con base en el parentesco, donde dominaba una aristocracia guerra, conocían la metalurgia, había pueblos nómadas con economía ganadera, así como otros que practicaban la agricultura y tenían una vida sedentaria en poblados denominados castros. Con los términos de César y Augusto se refiere a Octavio que ostentó el título de Imperator Caesar Augustus, de ahí el uso indistinto de ambas denominaciones, gobernó entre el 27 a. C. hasta el 14 d. C. Con Segisama se hace referencia a la actual ciudad de Castrogeriz, en la provincia de Burgos según algunos autores.




COMENTARIO: La conquista de Hispania por Roma, forma parte de un largo proceso que podemos dividir en varias etapas.

La primera etapa tiene lugar durante la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.). Tras la Primera Guerra Púnica (264-246 a. C.) dos grandes potencias se disputan el dominio del Mediterráneo occidental. Por un lado Cartago, y por otro lado la República Romana, en este escenario la península Ibérica adquiere un papel fundamental. Cartago, que había tenido colonias desde antiguo en la península Ibérica elige este territorio como zona de expansión, así en el 238 a. C. Amílcar Barca desembarca en Cádiz y rápidamente somete a los pueblos del Este y Sur peninsular. A partir del 220 a. C. el general Aníbal, decide utilizar la península como punto de partida para la conquista de Roma, iniciando así una expedición, con la intención de atravesar la Galia y los Alpes para llegar a la península Itálica. En su paso, ataca la ciudad de Sagunto, aliada de Roma, en este momento y ante la amenaza cartaginesa Roma decide intervenir, iniciándose la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.) La contienda tendrá dos escenarios, la península Itálica y la península Ibérica, con la retirada de Ánibal a las puertas de Roma y la gran victoria de Roma sobre Asdrúbal con la toma de Carthago Nova, se concluye esta primera etapa, donde Roma terminará dominando todo el litoral mediterráneo y sur de la península.

La segunda etapa tiene lugar con el desarrollo de las Guerras Celtibéricas y Lusitanas (153-133 a. C.) se trata de una serie de guerras con los pueblos que habitaban la meseta central y oeste de la península. La caída de Viriato, jefe de los lusitanos en el 139 a. C. y el asedio de Numancia que finaliza en el 133 a. C. dan fin a esta guerras y el dominio de gran parte de la península por Roma. Poco después, en el 123 a. C. se conquistan las Baleares.

La tercera etapa, es la que viene descrita en el texto, y se desarrolla durante las Guerras Cántabras (29-19 a. C.). En el norte quedaban pueblos como los astures y los cántabros, que todavía no estaban sometidos por el Imperio, se inicia una campaña en el 29 a. C., ante la dificulta de someterlos y las continuas hostilidades de cántabros y astures a pueblos vecinos, Octavio Augusto decide intervenir personalmente. Finalmente cántabros y astures son vencidos y sometidos al Imperio en el 19 a. C.

A partir de ese momento se inicia un periodo conocido como Pax Romana o también como Pax Augusta, debido a que se inicia con el Emperador Octavio Augusto. Que duraría aproximadamente hasta el inicio de la crisis del siglo III d. C. El Ara Pacis es una muestra de la conmemoración de esta paz que narra las victorias contras los galos, así como contra cántabros y astures.

Este periodo de paz dio lugar a que todos los habitantes del Imperio, incluidos los de la península Ibérica iniciaran un proceso de aculturación o asimilación cultural donde los romanos lograron imponer su estructura económica, su organización administrativa, su organización política, el latín, el derecho romano y la religión.

Los íberos apoyan a Escipión. Comentario de Texto Resuelto

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indíbil y mandonio
Monumento de Indíbil y Mandonio en Lérida. Medardo Sanmartí (1884)
"Andóbal (Indíbil) y Mandonio eran por aquel tiempo los dinastas más poderosos entre los íberos y de quienes se opinaba que eran los amigos más fieles de los cartagineses. Desde hacía tiempo, empero, estaban disgustados. Buscaban la ocasión de sublevarse desde que Asdrúbal, por desconfianza hacia ellos, les había exigido el pago de una gran suma de dinero y la entrega de sus mujeres e hijas como rehenes [...]. Pensando que aquel era un momento oportuno, sacaron su ejército el campamento de los cartagineses durante la noche y se retiraron a unos lugares escarpados donde podían defenderse con seguridad. Tras este hecho, la mayoría de los íberos desertaron de Asdrúbal, ya que desde hacía tiempo estaban molestos por la arrogancia de los cartagineses [...]. Escipión devolvió sus hijas a los ilergetes, y al día siguiente hizo un tratado con ellos. Lo esencial de este acuerdo era que habían de seguir a los jefes romanos y obedecer sus órdenes. Firmaron el tratado y se retiraron a sus campamentos."

