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Descripción: Nos encontramos ante un mapa mundi, representado por la proyección convencional de Robinson. Se representan tierras emergidas o continentes así como los mares y océanos. Podemos clasificarlo según el tipo de datos que muestra como cualitativo, ya que muestra la distribución de un fenómeno concreto como son las corrientes marinas, estático ya que no se muestra la evolución del fenómeno en el tiempo y analítico, por mostrar únicamente la distribución de un único fenómeno sin relacionarlo con algún otro. Dentro de la tipología, diremos que se trata de un mapa de flujos, ya que nos indica el origen y el destino del fenómeno estudiado, en este caso las corrientes marinas.


Análisis: Cómo hemos indicado anteriormente y según la leyenda, se trata de un mapa mundi, que representa la distribución de las diferentes corrientes marinas, de forma general y sin que se observe ninguna datación temporal. 

Para la representación de las corrientes, se utilizan flechas, de distintos colores, rojo para la corrientes cálidas, así como azul para las corrientes frías. Observamos además unas flechas de color negro, que no aparecen en la leyenda, que tienen valores cálidos o fríos, pero al tratarse de corrientes oceánicas no tienen incidencia sobre los climas terrestres.

Para entender el mapa, debemos considerar, que al igual que ocurre con la Circulación General Atmosférica, las aguas marinas, se rigen por la teoría de la dinámica de fluidos, esto quiere decir que fluidos de distinta temperatura tienden a compensar las diferencias de temperaturas dando origen a un movimiento del fluido que en este caso origina las corrientes marinas. A esto, debemos añadir, las características generales del agua como fluido, que será más denso cuanto más frío, así como más denso cuanto mayor sea su concentración de sal, lo que conocemos como circulación termohalina. En este sentido, debemos entender que las corrientes, circularían en un sentido norte-sur, sur-norte, es decir, desde el ecuador a los polos y viceversa, pero el movimiento de rotación de la tierra modifica la dirección de las corrientes moviéndolas en forma circular, en sentido horario en el hemisferio norte y al contrario en el hemisferio sur. Además, los continentes constituyen obstáculos que modifican también el devenir de las corrientes marinas. Debido a esto podemos decir, que en general, las corrientes de las fachadas occidentales de los continentes suelen estar bañadas por corrientes frías y las de las fachadas orientales por corrientes cálidas.

Corrientes Ecuatoriales: La primera corriente que debemos destacar es la corriente ecuatorial, se trata de una corriente cálida, y se divide en corriente norte y corriente sur, su dirección este-oeste se debe al efecto del movimiento de rotación y al empuje de los vientos alisios que confluyen en esta zona. Como consecuencia se crea una contracorriente ecuatorial, especialmente intensa en el Pacífico, que circula en sentido contrario tratando de compensar el desplazamiento de las aguas en esa dirección y que fluye en medio de ambas, Norte y Sur.

Corriente Circumpolar Antártica: Se trata de una corriente fría, que circula en sentido horario, y separa las masas de agua cálidas procedentes del ecuador, con las masas frías de la Antártida. Tiene la particularidad de comunicar todos los océanos y de ella se desprenden ramificaciones que dan lugar a nuevas corrientes. En el hemisferio Norte, debido a la existencia de los continentes nos encontramos con la ausencia de una corriente similar. Se forman otras, mucho más pequeñas, pero di similares características como la Corriente Oyashio al norte de Japón, la Corriente de Groenlandia y del Labrador en el Atlántico Norte.

Corrientes en el Océano Atlántico: La corriente más importante del Atlántico Norte es la Corriente Cálida del Golfo, que al llegar al Norte se ramifica, creando además, la Corriente de Noruega. Otra corriente importante es la Corriente Fría de Canarias. En el Hemisferio Sur se forma la corriente cálida de Brasil y la Corriente Fría de Benguela.

Corrientes en el Océano Pacífico: Las corrientes más importantes del Pacífico Norte, son la Corriente Cálida Kuro-Shivo que baña el Mar de Japón. Y la corriente fría de California. En el Hemisferio Sur, destacan la Corriente Cálida de Australia Oriental y la Corriente Fría de Perú, también conocida como Corriente de Humboldt.

Corrientes en el Océano Índico: Destacan las corrientes cálidas de Agujas y Mozambique y la corriente fría de Australia Occidental

Comentario: Queda demostrado que las corrientes marinas tienen una gran influencia sobre el clima y por lo tanto, sobre la actividad humana. Las aguas marinas se calientan tanto más rápidamente cuanto mayor es su temperatura, por tanto no resulta extraño que las zonas de huracanes se encuentre en el Golfo de México, precisamente donde se origina la corriente del Golfo, así como los monzones en el lugar atravesado por la Corriente Cálida Ecuatorial en el Océano Índico. Por otro lado, las zonas bordeadas por corrientes frías, constituyen auténticos desiertos, debido a la ausencia de evaporación y por tanto de lluvias, es el caso del desierto de Atacama, influenciado por la Corriente Fría de Humboldt, el desierto de Mauritania influenciado por la Corriente Fría de Canarias o el Desierto de Namibia influenciado por la Corriente Fría de Benguela. En otros caso, ayuda a atemperar las temperaturas de latitudes más bien frías como es el caso del Norte de Europa, como Noruega, influenciado por distintas ramificaciones de la Corriente del Golfo, o Japón por la corriente Kuroshio, con inviernos más moderados que las frías tierras de Groenlandia que se encuentran a la misma latitud. También, a veces dan lugar a fenómenos climatológios azonales como El Niño, debido a que la contracorriente ecuatorial acumula grandes masas de agua cálida junto a las costas occidentales de Sudamérica, deteniendo incluso los alisios, provocando grandes lluvias de convección.

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