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La Presencia Fenicia en la Península Ibérica. Comentario de Texto

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colonización fenicia
Colonización fenicia del Mediterráneo (h. siglo VIII a. C.)
"No existe acuerdo entre los estudiosos para determinar el momento de la llegada de los fenicios a la Península [...]. El relato de la fundación de Cádiz, acontecimiento inaugural de los fenicios en Occidente según la tradición literaria, está transmitido por diferentes autores antiguos que, siguiendo procedimientos cronológicos distintos, sugieren una sorprendente antigüedad para esta fundación. Veleyo Patérculo sitúa este acontecimiento coincidiendo con el retorno de los Heráclidas, unos ochenta años después de la caída de Troya. Plinio en su Historia Natural, transmite la noticia de que el templo de Melqart en Lixus, en la costa atlántica de Marruecos, era algo más antiguo que el de Cádiz, [...]. Y, finalmente, Estrabón, considera que Cádiz es poco posterior a la Guerra de Troya. Hay, pues, gran coincidencia en tradiciones de distinta procedencia sobre la fundación de Gadir, en torno al año 1100 a. C.

No obstante, conviene hacer algunas matizaciones. La primera es que la crítica se ha producido tras la constatación arqueológica de la presencia fenicia en Occidente y, puesto que la Arqueología no proporcionaba fechas tan antiguas como las fuentes, estas han sido objeto de diatriba. El éxito del hipercriticismo no se hubiera producido si la arqueología hubiera corroborado una cronología próxima al año 1000 [...].

En estas condiciones resulta significativo el hecho de que los restos fenicios más antiguos detectados en un horizonte estratigráfico corresponden al yacimiento de Morro de Mezquitilla. Según la datación radiométrica, los inicios de la colonización fenicia en la zona de Málaga-Algarrobo son del siglo IX. Un coeficiente de probabilidad del 93 por ciento sitúa el establecimiento entre el 894 y el 835 a. C., mientras que en la zona de Vélez-Toscanos, los primeros asentamientos corresponderían a los primeros años del siglo VIII a. C. [...].

No obstante, algunas transformaciones culturales del mundo indígena serían más fácilmente explicables a partir de la aceptación de una presencia fenicia en el siglo IX. Al mismo tiempo, esto propiciaría una fase de reconocimiento, con facilidad, en el siglo X, lo cual coincidiría con la información proporcionada por los textos bíblicos sobre la transformación de las relaciones exteriores del mundo fenicio, que, a partir concretamente del siglo X, se convierte en exportador de bienes manufacturados y servicios, al tiempo que importa alimentos. Tal vez no sea baladí recordar que en ese momento se establece la alianza entre el de Tiro, Hiram I y Salomón, mediados del siglo X a. C. por la que los fenicios construyen naves de Tarsis en Esión Geber para ir a Ofir en busca de oro y otros preciados bienes [...]. Tarsis en la Biblia siempre es una localidad mediterránea, extremo distinto es que sea identificable con Tartessos, como se ha pretendido, pero al margen de esa hipotética identificación, las noticias sobre el Tarsis bíblico indican que los fenicios navegan por el Mediterráneo en el siglo X a. C.; pero si Morro de Mezquitilla proporciona una cronología del siglo IX a. C. y los fenicios navegan por el Mediterráneo en el siglo X a. C., la existencia de una fase previa de contactos anterior a los asentamientos permanentes parece fácilmente aceptable, por más que resuelva la contradicción expresada desde el comienzo entre las fechas literarias de la fundación de Cádiz hacia el 1100 a. C. y las arqueológicas del siglo IX a. C."

Jaime Alvar. Historia de España de Historia 16. 1995.