Polibio. Historias



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, debido a que es fruto de la investigación histórica. Es un fragmento que forma parte de la colección Historia, escrita por Polibio en el siglo II a. C., se trata de un conjunto de narraciones que cuenta la historia de Roma desde el comienzo de la Primera Guerra Púnica 264 a. C. hasta el final de la Tercera Guerra Púnica en el 146 a. C. Tiene una finalidad didáctica y divulgativa y su destinatario es el público en general. Polibio está considerado una de las fuentes más importantes para conocer la República de Roma.

ANÁLISIS: La idea principal que se esgrime en el texto es el apoyo de los íberos a Escipión durante la Segunda Guerra Púnica.

Para entender en su totalidad el texto se hace necesario aclarar algunos conceptos que aparecen en el mismo. 

En primer lugar aparece Indíbil, nombre con el que se conocía al rey de los ilergetes, uno de los pueblos íberos que se asentaban en lo que hoy sería el interior de Cataluña y parte de Aragón. Mandonio por su parte está considerado un lugarteniente de Indíbil, aunque otros autores lo consideran hermano de éste. 

Cuando el texto se refiere Asdrúbal, está haciendo uno de los hijos de Amílcar Barca, y hermano de Anibal. Fue general cartaginés durante la Segunda Guerra Púnica. 

Por último, con Escipión, el autor se refiere a Publio Cornelio Escipión conocido como el Africano, general romano con gran participación en la Segunda Guerra Púnica, su victoria sobre la ciudad de Carthago  en África le valió el apodo de "El Africano" y que lo distinguía de su padre también llamado Publio Cornelio Escipión.



COMENTARIO: En el siglo III a. C. tras la desaparición del Imperio de Alejandro Magno, Roma y Carthago se erigen en las dos grandes potencias que dominan el Mediterráneo. Entre el 264-241 a. C. tiene lugar la Primera Guerra Púnica entre ambas, la victoria a favor de la República Romana se saldó con la pérdida de Sicilia y el pago de 3200 talentos de plata por parte de Carthago, además de perder su dominio naval en el Mediterráneo Occidental.

Amílcar Barca, general cartaginés derrotado, decidió expansionarse por la península Ibérica como solución a la difícil situación de Carthago. Su yerno, Asdrúbal el Bello, gracias a una extraordinaria habilidad diplomática consiguió establecer alianzas con los pueblos íberos y dominar todo el sur de la península Ibérica y fundar una nueva capital.

La República Romana comienza a ver una amenaza en los cartagineses de la península Ibérica. Todavía debilitados por la Primera Guerra Púnica y las invasiones de los celtas del norte deciden pactar con Asdrúbal el Bello, un reparto de las zonas de influencia en la península, situando la frontera en el río Ebro. Lo que les permitiría cierta estabilidad política para hacer frente a las guerras con los celtas.

En el 221 a. C., Asdrúbal el Bello muere y su cuñado, pasa a liderar a los cartagineses en Hispania, comenzando una política más belicosa que la de su hermano y planeando la invasión de Roma. Una de las primeras medidas que toma es el ataque y asedio de la ciudad de Sagunto en el 219 a. C. Para la República Romana esto suponía una vulneración del tratado ya que Sagunto era aliada de Roma, sin embargo, Aníbal se defiende diciendo que está bajo la zona de influencia cartaginesa.

La toma dese convierte así en el "casus belli" de la Segunda Guerra Púnica. Aníbal, siendo consciente de la superioridad naval de Roma inicia una ofensiva por tierra, con una gran expedición, de hombres, caballos y elefantes que logró atravesar los Alpes e invadir la península Itálica. Mientras en la península Ibérica, Publio Cornelio Escipión (padre) comienza la ofensiva desde el Norte del Ebro. Durante 8 años, Aníbal consigue victorias en la península Itálica y avanza lentamente hacia, la capital, Roma, en Hispania, su hermano Asdrúbal Barca trata de contener a los romanos, para ello se sirve de sus alianzas con los pueblos íberos, como los ilergetes, ilergavones, bastetanos, edetano y contestanos.

Los pueblos íberos siempre habían sido aliados de los cartagineses y habían logrado muchas victorias sobre las guarniciones romanas, en el 210 a. C. los cartagineses vencen a los romanos, y los ilergetes ven reducidos sus territorios, Asdrúbal aprovechando su fuerza y la desconfianza que le generaban los ilergetes, ofrece su protección a cambio de una enorme suma de dinero, además de tener como rehenes a las hijas y esposas, incluida la de Indíbil. El rey ilergete acepta, pero sin embargo, poco después deciden desertar de Asdrúbal, ese mismo año llega a la península Ibérica Publio Cornelio Escipión el Africano, quien pacta con ellos la devolución de los rehenes a cambio de fidelidad a Roma.

