Escribe algo y pulsa enter

By On
IDENTIFICACIÓN: Nos encontramos ante una imagen del Teatro Romano de Mérida. Edificio de carácter civil construido hacia el 16-15 a. C. (según un inscripción encontrada en el edificio) bajo la promoción del cónsul Marco Vipsanio Agripa. Hoy en día disfruta de un buen estado de conservación tras una profunda restauración y continúa manteniendo su función de espacio para la representación teatral.

Teatro Romano de Mérida (Siglo I a. C.)

DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS: El Teatro Romano de Mérida, como otros edificios de la época romana, estuvo construido con nuevas técnicas arquitectónicas. En este caso destaca por el empleo del Opus Caementicium (una especie de hormigón), que se vierte sobre una serie de moldes o encofrado dando lugar a la estructura básica, este hormigón sería recubierto después con mármoles y otros elementos decorativos.

Como observamos en la primera imagen, el teatro romano es un heredero del teatro griego en gran parte de su disposición, como ejemplo véase Teatro de Epidauro. No obstante, se llevaron a cabo una serie de modificaciones que dan lugar a un nuevo modelo. En primer lugar, y siempre respecto al teatro griego, una de las principales diferencias es que la cavea o grada no se encuentra excavada o construida sobre una ladera natural, sino que se ha construido con un sistema de arcos que permitía elevarla a gran altura y dar aforo a más de 6.000 espectadores. La cavea se dividía en ima cavea, o parta baja, destinada a la alta sociedad, la media cavea, a media altura, destinada al resto de la población y por último la summa cavea, destinada a mujeres y niños. La parte superior de la cavea estaría coronada por un pórtico o galería columnada. El acceso a la grada se realizaba a través de unos espacios abovedados conocidos como vomitorium.

También con respecto al teatro griego podemos observar un atrofiamiento de la orchestra, que ocupa un espacio menor además de adoptar una forma semicircular. Por otro lado, encontramos un agrandamiento del escenario o proscenio, donde se desarrolla la acción dramática, además consta de un Scaenae Frons o frente escénico, articulado en un doble orden de columnas, que al unirse en sus extremos con la cavea, crea un espacio cerrado, diferenciándolo también de la concepción abierta del teatro griego. También podemos encontrar unos pórticos columnados o porticus post scaenam, en la parte anterior del proscenio, por donde se producía la entrada y salida de los actores a escena.

Teatro Romano de Mérida (finales del siglo XIX)

FUNCIÓN Y SIGNIFICADO
: La función principal del Teatro Romano de Mérida fue la de espacio de ocio y entretenimiento, donde se llevaron a cabo representaciones de los más grandes dramaturgos de la tragedia griega como Sófocles o Esquilo, y de las comedias romanas de Plauto o Terencio. A partir del siglo IV, debido a la oficialización del cristianismo dentro del Imperio, que consideraba las representaciones teatrales como pecaminosas, el edificio cayó en deshuso, el paso de los años lo llevó a cubrirlo de tierra, quedando al descubierto únicamente la parte superior de la cavea. A partir de 1910 comenzaron la excavaciones a las que siguieron trabajos de restauración. Hoy, además de ser uno de los mayores reclamos turísticos de la ciudad de Mérida, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993, también ha recuperado, su función original de espacio de representación teatral, albergando el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

COMENTARIO: Aunque podemos considerar a la arquitectura romana como heredera de la arquitectura griega y etrusca, debemos decir que no se limitó a copiar las formas precedentes sino que reinterpretó el lenguaje arquitectónico añadiendo algunas innovaciones, en particular podemos destacar la aportación de nuevas técnicas constructivas que la acercan más a la ingeniería, además de introducir una gran variedad de tipologías acordes con una mayor complejidad del mundo romano, como el circo, el anfiteatro, la basílica o el acueducto.

En este sentido cabe hablar de una mayor solidez constructiva o firmitas, debido al empleo de nuevos materiales como el ladrillo, a menudo revestido con materiales más ricos, pero sobre todo, por el hormigón, una combinación de cal, arena y materiales aglomerantes diversos, que constituye la gran aportación de la arquitectura romana y que ha permitido que se conserven muchos de los edificios después de dos mil años de construcción. El hormigón no sólo permitió dotar de una solidez pétrea a los edificios, sino que además, permitía construir una gran variedad de formas como bóvedas y cúpulas, con unas dimensiones colosales, que podemos observar en el Panteón de Agripa, en el Coliseo o en este Teatro Romano de Mérida. La firmitas o solidez de la arquitectura romana se basó, en el empleo de arcos de medio punto y bóvedas, que superaba el lenguaje arquitrabado de la arquitectura griega y dando lugar a un nuevo lenguaje arquitectónico donde forma y estructura quedaban unidos. 

Representaciones en el Teatro Romano de Mérida
También cabe decir, que se continuó trabajando en el sistema arquitrabado y utilizando la piedra a la manera griega como podemos observar en algunos templos como la Maison Carreé.

Por otro lado, el Teatro Romano de Mérida es un ejemplo del desarrollo e importancia que tuvo en la Antigua Roma la cultura del entretenimiento y el espectáculo. En este sentido, el teatro era una actividad que se sumaba a otros espectáculos como la lucha de gladiadores o las carreras de cuádrigas. Generalmente el teatro se representaba durante festividades o festivales, con un programa que incluía una tragedia y una comedia, y al finalizar el público aclamaba o pataleaba a los actores y era uno de los espectáculos más habituales y con mayor número de espectadores de la época romana. La influencia de la tipología del Teatro Romano puede verse hoy en día en muchos teatros, pero sobre todo auditorios.

Click para comentar