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. Se trata de un fragmento de la Historia de España publicado por Historia 16 en 1995, su autor es profesor universitario y catedrático en la Universidad Carlos III de Madrid, su especialidad es la protohistoria en el Península Ibérica. La intención del texto es didáctica y divulgativa, su carácter es público y dirigido a un lector especializado.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la dilucidar la cronología de la presencia fenicia en la península Ibérica. Para la datación correcta, el autor fija la fundación de Cádiz o Gadir para los fenicios como la primera evidencia de colonización, para ello el autor se sirve, bien de fuentes históricas como Plinio y Estrabón, así como en los más recientes hallazgos arqueológicos.

Aparece en la investigación, una contradicción entre las fechas dadas por los autores antiguos que fijarían la fundación de Gadir en torno al 1100 a. C., mientras que las pruebas radiológicas de los yacimientos encontrados fijarían una fecha cercana al siglo IX a. C. para el yacimiento Morro Mezquitilla que es el más antiguo que se conoce de fundación fenicia.

Alvar, parece concluir diciendo que la datación más correcta sea la aportada por las pruebas radiológicas de los yacimientos, situando la fundación de las primeras ciudades fenicias en torno al siglo IX a. C. No obstante, a partir del relato bíblico, parece probado que los fenicios ya navegaban hacia el extremo occidental del Mediterráneo, citado en la biblia como Tarsis, en torno al año 1000 a. C. Lo que parece probar que el comercio fenicio en tierras peninsulares pudo comenzar mucho antes de las fundaciones de ciudades como Gadir (Cádiz), Malaka (Málaga) o Sexi (Almuñecar).




COMENTARIO: La entrada de la península Ibérica en la Edad del Hierro suele coincidir con la llegada de pueblos colonizadores, quienes al parecer introducirían la cultura del hierro. Las colonizaciones no consistieron en la dominación y asimilación cultural de los pueblos peninsulares, sino en la fundación de ciudades o factorías y puertos que facilitaran el comercio. El Mediterráneo al norte del Ebro, estuvo bajo la influencia de los focenses griegos, con la fundación de ciudades como Ampurias (Emporion) o Rhode (Rosas), el sur peninsular estuvo bajo la influencia fenicia con la fundación de ciudades o factorías como Gadir (Cádiz), Malaka (Málaga), Sexi (Almuñecar) o Abdera (Adra). En estas ciudades se comerciaba con pueblos indígenas, algunos, los más avanzados, habían conseguido consolidar civilizaciones urbanas muy jerarquizadas como la mítica Tartessos de Argantonio, identificada con la Tarsis bíblica. Al parecer desde Gadir se comerciaba con el reino de Tartessos, rico en plata, en otras se comerciaba con los diversos pueblos, la mayoría íberos como los ilergetes, edetanos, bastetanos, turdetanos o layetanos. Generalmente, el comercio consistía en la compra de metales preciosos por griegos y fenicios a cambio de la venta de productos alimentarios como vino o aceite.

La influencia fenicia estuvo presente en la península hasta el año 573 a. C. cuando Tiro, la capital fenicia cae en manos de Nabudonossor rey de Babilonia y más tarde en el 537 a. C. cae en manos del Imperio Persa. A partir de aquí, Cartagho, ciudad fenicia, toma el relevo en la península ocupando las antiguas fundaciones fenicias y ocupando nuevos territorios como Ebessus (Ibiza), su sistema económico continuó las prácticas fenicias y llegaron a dirigir el comercio de los puertos griegos. Tras la derrota en la primera Guerra Púnica (264-241 a. C.). Carthago pierde Sicilia y Cerdeña y centra todo su interés en la península Ibérica, donde los bárquidas fundan Carthago Nova en el 238 a. C., y llegan a dominar todo el litoral mediterráneo al sur del Ebro. Sin embargo, entre el 216-201 a. C. tiene lugar la segunda Guerra Púnica con victoria de Roma sobre los cartagineses. A partir de ese momento, la península Ibérica, comienza un largo proceso de dominación y conquista romana, acompañado de un proceso de acumulación cultural que acabará con las culturas indígenas e insertará a la península dentro del Imperio hasta el año 427 cuando los visigodos, aliados de roma, entren en la península para dominar a suevos, alanos y vándalos, poco después constituirán el reino visigodo de Toledo, entrando el territorio peninsular en la Edad Media.