Gracias a la ayuda de Indíbil y Mandonio, Publio Cornelio Escipión logra conquistar Carthago Nova en el 209 a. C., liquidando prácticamente todo el poder de la península. Indíbil al año siguiente (208 a. C.) se vuelve a rebelar contra Roma, porque no está dispuesto a cumplir con lo pactado, apresado y puesto en libertad. En el 207 a. C. cuando todo el territorio del levante peninsular está conquistado prácticamente por Roma, intenta otra ofensiva junto al general cartaginés Magón y otros pueblos íberos, siendo nuevamente derrotado. Poco después intenta otra ofensiva donde muere. Los ilergetes volverán a sublevarse al poder romano una vez más en el 195 a. C. donde serán sometidos definitivamente comenzando su decadencia.

Durante el trascurso de este episodio Aníbal decide retirarse y no atacar la ciudad de Roma, así el poder de los cartagineses en Europa ha sido prácticamente reducido a la nada.

En el año 204 a. C. Escipión se traslada con su flota a África, con el fin de atacar la ciudad de Carthago. En el año 203 a. C. Escipión consigue colocarse a las puertas de Carthago, Aníbal, ante la imposibilidad de ganar la contienda y la inutilidad de seguir resistiéndose decide rendirse.

Aníbal y Escipión son los protagonistas de las negociaciones de paz, que serán ratificadas en el 201 a. C. por el senado romano y cartaginés. La paz se salda con la pérdida de todas las posesiones cartaginesas fuera de África, prohibición de declarar la guerra sin permiso de Roma, y el pago de 10000 talentos de plata en 50 años.

La guerra tuvo unas enormes consecuencias en el Mediterráneo, dejando a Carthago en un segundo plano, mientras la pequeña ciudad del Tíber se convertía en la mayor potencia militar del Mediterráneo Occidental.

El desenlace final tendrá lugar unos 50 años después con la Tercera Guerra Púnica (149-146 a. C.) que llevó a la destrucción total de Carthago y a la muerte o esclavitud de sus habitantes.

Tratado del Ebro. Comentario de Texto Resuelto

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tratado del ebro
Ofensiva de Aníbal Barca sobre la península Itálica

"Por aquella época, Asdrúbal [...], actuando de modo inteligente y pragmático, hacía en todo grandes avances [...]. Los romanos, al ver que el poderío de los cartagineses era cada vez mayor y más temible, se decidieron a intervenir en los asuntos de Iberia. Cayeron en la cuenta que se habían dormido en los tiempos anteriores y que habían permitido a los cartagineses constituirse en una gran potencia, por lo que intentaron, en lo posible, recuperar el tiempo perdido. Por aquel entonces no se atrevían a dar órdenes a los cartagineses o a hacerles la guerra, ya que pendía sobre su nación el temor de los celtas y esperaban cada día una invasión. Adulando a Asdrúbal y tranquilizándole, decidieron hacer frente a los celtas y luchar contra ellos. Pensaban que jamás podrían dominar Italia y ni siquiera habitar seguros en su patria, teniendo a tales gentes como vigilantes sobre sus cabezas. Por estas razones, enviaron embajadores a Asdrúbal para firmar un acuerdo en el que, sin mencionar al resto de Hispania, se decía que los cartagineses no podían atravesar el río Ebro con fines belicosos. Al mismo tiempo emprendían la guerra en Italia contra los celtas."

Polibio. HISTORIAS



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. Fue escrito por Polibio (200-118 a. C.), historiador griego, de gran repercusión en su época y una de las fuentes principales para conocer la Historia Romana. Este fragmento pertenece a su obra Historias, un compendio de 40 volúmenes, que comienza con la primera Guerra Púnica y finaliza con la destrucción de Carthago, escrito probablemente a partir del 150 a. C., casi 75 años después de los hechos narrados. En este fragmento se relata la firma del Tratado del Ebro entre la República Romana y Carthago. La finalidad del texto es divulgativa y didáctica y está destinada al público en general.

ANÁLISIS: La idea principal que se desarrolla en el texto es la firma del Tratado del Ebro, entre Roma y Carthago y que tenía como finalidad garantizar la paz en la región de Hispania. 

Para entender el texto se hace necesario aclarar algunos conceptos. En la primera línea, se hace alusión a Asdrúbal, quien fue general y caudillo cartaginés perteneciente a la dinastía bárquida. Debido a su habilidad diplomática consiguió establecer alianzas con los pueblos íberos de la península Ibérica y dominar el territorio. En el 238 a. C. funda la ciudad de Qart Hasdasht o Carthago Nova.

