Home Ads

Conversión de Recaredo al catolicismo. Comentario de Texto

conversión de recaredo
Conversión de Recaredo (1888) Muñoz Degrain
"En la era DCXXIII, en el año tercero del imperio de Mauricio, muerto Leovigildo, fue coronado rey su hijo Recaredo. Estaba dotado de un gran respeto a la religión y era muy distinto de su padre en costumbres, pues el padre era irreligioso y muy inclinado a la guerra; él era piadoso por la fe y preclaro por la paz; aquél dilataba el imperio de su nación con el empleo de las armas, éste iba a engrandecerlo más gloriosamente con el trofeo de la fe. Desde el comienzo mismo de su reinado, Recaredo se convirtió, en efecto, a la fe católica y llevó al culto de la verdadera fe a toda la nación gótica, borrando así la mancha de un error enraizado. Seguidamente reunió un sínodo de obispos de las diferentes provincias de España y de la Galia para condenar la herejía arriana. A este concilio asistió el propio religiosísimo príncipe, y con su presencia y su suscripción confirmó sus actas. Con todos los suyos abdicó en la perfidia que, hasta entonces, había aprendido el pueblo de los godos de las enseñanzas de Arrio, profesando que en Dios hay unidad de tres personas, que el Hijo ha sido engendrado consustancialmente por el Padre, que el Espíritu Santo procede conjuntamente del Padre y del Hijo, que ambos no tiene más que un espíritu y, por consiguiente, no son más que uno".

San Isidoro de Sevilla. Historias de los godos, vándalos y suevos.



CLASIFICACIÓN: Se trata de una fuente de naturaleza historiográfica, ya que es fruto de la investigación histórica. Se trata de un fragmento de las Historias de los godos, vándalos y suevos, escrita por Isidoro de Sevilla a comienzos del siglo VII. Podemos decir que es un fuente secundaria, ya que aunque Isidoro de Sevilla fue contemporáneo al acontecimiento, parece que no participó de él. Su finalidad es didáctica y propagandística, ya que trata de ensalzar la superioridad de la fe católica frente a otras heterodoxias cristianas como el arrianismo. Tiene un carácter público destinada a un público culto. Isidoro fue arzobispo de Sevilla, tiene una gran interesante producción literaria e historiográfica, destacó por su interés en la conversión de los visigodos (arrianos) al catolicismo.

ANÁLISIS: La idea principal del texto, es la conversión del rey Recaredo al catolicismo. Isidoro de Sevilla, comienza datando el acontecimiento, fechándolo en el año 623, y el año tercero del imperio de Mauricio, refiriéndose al emperador bizantino Mauricio. No obstante, existe un error, ya que Isidoro utiliza la conocida era española, también conocida como era de Augusto o era gótica, que comienza en el 38 a. C. Ya que sabemos que la conversión de Recaredo fue en el 586 y después confirmada por el III Concilio en el 589.

En las líneas siguientes Isidoro de Sevilla, compara a Recaredo al que califica de hombre religioso, piadoso y pacífico, con su padre, Leovigildo, con poca profesión de fe e inclinado a la guerra.

Continúa Isidoro de Sevilla, relatando los términos en los que se produce la conversión de Recaredo, que tuvo lugar en un sínodo de obispos de la Hispania y la Galia, en él no sólo Recaredo sino muchos nobles visigodos abrazaron el catolicismo y renunciaron al arrianismo.

El arrianismo era una doctrina cristiana, que se basaba en la subordinación de Cristo a Dios Padre y a la negación de la Santísima Trinidad, uno de los principales defensores de esta doctrina teológica fue Arrio. Las continuas disputas llevaron a celebrar el primer concilio ecuménico, el Concilio de Nicea en el 325 convocado por el emperador Constantino. Donde se declaró al arrianismo como contrario a la norma nicena y un movimiento herético. No obstante, tuvo una gran acogida entre los pueblos bárbaros como francos, godos y vándalos, debido a su sencillez dogmática alejada de las complejas concepciones trinitarias.

Isidoro de Sevilla concluye el texto con la declaración de Recaredo, de que Dios Padre e Hijo son una misma entidad, así como el Espíritu Santo, afirmando el misterio de la Santísima Trinidad.



COMENTARIO: El Reino Visigodo, termina por controlar los territorios que habían formado parte de la Hispania romana y hacia el año 507 consiguen consolidar un reino visigodo independiente con capital en Toledo.

En un principio, los visigodos aprovecharon la organización administrativa y territorial romana, y se mantuvieron al margen de los usos y costumbres hispanorromanos, ya constituían una minoría en la población de la península Ibérica.

Sería a partir del siglo V, cuando comienza una unificación jurídica y religiosa entre la población visigoda y tardorromana. Leovigildo dio el primer paso al promover la igualdad de hispanorromanos y visigodos y permitiendo la celebración de matrimonios mixtos que hasta entonces habían estado prohibidos.

Recaredo, hijo del anterior, abandonó el arrianismo, aceptando el cristianismo niceno o catolicismo, que era la religión mayoritaria entre los hispanorromanos, ganando así el apoyo de la Iglesia, cada vez más poderosa en el territorio.

Por último, Recesvinto, promovió una ley única, unificando los diferentes códigos legislativos, con el Liber Iudiciorum o Fuero Juzgo, permitiendo tener una ley única para todos.

CONCLUSIONES: El pueblo visigodo, fue incapaz de detener el avance del nuevo poder surgido en el Mediterráneo, el Islam. A partir del 711 se desvanece su poder en la península Ibérica que pasa a manos del Califato Omeya. A pesar de ello, son numerosas sus aportaciones al legado artístico y cultural, desde numerosos edificios eclesiásticos como San Juan de Baños o San Pedro de la Nave, excelentes obras de orfebrería, numerosas palabras de origen godo o el Fuero Juzgo que estuvo vigente hasta el Código Civil del siglo XIX.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.