El Homo Antecessor. Comentario de Texto.

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homo antecessor
Homo Antecessor (Reconstrucción ideal)


"Cuando se encuentran fósiles nuevos, el paleontólogo los compara con aquellos descubiertos anteriormente en otros yacimientos para tratar de determinar a qué especie pertenecen. A veces resulta de la comparación que los nuevos fósiles no son como ninguno de los demás y entonces se crea para ellos una especie nueva. Este es el procedimiento que se ha seguido con los fósiles humanos de la Gran Dolina. Después de muchos estudios y comparaciones, en 1997 José María Bermúdez Castro, Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell, Antonio Rosas, Ignacio Martínez y Marina Mosquera crearon la especia Homo antecessor (antecessor: "pionero", el que antecede a los demás).

Otro problema es el de saber qué lugar ocupa la nueva especie en la evolución humana. En los fósiles de la Gran Dolina se observan rasgos primitivos en la dentición y otras partes del esqueleto, lógicos teniendo en cuenta que los fósiles tienen unos 800.000 años. En fósiles europeos posteriores no se encuentran ya estos caracteres arcaicos [...]. Por otra parte, la especie representada en la Gran Dolina no es Homo erectus, ya que carece de sus especializaciones. Finalmente, estos primeros pobladores europeos podrían representar una población tardía de Homo ergaster. Sin embargo, no es así por varias razones [...].

El tamaño del cerebro del Niño de la Gran Dolina era superior al del Homo ergaster [...]. La cara del Niño de la Gran Dolina es increíblemente moderna. En el Homo habilis, el Homo ergaster y, por lo que se sabe, también en el Homo erectus, el esqueleto de la cara es todavía bastante plano. Sin embargo, nuestra cara tiene relieves, porque la abertura nasal se encuentra en una posición más adelantada que el resto, y los huesos de las mejillas están excavados debajo de los pómulos, que forman así un saliente marcado. Es esa combinación de un frontal primitivo con una cara moderna lo que hace que el Niño de la Gran Dolina no sea un fósil más, sino un espécimen muy importante para el conocimiento de nuestros orígenes [...].

En principio, se supone que los primeros humanos llegaron hasta la península Ibérica por vía exclusivamente terrestre, es decir, desde Asia y atravesando toda Europa. No hay razones para pensar que el estrecho de Gibraltar se cerrara en ningún momento de los últimos 3 millones de años, [...] ni se les suponen conocimientos de navegación a los primeros humanos [...]. Pero si las poblaciones europeas de Homo antecessor vinieron de Asia, y estas a su vez de África, ¿dónde están sus fósiles fuera de Europa? La respuesta es que aún no se han hallado, entre otras cosas porque no hay buenos fósiles africanos de la misma antigüedad, y los fósiles asiáticos que podrían ser contemporáneos son los del Homo erectus del Extremo Oriente [...]. Habrá que seguir esperando, por tanto, para conocer a los parientes africanos de los fósiles de la Gran Dolina. A partir de ese momento, la rama europea de Homo antecessor, representada por los humanos de la Gran Dolina, y la rama africana, cuyos fósiles aún no han sido descubiertos, siguieron historias evolutivas diferentes."

Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez. LA ESPECIE ELEGIDA.



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza histórico-circunstancial, se trata de un fragmento de la obra La especie elegida, de Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez y se debe fundamentalmente al descubrimiento de los restos fósiles del Homo antecessor en la Gran Dolina. La especie elegida trata de hacer una síntesis de todo el proceso evolutivo del ser humano, con una clara finalidad divulgativa. Tanto Juan Luis Arsuaga como Ignacio Martínez son antropólogos e investigadores y los directores de las excavaciones en el yacimiento de la sierra de Atapuerca. La obra publicada en 1998 ha tenido un gran éxito editorial.