También se hace alusión a los pueblos celtas, se trata de pueblos que habitaban en el centro y norte de Europa. En sentido general se denomina así a todos los pueblos que hablaban lenguas celtas, una rama de la lengua indoeuropea y tenían una cultura común desde la Edad del Hierro, denominada cultura material de Hallstatt o de La Tené, con ellos se identifican a los galos en la Galia, los celtíberos en Hispania, los Helvecios en el norte de la península Itálica desde los Alpes hasta el Danubio o los gálatas en Anatolia y Rumanía. Para los romanos eran pueblos muy belicosos, organizados de forma tribal, dominados por una aristocracia guerrera. Se dedicaban generalmente a la ganadería y actividades de saqueo y pillaje. Su carácter insumiso frente a Roma dio lugar a largas y sangrientas guerras entre la República Romana y los celtas. En época de Augusto, la mayoría de estos pueblos habían sido dominados por el Imperio Romano.

Por último nos habla del Tratado del Ebro, posiblemente firmado en el 226 a. C. entre la República Romana y Carthago, su finalidad era mantener el status quo en la península Ibérica. Se trata de un reparto de las zonas de influencia en la península Ibérica entre las dos grandes potencias mediterráneas, quedando el norte del Ebro bajo influencia romana, mientras el sur del Ebro sería de influencia cartaginesa.




COMENTARIO: En el siglo III a. C. tras la desaparición del Imperio de Alejandro Magno, Roma y Carthago se erigen en las dos grandes potencias que dominan el Mediterráneo. Entre el 264-241 a. C. tiene lugar la Primera Guerra Púnica entre ambas, la victoria a favor de la República Romana se saldó con la pérdida de Sicilia y el pago de 3200 talentos de plata por parte de Carthago, además de perder su dominio naval en el Mediterráneo Occidental.

Amílcar Barca, general cartaginés derrotado, decidió expansionarse por la península Ibérica como solución a la difícil situación de Carthago. Su yerno, Asdrúbal el Bello, gracias a una extraordinaria habilidad diplomática consiguió establecer alianzas con los pueblos íberos y dominar todo el sur de la península Ibérica y fundar una nueva capital Qart Hadasht o Carthago Nova

La República Romana comienza a ver una amenaza en los cartagineses de la península Ibérica. Todavía debilitados por la Primera Guerra Púnica y las invasiones de los celtas del norte deciden pactar con Asdrúbal el Bello, un reparto de las zonas de influencia en la península, situando la frontera en el río Ebro. Lo que les permitiría cierta estabilidad política para hacer frente a las guerras con los celtas.

En el 221 a. C., Asdrúbal el Bello muere y su cuñado, Aníbal, pasa a liderar a los cartagineses en Hispania, comenzando una política más belicosa que la de su hermano y planeando la invasión de Roma. Una de las primeras medidas que toma es el ataque y asedio de la ciudad de Sagunto en el 219 a. C. Para la República Romana esto suponía una vulneración del Tratado del Ebro, ya que la ciudad de Sagunto era aliada de Roma, sin embargo, Aníbal se defiende diciendo que está bajo la zona de influencia cartaginesa. 

La toma de Sagunto se convierte así en el "casus belli" de la Segunda Guerra Púnica. Aníbal, siendo consciente de la superioridad naval de Roma inicia una ofensiva por tierra, con una gran expedición, de hombres, caballos y elefantes que logró atravesar los Alpes e invadir la península Itálica. Mientras en la península Ibérica, Publio Cornelio Escipión (padre) comienza la ofensiva desde el Norte del Ebro. Durante 8 años, Aníbal consigue victorias en la península Itálica y avanza lentamente hacia, la capital, Roma, Publio Cornelio Escipión trata de hacer lo mismo en Hispania.

El curso de la guerra cambia en torno al año 211 a. C. En la península Itálica, Aníbal, había conseguido llegar a las puertas de Roma, sin embargo, decide retirarse debido a problemas en el abastecimiento de sus tropas así como en las enormes fortificaciones que tenía la ciudad. Ese mismo año comienza la ofensiva de Escipión el Africano (Publio Cornelio Escipión hijo) en la península Ibérica que en el 209 a. C. logra conquistar Carthago Nova. En el 206 a. C. Escipión el Africano ha conseguido liquidar el poder cartaginés en la península Ibérica.

En el año 204 a. C. Escipión se traslada con su flota a África, con el fin de atacar la ciudad de Carthago. En el año 203 a. C. Escipión consigue colocarse a las puertas de Carthago, Aníbal, ante la imposibilidad de ganar la contienda y la inutilidad de seguir resistiéndose decide rendirse. 