ANÁLISIS: La idea principal del texto versa sobre el descubrimiento, así como la clasificación del Homo antecessor. A lo largo del texto, nos insiste en algunos conceptos clave en antropología que nos ayudan a clasificar los restos fósiles dentro de las distintas especies que conocemos o por el contrario clasificarlos dentro de una nueva especie. 

Estos conceptos, normalmente anatómicos, vienen expresados en el texto. Uno de ellos es la dentición. En general, la evolución de la dentición, partiría de piezas grandes, muy esmaltadas, que presentan diastema (separación entre dientes), hacia piezas más pequeñas, con molares reducidos y mandíbulas cuadradas.

En cuanto a la cara, la evolución mostraría un claro prognatismo, en la cual la mandíbula o mentón sobresalen del plano vertical de la cara, como podemos observar en los primates y otras especies homo como el Australopithecus o el Neanderthal y finalizaría con un rostro plano, donde sólo sobresale la nariz como en el humano moderno.

Por último, señala las dificultades para encontrar un parentesco entre fósiles europeos del Homo antecessor y otros de origen asiático o africano lo que hace difícil ubicarlo en el árbol filogenético de la evolución.




COMENTARIO: Debemos decir, a la hora de comenzar este comentario, que dentro de la Antropología, a pesar de su carácter científico, cualquier descubrimiento podría hacer tambalear los cimientos sobre los que sustenta actualmente. Así como también, es necesario saber, que existen casi tantas teorías evolutivas como autores.

De alguna forma, el descubrimiento del Homo antecessor, puso en jaque muchas de las teorías evolucionistas que hasta entonces se tenían como ciertas, por ejemplo, se pensaba que el primer poblador de Europa fue el hombre de Neanderthal, sin embargo, hoy, a través de los yacimientos en la sierra de Atapuerca sabemos que al menos dos especies como el Homo antecessor y el Homo heidelbergensis habitaron antes en nuestro continente.

Para Arsuaga y Martínez, el Antecessor sería un descendiente del Homo ergaster africano y probablemente el antecesor del Homo heidelbergensis, pero al no existir fósiles africanos, ni tampoco asiáticos, esta hipótesis es difícil de comprobar.

Son muchos los detractores de Arsuaga y Martínez, que parecen ver en el Antecessor una variante endémica europea del Ergaster africano o del Erectus asiático, por ser los más próximos cronológicamente. Tampoco faltan detractores que ven en las características que permiten catalogarlo como una especie nueva, es decir, su dentición y su rostro plano, simples rasgos individuales, más que rasgos definitorios de una nueva especie. 

Dentro de los últimos descubrimientos antropológicos se encuentra el Homo georgicus, hallado en Dmanisi, Georgia, en 2003, así como el Homo floresiensis, también conocido como "Hobbit" hallado en la Isla de las Flores en Indonesia en 2007. Que también presentan rasgos diferentes que da licencia a los investigadores a catalogarlos como nuevas especies, sin llegar a una acuerdo en la comunidad antropológica internacional, con detractores en los mismos términos que tiene el Antecessor.

La resolución a estos debates, viene, como expresa Arsuaga en el texto, por el descubrimiento de nuevos fósiles datados en las mismas fechas y con ubicaciones diferentes, que permitirían ahora sí, hablar de especies bien definidas, y alejadas de conceptos como los endemismos o caracteres individuales que ponen en duda los nuevos hallazgos.

Sin duda, el hallazgo y clasificación como nueva especie del Niño de la Gran Dolina, ha despertado un nuevo interés por la antropología en España, con numerosas conferencias y exposiciones y ha reavivado a nivel mundial el debate sobre la evolución humana.