Aníbal y Escipión son los protagonistas de las negociaciones de paz, que serán ratificadas en el 201 a. C. por el senado romano y cartaginés. La paz se salda con la pérdida de todas las posesiones cartaginesas fuera de África, prohibición de declarar la guerra sin permiso de Roma, y el pago de 10000 talentos de plata en 50 años. 

La guerra tuvo unas enormes consecuencias en el Mediterráneo, dejando a Carthago en un segundo plano, mientras la pequeña ciudad del Tíber se convertía en la mayor potencia militar del Mediterráneo Occidental.

El desenlace final tendrá lugar unos 50 años después con la Tercera Guerra Púnica (149-146 a. C.) que llevó a la destrucción total de Carthago y a la muerte o esclavitud de sus habitantes.

Los Pueblos Celtíberos. Comentario de Texto.

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últimos días de numancia. Celtíberos
Últimos días de Numancia (1881) Alejo Vera. Diputación Provincial de Soria

"Los celtíberos proporcionan para la guerra no sólo hábiles jinetes, sino también soldados de infantería, excelentes por su vigor y valor. Visten éstos ásperos mantos negros, cuya lana se parece a la piel de cabra [...]. Tienen entre ellos una costumbre peculiar: son limpios y cuidadosos en su vida diaria, pero observan una práctica que es vulgar y muy sucia: bañan con orina su cuerpo y limpian sus dientes con el mismo producto, pensando que es muy sano para el cuerpo. Los celtíberos son crueles con sus enemigos y adversarios, pero con los extranjeros se comportan muy dulce y amablemente. Todos ruegan a los extranjeros que tengan a bien hospedarse en sus casas y rivalizan entre ellos en la hospitalidad. Aquellos a quienes prestan servicio los extranjeros gozan de gran predicamento y se les llama amados de los dioses. En cuanto a la comida, se alimentan de toda clase de carnes en gran abundancia. Como bebida utilizan vino mezclado con miel, ya que la región produce gran cantidad de este producto, aunque, en cuanto al vino, lo adquieren de los comerciantes que lo importan."

Diodoro Sículo. Biblioteca Histórica.



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica ya que es fruto de la investigación histórica. Su autor, Diodoro Sículo o Diodoro de Sicilia, es uno de los grandes historiadores romanos y utiliza varias fuentes desde Polibio o Hecateo de Mileto. Nos encontramos ante un fragmento de su obra Biblioteca Histórica, que trata de hacer un compendio de la Historia Universal, desde el Antiguo Egipto, pasando por el Imperio de Alejandro Magno y finalizando en el año 60 a. C. al comienzo de la Guerra de las Galias. Fue escrito en el siglo I a. C. La finalidad del texto es divulgativa y didáctica y su destinatario es el público general.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es el modo de vida de los pueblo celtíberos. A lo largo de este fragmento Diodoro, comienza exaltando la habilidad de estos pueblo para la guerra, la exaltación del enemigo hace más grande la victoria. Nos describe como es su forma de vestir y algunos de sus hábitos, algunos de ellos no exentos de crítica como la costumbre de bañarse con su propia orina. También nos habla de la gran hospitalidad aunque son extremadamente crueles con sus enemigos. Y por último, nos habla de sus hábitos alimenticios y de su gusto por el vino mezclado con miel. La necesidad de comprar el vino nos habla de los contactos con otros pueblos y la existencia de comercio.




COMENTARIO: Antes del comienzo de la dominación romana de la península Ibérica habitaban muy diferentes pueblos indígenas. Uno de los grandes investigadores de los pueblos prerromanos fue Caro Baroja, que a partir de fuentes históricas, epigráficas y arqueológicas los clasificó en cuatro grupos fundamentalmente, dependiendo de la zona de la península que habitaban. 

En el sur, Caro Baroja, identifica a los turdetanos, descendientes de la cultura de Tartessos, desde antiguo habían estado relacionados con fenicios y cartagineses, con los que practicaban un importante comercio. Su actividad principal se basaba en la agricultura de cereal, la vid y el olivo, además contaban con ricas minas de plata y cobre para lo que contaban con abundante mano de obra esclava. Otra actividad importante era la pesca, sobre todo de atún y caballa y las conservas de salazones. 

En el este, Caro Baroja, identifica a los pueblos íberos, que tuvieron influencia griega además de fenicia. Destacan pueblos como los edetanos, ilergetes, ilergavones, oretanos y layetanos. La economía se basaba en el el cultivo de cereales, vid y olivo, además del lino, también tenían importantes minas de plata como las de Cartagena. Eran civilizaciones urbanos con un fuerte influjo oriental, se gobernaban mediante asambleas y contaban con una aristocracia guerrera y grandes reyes como Indíbil y Mandonio, durante las guerras púnicas se alinearon junto a Roma, no mostraron resistencia a la dominación romana y asimilaron la nueva cultura e instituciones sin mostrar resistencia.