La Revolución Neolítica. Comentario de Texto

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neolítico en la península ibérica
Neolítico en la Península Ibérica.
"El término Neolítico fue acuñado en 1865 por J. Lubbock para denominar una fase cultural caracterizada por la aparición del pulimento de la piedra frente a la simple talla, propia del Paleolítico. Fue, por lo tanto, un elemento material el que permitió diferenciar por primera vez esta nueva etapa. Actualmente, sin embargo, se considera que este y otros adelantos técnicos no son en realidad más que una consecuencia del factor del cambio, consistente en el establecimiento de nuevas relaciones entre el hombre y el medio ambiente. Hasta entonces las comunidades humanas se habían visto obligadas a practicar la caza, la pesca o la recolección con vistas a su supervivencia, mientras que ahora serán capaces de producir sus propios alimentos. Este cambio de una economía depredadora a otra productora es lo que Gordon Childe denominó "Revolución Neolítica", y se asienta sobre dos bases fundamentales: la agricultura y la ganadería [...].

En el inicio de la Revolución neolítica, el hombre se encuentra en un momento propicio para la transformación de su economía, ya que es un cazador y recolector muy especializado. La adopción de los nuevos procesos productivos convertirá a unas comunidades en agricultoras, a otras en ganaderas y a otras en sociedades de tipo mixto. Las primeras tienden al establecimiento de viviendas fijas, bien permanentes, bien estacionales. Pueden utilizarse lugares protegidos naturalmente, como cuevas o abrigos en la roca, pero es frecuente el establecimiento de hábitats al aire libre. El centro de la actividad se restringe a los alrededores del poblado, que tiende a poseer una cierta continuidad al menos hasta el agotamiento de los campos, ya que la recolección del grano supone su almacenamiento y utilización durante el transcurso del año. Hay también evidencias de comercio o intercambio entre distintas comunidades. Las nuevas fuentes de riqueza provocarán la aparición de construcciones de carácter defensivo, como murallas, torreones y fosos, lo que nos habla también de un nuevo orden social, con la aparición de una autoridad capaz de centralizar y dirigir esos trabajos.

Las poblaciones de base económica ganadera, sobre todo los criadores de cabra y oveja, debieron ser en un primer momento fundamentalmente nómadas, buscando nuevos pastos en desplazamientos cortos y estacionales [...]. Las comunidades con economía mixta, agrícola y ganadera son grupos de carácter más complejo, ya que es necesario el cálculo de un excedente de forraje para el alimento de animales. Se trataría de grupos sedentarios o semisedentarios con división de trabajo según el sexo y la edad, dedicándose ancianos, mujeres y niños al cultivo y los hombres jóvenes y adultos al pastoreo, actuando estos últimos como nómadas parte del año."

T. Chapa Brunet y G. Delibes de Castro. El Neolítico



CLASIFICACIÓN: Nos encontramos ante un texto de naturaleza historiográfica, ya que procede de la investigación histórica. Su temática es variada ya que contempla aspectos tantos sociales, políticos y económicos del Neolítico. Sus autores son Teresa Chapa Brunet y Germán Delibes de Castro, ambos profesores universitarios que se dedican a la investigación histórica. El texto es un fragmento de la obra que lleva por título El Neolítico, publicada en 1983. El destinatario es el público en general, al que trata de introducir con un carácter divulgativo en el tema del Neolítico.

ANÁLISIS: La idea principal del texto es la Revolución Neolítica, entendida como el paso de una sociedad cazadora-recolectora a una sociedad productora de alimentos. Esta revolución tendrá como punto de partida la práctica de la agricultura y la ganadería, y dependiendo de los regímenes de explotación de estos recursos podemos hablar de poblaciones agricultoras, poblaciones ganaderas y poblaciones mixtas.

COMENTARIO: El inicio del comentario debe comenzar con un encuadre histórico, para ello debemos decir que con la aparición del Homo Sapiens hace 200.000 años comienza la etapa que conocemos como Paleolítico Superior, en ella se llevan a cabo distintos avances en la cultura material, pero su cultura económica y social permanece intacta, siendo una sociedad cazadora-recolectora de carácter tribal. Existe una etapa intermedia conocida como Mesolítico en Oriente Próximo donde algunos poblados se hacen sedentarios, mientras siguen teniendo una economía cazadora-reproductora y donde comienzan a forjarse los avances que darán lugar al Neolítica, en Europa se prefiere el término Epipaleolítico porque los avances son alóctonos. Hace unos 10.000 años en Asia Menor y Oriente Próximo se desarrolla la denominada por Gordon Childe como revolución neolítica, hoy día se cuestiona este término, ya que por "revolución" entendemos unos cambios estructurales en la sociedad y la economía en un periodo corto de tiempo, como puede ser la Revolución Francesa o la Revolución Industrial, sin embargo, el paso del Paleolítico al Neolítico llegó a durar milenios, dependiendo de las zonas, por lo que sería más adecuado el término de evolución. No obstante, la llegada del Neolítico cambió el modo de vida de la especie humana y a partir de ese momento no se volvería hacia atrás.

La agricultura y la ganadería permitieron al hombre no depender de la naturaleza y llevó a una mejora de la cultura material cuyo mayor logro fue el invento de la cerámica. Hoy en día se descartan la teorías que hablan de una evolución autóctono y se piensa en una difusión a partir de ciertos centros originarios como el Oriente Próximo con una agricultura de trigo y cebada fundamentalmente, en América a través del cultivo del maíz y la mandioca, o en Asia a través del cultivo del arroz y la soja. Con el paso del tiempo la evolución llevaría a la Edad de los Metales, donde además de una nueva cultura material basada en el cobre, el bronce y el hierro, llevarían a una mayor especialización del trabajo y un estructura social mucho más compleja que daría lugar a centros de poder político de carácter militar o religioso.

Según los autores del texto, las poblaciones agricultoras tendrán su actividad principal en la agricultura, es por eso por lo qué normalmente se asientan bien en las llanuras o valles donde van a ejercer su actividad económica. Ejemplos de este tipo de poblados lo podemos encontrar en Anatolia como el poblado de Catal Hüyük, aunque no excluye la posibilidad de asentamientos en cuevas o abrigos como es el caso del yacimiento de Cova de l'Or en Alicante que se inscribe dentro del Neolítico español dentro del movimiento cultural de la cerámica cardial.




La actividad económica dará lugar en algunos casos a excedentes, con los que se iniciará el comercio como demuestran numerosos restos de obsidiana o conchas de tortuga en el Oriente Próximo, en yacimientos muy alejados de sus centros originarios. La creación de riqueza dio lugar a una especialización del trabajo y a una incipiente jerarquización social que cristalizará en la Edad de los Metales, con poblados rígidamente organizados política, social y arquitectónicamente, articulados con murallas y torreones defensivos, representada por el cultura de El Obeid o Jemdt Nasr en Oriente Próximo como también la cultura de los Millares en la península Ibérica.

En España,el Neolítico comienza con la cultura de la cerámica cardial, que se dio en todo el ámbito mediterráneo, que se reconoce por una cerámica decorada con la concha del molusco "cardum edile" y se encuentra en el Levante peninsular. La zona de Cataluña parece influida por la cultura de los sepulcros de fosa, de origen centroeuropeo. Además las especies cultivadas como el trigo, la cebada o las lentejas parecen tener un origen en el Oriente Próximo, así como el pastoreo de ovicápridos. Lo más destacado del Neolítico peninsular son sus manifestaciones artísticas, el conocido arte macroesquemático representa figuras antropomorfas y zooformas esquematizadas de gran tamaño, como las que se encuentran en Pla de Petrarcos o Cova de l'Or, ambas en Alicante. La evolución posterior llevaría a la Edad de los Metales con culturas tan importantes como la de los Millares y el Argar. 

A modo de conclusión diremos que los autores del texto, muestran objetividad en el estudio del Neolítico y transmiten una visión adecuada tanto de sus actividades de producción, de sus formas de asentamiento así como de su estructura social.