En el centro y oeste, Caro Baroja define a los llamados celtíberos, protagonistas del texto mostrado. Se cree que son pueblos de origen indoeuropeo y entre ellos destacan los arévacos, los vacceos, los carpetanos y los lusitanos. Algunos de ellos llegaron a tener una incipiente civilización urbana, con pequeñas ciudades conocidas como "oppidas". Entre las actividades económicas predomina la ganadería trashumante de ovejas, cabras y caballos, también se dedicaron a la agricultura del cereal. La organización social suele ser en tribus o clanes, y la propiedad de la tierra suele ser comunal. Su menor contacto con pueblos extranjeros como los fenicios y cartagineses, les llevó a menudo a enfrentarse con el dominio de Roma, en particular destacan las Guerras Lusitanas (155-139 a. C.) y las Guerras Celtíberas (155-133 a. C.).

En el norte encontramos, distintos pueblos, con un grado menor de desarrollo, Caro Baroja destaca a galaicos, astures, cántabros y vascones. Tienen una gran influencia celta e indoeuropea, su actividad económica se basa en la recolección y la ganadería trashumantes. A menudo realizan expediciones de pillaje contra sus vecinos. Ocupan sitios fortificados llamados castros. Tienen un carácter belicoso y se oponen a la dominación romana en las llamadas Guerras Cántabras (29-19 a. C.). 

Con el fin de las Guerras Cántabras en el 19 a. C. se inaugura el periodo conocido como Pax Romana o Pax Augusta, que dará lugar a un largo periodo de romanización y asimilación cultural. 


Viriato. Comentario de texto de Apiano.

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la muerte de viriato
La muerte de Viriato. 1807. José de Madrazo. Museo del Prado.
"No mucho después cuantos escaparon a la perfidia de Lúculo y Galba, reunidos hasta 10.000, invadieron la Turdetania. Contra estos se dirigió Cayo Vetilio, llegado de Roma con algunas tropas nuevas, a las que juntó las que ya había en Hispania, en conjunto unos 10.000. Sorprendiéndoles en sus correrías, mató a muchos y obligó a los restantes a refugiarse en un lugar; situación difícil, pues quedándose allí, sucumbirían al hambre, y si salían, a los romanos. En vista de lo cual enviaron una legación con ramos de olivo a Vetilio, solicitando de él tierras para establecerse, prometiendo de aquí en adelante mantenerse obedientes al pueblo romano. Vetilio prometió darles tierras y se disponía a formalizar el pacto cuando Viriato, que había escapado de la crueldad de Galba y se hallaba entre ellos, los puso en guardia contra la perfidia de romanos, recordándoles cuántas veces les habían atacado faltando a sus juramentos y cómo aquel ejército no era otra cosa que los restos escapados de los perjurios de Galba y Lúculo, diciéndoles que no desesperasen de escapar de aquella situación, si querían obedecerle. Movidos todos y animados por estas palabras, eligieron jefe a Viriato. Este colocó a todos los hombres de frente, como en disposición de combate, ordenando que, al montar él en su caballo, se dispersasen por muchas partes y huyesen del modo que pudiesen y por diversos caminos hasta la ciudad de Tribola, y que allí le esperasen. Seleccionando, por una parte, un millar de hombres, le hace quedarse junto a él; dispuestas estas cosas, Viriato montó a caballo y todos se dieron a la fuga. Vetilio, no atreviéndose a seguir a los que huían en dispersión, volviose contra Viriato, que permanecía en guardia y atento a los acontecimientos, y entabló combate con él. Pero Viriato, con sus velocísimos caballos, pasó todo aquel día y el siguiente corriendo por la llanura, ora hostilizándole, ora replegándose, haciéndole frente de nuevo y atacándole. Pero cuando hubo calculado que los demás se encontraban ya a salvo, saliendo, al abrigo de la noche, por caminos escondidos y valiéndose de la ligereza de sus caballos, llegó a la ciudad de Tribola sin que los romanos pudiesen seguirle por el peso de sus armas, el desconocimiento del terreno y la desigualdad de sus caballos."

APIANO, Historia Romana. S.II d. C.



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de carácter historiográfico, fruto de la investigación histórica. Se trata de un fragmento de la Historia Romana de Apiano, que trata la historia de Roma desde la época de la monarquía hasta el Imperio de Trajano. Una de las aportaciones más interesantes es que a través de Apiano conocemos la obra de Polibio, hoy perdida en gran parte. Fue escrita en el siglo II d.C. para lo que utilizó diversas fuentes históricas, como Polibio, Julio César, Plutarco o Diodoro. La finalidad del texto es didáctica o divulgativa y su destinatario es el público en general.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la resistencia de Viriato en las Guerras Lusitanas. Para entender el texto se hace necesario aclarar algunos conceptos o protagonistas del mismo. Entre ellos encontramos a Lúculo y Galba, ambos son pretores romanos destinados en Hispania, ambos prometieron tierras a los lusitanos a cambio de ser fieles a Roma, se citó al pueblo lusitano sin armas, y una vez llegados para llegar a un acuerdo, Galba los emboscó, dando muerte a gran número y enviando a las Galias a los supervivientes en condición de esclavos, debido a esta acción Galba fue destituido y juzgado en Roma, aunque finalmente terminó absuelto. A partir de estos momentos, los lusitanos se refugian en la Turdetania, una región en el sur de Hispania, que ocupaba las actuales Huelva y Algarve. Cayo Vetilio vino a sustituir a Galba, y continuó las hostilidades contra los lusitanos, estos, viéndose acorralados acuden a pedir una solución a Cayo Vetilio, al que piden tierras cultivables a cambio de obedecer a Roma, es en este contexto donde surge Viriato, que recordando la emboscada de Galba pide a los lusitanos que no se fíen de las palabras de los romanos. Viriato se erige desde ese momento (146 a. C.) en líder y caudillo del pueblo lusitano que protagonizará las Guerras Lusitanas hasta su muerte en el año 139 a. C.





COMENTARIO: A partir de la victoria en la Segunda Guerra Púnica en el año 201 a. C. Roma comienza una conquista activa de la península Ibérica, en la mayoría de los casos, los pueblos indígenas no mostraron resistencia, es el caso de los diferentes pueblos íberos, como turdetanos, bastetanos, oretanos, ilergetes, ilergavones o layetanos, que no sólo se sometieron voluntaria y pacíficamente sino que además contribuyeron apoyando a Roma con tropas de mercenarios. 

Sin embargo, otros pueblos, generalmente celtas y celtíberos mostraron resistencia o se rebelaron contra Roma. Al ser pueblos en distinto grado de evolución, a menudo veían como una amenaza la invasión romana que imponía tributos, usurpaba tierras, y obligaba a levas forzosas. La resistencia de estos pueblos desembocó en guerras muy cruentas, una de las cuales es la Guerra Lusitana (154-139 a. C.) contra el pueblo lusitano que ocupaba la zona occidental de la península, una guerra de guerrillas que finalizará con la muerte de su caudillo y líder, Viriato en 139 a. C. Otro pueblo que mostró gran resistencia fue el pueblo celtíbero que junto con vacceos, arévacos y carpetanos protagonizaron las Guerras Celtíberas (154-133 a. C.) que finalizarán con el famoso asedio de Numancia en 133 a. C.

Más de un siglo después Roma encontrará una nueva resistencia en los pueblos celtas del norte de la península, en el 29 a. C. comenzarán las guerras contra los astures, cántabros y vascones, las denominadas como Guerras Cántabras (29-19 a. C.) el final de las Guerras Cántabras tiene como consecuencia la dominación total de la península Ibérica y coincidirá con la inauguración del periodo conocido como Pax Romana o Paz Augusta, rememorada por el Ara Pacis.

A partir de ese momento comenzará un proceso de romanización o asimilación cultural de los pueblos indígenas, que con el tiempo dará lugar a la desaparición de los caracteres culturales propios y a la asimilación de la lengua, el derecho, las costumbres y las instituciones.

Además de los diferentes pueblos indígenas de la península Ibérica, Roma encontró resistencia también en las Galias, así como en los pueblos del norte y este de Europa como los ostrogodos, los suevos, los alanos o los hunos, que con el tiempo darán lugar al fin del Imperio Romano de Occidente.

Comentario de Texto Histórico. El Asedio de Numancia. Historia de España

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El asedio de Numancia es uno de los episodios épicos más increíbles en la historia del Imperio Romano, de mano de Apiano nos llega este texto que analizamos y donde se relata entre el mito y la realidad este interesante episodio histórico.



El asedio de Numancia

Escipión edificó siete fuertes alrededor de la ciudad y comenzó el asedio…; posteriormente designó los jefes de cada una de estas partes, dando al mismo tiempo la orden de rodear la ciudad con un foso y una valla… Cuando hubo concluido esta obra, de forma que si el enemigo intentaba algo podía ser fácilmente rechazado, un poco más allá de esta fosa y a poca distancia construyó otra, guarneciéndola de estacas y con un muro de ocho pies de ancho y diez de alto, sin contar las almenas. Se levantaron también torres por todas partes, a cien pies de distancia unas de otras, y al no ser posible cercar la laguna próxima, construyó a través de ella de la misma anchura y altura para suplir la muralla.