Los Focenses llegan a Tartessos. Comentario de Texto Histórico.

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Este texto de Heródoto es una de las fuentes fundamentales para el estudio de las colonizaciones de la Península Ibérica en durante la Edad de Hierro. En este artículo encontrarás el comentario histórico de este texto.



Los Focenses llegan a Tartessos

"Fueron los focenses los primeros de los griegos que emprendieron largas navegaciones. Ellos fueron los descubridores del mar Adriático, del Tirreno, de Iberia y de Tartessos. No navegaban en navíos redondos, sino en embarcaciones de cinco filas de remos. Llegados a Tartessos se hicieron muy amigos del rey de los tartesios. Era éste Argantonio, quien reinó sobre Tartessos ochenta años y vivió en su totalidad ciento veinte. Los focenses se hicieron tan amigos de este rey que les invitó en primer lugar a abandonar Jonia y a habitar en la zona de su territorio que quisieran. Luego, como no lograba convencer en esto a los focenses, informado por ellos de los progresos de los persas, les dio dinero para rodear su ciudad de una muralla".

Heródoto, Historia.

CLASIFICACIÓN: Por su naturaleza diremos que se trata de un texto historiográfico, ya que procede de una obra de investigación histórica. Por su temática diremos que se trata de un texto histórico. Heródoto fue un historiador griego del siglo V a. C., podemos decir que con él se inicia una larga tradición historiográfica y sus textos son junto con los de Estrabón, en el siglo I a. C., uno de las principales fuentes historiográficas para el estudio de la Antigüedad Clásica. El destinatario sería un público general y tendría una intención divulgativa.



ANÁLISIS DEL DOCUMENTO: La idea principal del texto sería la llegada de los focenses a Tartessos, debemos decir que los focenses fueron un pueblo griego procedentes de Focea una polis de Jonia o Asia Menor, Argantonio fue un rey de Tartessos en el siglo VIII a. C., un pueblo indígena de la Península Ibérica. Como ideas secundarias podemos destacar los grandes conocimientos y avances en navegación que tenían los focenses, y la presión de los persas sobre los pueblos de Asia Menor.




COMENTARIO: Poco conocemos del pueblo de Tartessos, a parte de lo escrito por Heródoto, no se conservan más fuentes escritas, tampoco hay grandes hallazgos arqueológicos, salvo contadas excepciones como el Tesoro del Carimbolo. Algunos historiadores lo han identificado con el mito de la Atlántida y otros con la Tarsis bíblica, sin embargo lo que parece probable es que se ubicara en occidental de Andalucía, conocían el metal y se cree que su principal actividad económica era la explotación de minas, el propio nombre del rey Argantonio hace referencia a "el hombre de la plata". Una vez acabada la Edad Oscura, comienza una nueva época en lo que conocemos como la Grecia Clásica, se crearon numerosas polis y se creó una talasocracia instaurando un dominio del Mar Mediterráneo. Numerosas polis, entre ellas Focea, navegaron en busca de puertos donde establecer factorías y comerciar con los pueblos indígenas. Sin duda, Tartessos, en vista de los griegos, era un pueblo muy rico y bastante desarrollado no sólo económica sino también culturalmente, es posible que dominaran la escritura, Tartessos posiblemente comerciaría con los focenses su plata por cerámicas, aceite o vino que eran los productos más prestigiosos y una muestra de su riqueza fue el ofrecimiento al establecimiento en su territorio o financiar la construcción de una muralla en Jonia. Se conoce muy poco de Tartessos después del reinado de Argantonio apenas existen referencias, y después del siglo V a. C. se pierde su rastro en la historiografía, por lo que se piensa, que quizá, tras la Batalla de Alalia (537 a. C.) después de la caída de sus aliados, los focenses, los tartesios, también cayeran bajo el poder de los cartagineses.