Apiano, Iberia, 90







COMENTARIO DE TEXTO

Nos encontramos ante un texto titulado “Asedio de Numancia” de Apiano, escrito hacia el año 90 d. C. Se trata pues de un texto historiográfico que podemos identificarlo como una fuente secundaria, ya que fue escrito más de 200 después del acontecimiento que narra. Es un texto de carácter público que formaría parte de una colección sobre la Historia de Roma.

Su autor, Apiano, sería un historiador del Imperio, que siguiendo los pasos de muchos otros como Estrabón o Floro ha recopilado muchas de las hazañas y batalla del Imperio con el fin de engrandecer el poder, gloria y fama del mismo. Este texto no es, sino, un acto de propaganda política a favor del Imperio.

El texto describe las acciones que llevó a cabo Escipión para asediar la ciudad de Numancia, Apiano nos explica como alrededor de la ciudad construyó un foso con una valla y no considerando esto suficiente volvió a construir otro foso con una muralla.




Para entender porqué llevó a cabo Escipión estas acciones resulta necesario comprender las circunstancias históricas que provocaron tal asedio. Debemos decir que para el Imperio Romano, Hispania constituía una de las colonias más ricas del mediterráneo, la abundancia de minas de hierro, plomo y cobre además de otros recursos naturales la convertían en la joya de la corona para el Imperio. Tal fue la importancia de Hispania que provocó la Segunda Guerra Púnica contra Carthago en el 219 a. C., de la que salieron victoriosos los romanos. Una vez eliminada el obstáculo cartaginés, Roma comenzó una campaña de control y colonización. Si bien en las zonas costeras, las poblaciones habían sucumbido al poder imperial, no sucedía así en las regiones del interior y norte, donde numerosas tribus indígenas, entre las que se encontraba los lusitanos, arévacos, astures, vascones y cántabros, ejercían una resistencia al poder imperial mediante una guerra de guerrillas donde aprovechaban al máximo su conocimiento del terreno. Esta serie de guerras son las llamadas Guerras Celtibéricas y Lusitanas entre 154 y 133 a. C. . En Lusitania, actual territorio de Portugal la principal resistencia fue la llevada a cabo por Viriato, considerado un auténtico héroe, el fin de las tribus lusitanas vino con la muerte de Viriato en el 139 a. C. En el territorio celtibérico la principal resistencia llegó de la ciudad de Numancia, una casta de grandes guerreros que hacían imposible el avance el Imperio más allá del Duero. Roma tras muchos años de escaramuzas contra los numantinos decidió enviar a Escipión, un militar experimentado que había batallado en las costas de África, Escipión decidió, ante la imposibilidad de su ejército de hacer frente a una guerrilla sitiar la ciudad. Escipión pretendía cortar todos los accesos de la ciudad con el fin de impedir el aprovisionamiento de sus habitantes, provocando con ello la rendición de la ciudad. Aún así la ciudad fue capaz de resistir el asedio más de un año y finalmente, según las fuentes historiográficas, prendieron fuego a la ciudad antes de presentarse rendidos ante el enemigo.

A partir de aquí Roma eliminó una de las grandes resistencias de la Península Ibérica, aunque no sería la última que se encontrara ya que no conseguiría derrotar a los pueblos del norte, Astures, Cántabros y Vascones hasta más de un siglo después en el año 19 a. C. con Augusto.

A modo de conclusión podemos decir que el texto deja entrever la insuficiencia de los grandes ejércitos y las legiones del Imperio Romano ante pequeños focos de resistencia con gran conocimiento del terreno. Aún así Roma no cejó nunca de alcanzar sus objetivos, también podemos deducir el gran desarrollo que se había llevado a cabo de la ingeniería durante el Imperio, siendo capaces de construir no sólo fosos y murallas con la intención de sitiar la ciudad, sino también otras obras como puentes, vías o acueductos que permitieran llevar tropas y alimentos a cualquier parte donde fuesen a combatir.

En cuanto a la credibilidad del texto parece fuera de toda duda su veracidad, aún tratándose de un texto escrito casi dos siglos después, lo importante quizá no sea cuantos fosos o torres construyeran sino la realidad de que pequeños grupos indígenas fueron capaces de hacer frente y resistir ante un Imperio que dominó todo el Mediterráneo. Estos episodios de resistencia no se dan únicamente en Hispania, como es el caso de Numancia, astures, cántabros o vascones, sino también en la Galia y otras colonias del Imperio. 

La resistencia de pequeños grupos armados en forma de guerrilla contra grandes imperios se ha vuelto a repetir varias veces en la Historia, recordemos el caso e Menelik II contra la Italia de Víctor Manuel II o quizá el episodio más retratado por la cinematografía como la Guerra del Vietnam.